Chronicle Legion Volumen 2

Capítulo 1

Parte 1

Octubre en el año Tenryuu 58…

Más de la mitad del mes había pasado ya y el otoño estaba en todo su apogeo.

La gente llamaba al otoño la estación del apetito y el tiempo perfecto para los deportes. Sin embargo, disfrutar de estos placeres sería algo un poco difícil en la residencia actual de Tachibana Masatsugu en Ciudad Suruga.

Después de todo, ejércitos enemigos ocupaban los “alrededores” de Ciudad Suruga.

“Taisei, ¿cuántos días han pasado desde que las fuerzas del Imperio Británico atacaron?”

“Es el sexto día. El tiempo en verdad vuela, pronto será una semana ya.”

Masatsugu charlaba con Okonogi Taisei, uno de sus pocos amigos.

Eran compañeros estudiantes de segundo año en la Preparatoria Privada Rinzai. Se habían reunido en el salón de clases correspondiente a la Clase 2 de segundo año, su salón de clases habitual.

Ciudad Suruga se encontraba bajo ley marcial, aún así la Preparatoria Rinzai decidió reanudar las clases.

Sin embargo, esto no quería decir que sus vidas habían vuelto a la normalidad. Invadiendo bajo la bandera de la Alianza de Restauración, el Imperio Británico había tomado el control de la Prefectura de Shizuoka haciendo uso de una fuerza militar abrumadora.

De los 5 fuertes tutelares en la prefectura, cuatro habían caído.

La única excepción era esta tierra de Suruga.

Gracias a la Chevalier Akigase Rikka quién llegó por fortuna  al fuerte tutelar de Suruga—así como los esfuerzos de Tachibana Masatsugu— lograron detener el avance de la Alianza de Restauración.

El problema yacía en que las fuerzas enemigas seguían dentro de la Prefectura de Shizuoka.

Las redes de transporte que entraban y salían de Ciudad Suruga fueron bloqueadas por la Alianza. Ni trenes ni automóviles podían pasar.

Ciudad Suruga y sus inmediaciones eran como una isla aislada en tierra firme.

La ley marcial había sido proclamada hace 5 días cuando los británicos atacaron y aún no ha sido levantada. Normalmente, las instituciones educativas suspenderían clases durante la ley marcial.

No obstante, la preparatoria donde Masatsugu y Taisei estudiaban había retomado las clases de nuevo.

Esto no tenía nada que ver con los ideales nobles de dedicación al aprendizaje o de oposición a la brutalidad militar.

Ya que escapar de Suruga era imposible, la gente no tenía nada que hacer. Por qué no juntar a los estudiantes y a los profesores en la ciudad y dar algunas clases… Nada más que eso.

“Al final, se siente más como que venimos a la escuela a charlar. Sin los profesores y alumnos que vienen de fuera de la ciudad, las clases no pueden proceder normalmente.”

“Incluso si quieres matar el tiempo viendo TV, no hay recepción.”

Las técnicas de control noético para causar interferencia destructiva en las ondas electromagnéticas, comunicaciones inalámbricas y ondas noéticas eran conocidas como “disrupción noética”.

Después de que se desató la guerra, Suruga había estado bajo fuerte disrupción noética. Teléfonos, televisiones, y otros dispositivos electrónicos de uso común no podían ser utilizados.

“Por cierto, los residentes de la Prefectura de Shizuoka no pueden ver la TV sólo porque el control maestro de la misma está ubicado en Suruga. Por supuesto, no es lo mismo para aquellos que viven en áreas que pueden recibir señales de Kanto o Aichi.”

“Lo que quiere decir que todos están sufriendo a causa de nosotros.”

“Quizás eso también es parte del plan de la Alianza de Restauración, minimizar la cantidad de información innecesaria recibida por los residentes de la prefectura—Oh, eso me recuerda que.”

Taisei de repente cambió el tema.

“Para la cuarta clase, estudiantes y profesores deben salir del campus para hacer servicio comunitario.”

Como una nota al margen, actualmente era el descanso entre la segunda y tercera clase.

El que informó a Masatsugu, Okonogi Taisei, era además el vice-presidente del consejo estudiantil. Ahora se dirigió a un tercero quién había permanecido en silencio hasta ahora.

“Estoy terriblemente apenado por imponerle esto a un caballero… y a Su Alteza, Princesa.”

“No te preocupes por eso. Esto es más provechoso que malgastar el tiempo vanamente.”

Su elegante respuesta inspiró a retraer su cuello con un “Muy agradecido”.

Viendo a su “compañero de clase” reaccionar tan tímidamente, la joven doncella sonrió y dijo, “somos compañeros estudiantes en una búsqueda común por el aprendizaje. No hay necesidad de ser tan reservado.”

“Es un buen punto, pero aún así es un reto para un plebeyo como yo.”

A pesar de hablar con Masatsugu de igual a igual, Taisei actuaba especialmente respetuoso cuando se trataba de la joven doncella.

Esto era algo natural. La persona ante él se había convertido en una celebridad en Ciudad Suruga no hace mucho. Se trataba de Fujinomiya Shiori, la princesa imperial.

Taisei y Masatsugu conversaban de pie frente a su asiento.

Además, esta joven y bella princesa llevaba su cabello rubio platinado en una cola de caballo y vestía el uniforme de la escuela.

“Si mi memoria no me falla… Su Alteza tiene 16 años de edad, ¿cierto?”

A pesar de haber dicho que permanecería reservado, Taisei tomó la iniciativa.

Hablando de eso, justo como su amigo Masatsugu, Taisei era el tipo de chico que avanzaba a su propio ritmo. Ni arrogante ni sumiso, cuidaba una forma educada sin mucho rigor para hablar con  Shiori.

“Eso es correcto.”

“Entonces estás en segundo grado al igual que nosotros porque—“

“Supongo que puede contar como saltarse grados. Debes saber que pasé el examen de transferencia, así que el hecho de saltar grados es un resultado basado en méritos académicos.” Shiori luego agregó maliciosamente, “Naturalmente, fue consideración de la escuela el asignarme en la misma clase que Masatsugu-sama.”

“Pienso lo mismo.”

Técnicamente, Fujinomiya Shiori era también una estudiante sobresaliente.

No solamente les seguía el paso sin esfuerzo alguno a los cursos de segundo año, sino también demostró su intelecto al obtener notas perfectas en pruebas menores y participaciones en clases de todas las asignaturas.

La única excepción era la clase de educación física de la cual escapó usando una excusa de “salud frágil”.

… Pero por supuesto, Masatsugu estaba al tanto de la verdad.

No había nada mal con la salud de la princesa. Evitó la clase de educación física sólo porque necesitaba mantener su máximo secreto de “ineptitud atlética.”

Sin embargo, la bella y encantadora princesa comentó despreocupadamente, “Ya que Suruga se encuentra actualmente en una crisis, quizás no debería de estar diciendo esto… Sin embargo, honestamente me siento muy feliz. Desde hace ya mucho tiempo, siempre he deseado experimentar la vida escolar de esta forma.”

No dejó de mostrar una sonrisa discreta.

No había olvidado la coartada que usó durante la entrevista para el noticiero la última vez. Habiendo actuado ese papel tantas veces, su habilidad para fingir docilidad era como su segunda naturaleza.

Masatsugu había oído que Shiori había saltado grados para entrar a la universidad durante sus estudios en Roma.

Inscribirse en preparatoria en Japón era para crear la imagen de “la joven y frívola princesa”. A decir verdad, la princesa con ambiciones de tomar control de Japón era una aprendiz diligente que no sólo había dominado todas las disciplinas académicas regulares, sino también política, diplomacia, historia y estudios culturales de varias naciones, incluso estrategia militar…

 

De haber nacido en la era correcta, habría sido calificada como una estratega de primera clase. Así de talentosa era.

“Por cierto, vice-presidente.”

Ya que Taisei era un miembro del consejo estudiantil, Shiori siempre se dirigía a él por su título.

Probablemente no era algo intencional de su parte, pero siempre se sentía un tono con algo de clase de su parte, al estilo de una “princesa pidiéndole a un criado su opinión en asuntos del país”.

“Como uno podría esperar, no hay muchos estudiantes en la escuela.”

“Mucha gente cree que no es tiempo de estar asistiendo a la escuela.”

El salón de clases permanecía en silencio y vacío durante el receso.

El número de estudiantes era bajo. La asistencia de hoy es de sólo el 50%.

“La Alianza de Restauración no ha atacado desde la noche antes de ayer… Nadie sabe cuando se reanudará la batalla. Puedo entender sus sentimientos de querer permanecer en casa.”

“¿Pero acaso no te sientes de la misma forma, vice-presidente?”

“Yo llevo sobre mis hombros las responsabilidades del consejo estudiantil, después de todo. Si otros estudiantes vienen, no puedo fingir ignorancia. Además, si voy a la escuela… O mejor dicho, cerca de los dormitorios, hay un Lord Chevalier protegiéndonos.”

Respondiéndole a la princesa, Taisei miró de reojo a Masatsugu.

“De verdad confío en tu poder para repeler a la Alianza de Restauración, Masatsugu-kun.”

“Ciertamente, trataré de hacerlo lo mejor que pueda con mis pobres habilidades…” Respondió Masatsugu encogiéndose de hombros.

Había informado a la escuela de su habilidad para controlar Legions y su intención de usar este poder para proteger Ciudad Suruga.

Sólo haciendo eso obtuvo la indulgencia necesaria otorgada al “caballero de la princesa”.

“Innegablemente, hay muchas cosas en este mundo que están más allá de mi habilidad. Sólo piensa en mí como un trozo de madera que de casualidad apareció cuando todos se están ahogando.”

“No digamos un barco grande, pero al menos convéncenos de que eres un bote salvavidas.”

Taisei había aceptado de buena gana que su compañero era un Chevalier.

Él sabía de la pérdida de memoria de Masatsugu y su inusualmente ruda habilidad de pelea. Después de escuchar la verdad, mostró una mirada tipo “eso lo explica todo”.

Justo cuando la princesa, el Chevalier y el chico de preparatoria estaban charlando…

“… En este preciso momento, ya hay 2 Chevaliers en esta escuela.”

La voz clara de una chica severa interrumpió su conversación.

Una belleza de cabello negro había llegado al salón de clases, vestida con el uniforme de oficial del Ejército Imperial de Japón en lugar del uniforme femenino de la Preparatoria Rinzai.

Taisei se tambaleó en sorpresa.

La chica en uniforme militar continuó, “Tal vez no un bote salvavidas, pero cierto nivel de seguridad podría ser proveído.”

“Oh, es Akigase-dono.”

“Ha pasado un tiempo, Hiji-No, Tachibana-dono. Es maravilloso verla en buena salud, Su Alteza.”

Colgando del cinturón de la chica de cabello negro estaba una espada japonesa en su funda.

Esta apariencia galante pertenecía al actual castellán del fuerte tutelar de Suruga, la Chevalier Akigase Rikka. Masatsugu no podría equivocarse al identificar a una belleza impactante de su calibre.

Él dijo, “No tanto tiempo, de hecho. Nos vimos ayer y el día anterior.”

“E-En efecto, tienes razón.”

Rikka entró ligeramente en pánico cuando Masatsugu hizo la aclaración.

Hace 3 noches, Masatsugu había derrotado a los Kamuys de la Alianza de Restauración en su lugar. Al día siguiente, Rikka lo había visitado para agradecerle. Al día siguiente, vino de nuevo para expresarle su gratitud solemnemente.

Y hoy, Akigase Rikka estaba aquí de nuevo.

Ella incluso visitó la escuela mientras las clases estaban en marcha, dejando sus deberes militares atrás.
Aunque el fuerte tutelar de Suruga y la Preparatoria Rinzai eran “vecinos”, menos de media hora en coche los separaban…

La actitud de Rikka era inexplicablemente cortés, dejando de lado su estatus como “princesa” de un feudo. Su padre era Akigase Shouzan, el General Gobernador soberano de Tokaido.

“Por cierto, Akigase-dono, ¿puedo preguntar qué hace aquí hoy?”

“S-Sí. Como usted, Tachibana-dono, ambos somos Chevaliers protegiendo Suruga.”

Cuando hablaba, Rikka evitaba el contacto visual con Masatsugu.

“Es sólo lo correcto que aprovechemos la mayoría de las oportunidades para interactuar y conocernos mejor el uno al otro. E-Eso es, si está bien con eso.”

“Oh ya veo. ¿Para compartir ideas como Chevaliers?”

“Sí, precisamente, los  Chevaliers tenemos muchas ideas para compartir.”

“¿Es necesario que venga hasta la escuela?”

“S-Sucede que estoy libre. Me preocupé de no molestarlo, pero no quise perder el tiempo, así que vine a visitarlo descaradamente.”

“Akigase-dono, usted es definitivamente la persona más ocupada en Suruga ahora mismo.”

“E-En lo absoluto. Habiendo recibido mi rango del estado imperial, estoy meramente cumpliendo con mis obligaciones. Por favor entiéndalo.”

Rikka reunió todo su valor para conversar con Masatsugu.

Más que compartir ideas entre Chevaliers, esto era más parecido a una joven doncella suprimiendo sus tímidos sentimientos para acercarse valientemente al “objeto de su afecto”.

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Decidiendo no pensar mucho al respecto, Masatsugu asintió.

Las señoritas jóvenes sobreprotegidas e introvertidas eran de su agrado, pero también encontraba algo lindo cuando las chicas expresaban su cariño honestamente.

Sin importar qué tipo de chica era Akigase Rikka, al menos no había duda de que era muy atractiva. Sus sentimientos también lo maravillaron.

Masatsugu le dijo, “Claro, pero no hablemos en un salón de clase. Vayamos afuera.”

“S-Sí. Será un placer.”

“Uh, Masatsugu-kun, la clase empezará en 2 minutos, ¿sabes?”

“Lo siento, esto es parte del trabajo, así que ayúdame  a suavizar las cosas con el profesor.”

En frente de su encantada colega caballero, Masatsugu le pidió un favor a su amigo hoscamente.

Mientras tanto, su señora Fujinomiya Shiori reveló por un momento una mirada de pánico mientras escuchaba su conversación con Rikka. Tosió ligeramente y dijo, “Discúlpeme, Masatsugu-sama, por favor deje que Hatsune los acompañe si habrá una discusión sobre asuntos Chevalier.”

“¿Y eso por qué?”

“Considera esto, ¿no mencionamos previamente que… Hatsune desea heredar la Denominación que ha sido resguardada por la familia Tachibana como reliquia familiar? Por lógica se entiende que Hatsune se beneficiaría al estar presente en una conversación entre Chevaliers. Sí, está decidido. Además, pensándolo bien…”

Y Shiori agregó con un tono inocente en su voz, “Yo debería tomar parte en su discusión también. Es el deber de una princesa responder a la lealtad mostrada por ustedes caballeros.”

“… Ya veo.”

¿Podría ser que la princesa esté celosa porque se estaba saltando las clases para ir a una “cita”?

Reflexionando sobre su irrespetuosa especulación, Masatsugu accedió a la petición de Shiori. Sorprendida por el desarrollo repentino de la situación pero incapaz de objetar, Rikka no tuvo más opción que ceder.

Parte 2

 

“Y eso es por lo que… ¡Este es el momento de dar un salto, Onii-sama!”

“Hatsune, no tengo ni la más remota idea de dónde vienes.”

La seria declaración de Tachibana Hatsune fue desechada con indiferencia por Masatsugu.

Akigase Rikka había aparecido 20 minutos antes. Dejando el aula de la clase 2 de segundo año donde estaban antes, habían ido a un café al aire libre afuera del edificio escolar, así llevando al intercambio de arriba.

Era actualmente el tercer periodo y no había nada de ruido alrededor.

Shiori y Rikka estaban presentes pero Taisei no los acompañó.

“De hecho durante las clases de hoy, he estado pensando en algo y no me pude concentrar en la lección.  Considerando todas las cosas que están pasando, Suruga-no, Japón actualmente necesita una gran heroína como Tachibana Hatsune.”

“¿No es un poco extraño llamarte a ti misma la gran heroína que flojea en clases?”

Hatsune era una estudiante de la clase 1 en primer año.

Después que Masatsugu pasó por ella a su salón de clases, esta dama de compañía de Shiori se sentó en el café al aire libre y empezó a hablar tonterías.

Hatsune había abordado su tema demasiado abruptamente, por lo cual Masatsugu la ridiculizó en lugar de todos.

“Por dar un salto, te refieres a…”

“Convertirme en Chevalier, por supuesto. Ya he puesto mis manos sobre la preciada Denominación.”

“Así que estás muy segura de que te convertirás en una heroína.”

“Vamos, en una situación como esta,  un título cool es obligatorio incluso si involucra una pequeña mentia. Lo que necesito hacer después del hecho es explicar que era solo mi opinión personal, Onii-sama.”

“Ya veo.”

“Aquellos que se llaman a sí mismos creadores profesionales son más o menos así.”

“Por lo que he oído, las personas que se llaman a sí mismos productores están exagerando, la mayoría de las ocasiones.”

“Hatsune y Masatsugu-sama, ¿no se están saliendo un poco del tema?” Shiori les indicó con tacto que regresaran la conversación al tema principal. “Actualmente en posesión de Hatsune, el Kurou Hougan del clan Tachibana es el asunto aquí.”

“En efecto, en efecto, está muy en lo cierto, Princesa.”

Capaz de responderle con fluidez a su noble ama, Hatsune era de verdad un personaje poco común.

Sacó un pergamino azul de su mochila. Lo que se cree que es la manifestación de la Denominación de Kurou Hougan Yoshitsune, era un artefacto muy distinguido.

Además, Hatsune iba vestida al estilo Haikara-san como de costumbre.

Kimono Meisen con hakama y botas, un estilo retro de uniforme para chicas.

“Por los últimos 50 años, nadie en el clan Tachibana ha sido capaz de usarlo… Nadie sabe el truco para pasar el ritual de sucesión.” En un tono de voz casual, Hatsune reveló la horripilante verdad. “Hubieron 7 u 8 retadores a través de los años, pero todos murieron durante el ritual, así que no sirvieron como valor de referencia en absoluto.”

“Tener tantos retadores, en el clan Tachibana de verdad le hacen honor a su reputación de rufianes.”

“Por un tiempo, aparentemente estuvo de moda usar esta prueba como un ritual de mayoría de edad. A causa de esto, nuestro clan no cuenta con muchos jóvenes hoy en día.”

“Ya veo, es algo de verdad fascinante”, Recalcó Rikka conmovedoramente después de escuchar la conversación entre la princesa y Hatsune. “Esto es muy similar a los cazadores de algunos países. Se dice que deben cazar y matar a un león por cuenta propia para ser considerados verdaderos adultos.”

“Ese es espíritu samurái también, Rikka-sama”, dijo Hatsune a Rikka alegremente, la heroína quién se había convertido en Chevalier antes que ella. “Los antiguos japoneses eran también unos bárbaros, destripándose a sí mismos, o decapitando a los generales enemigos y usar sus cabezas como trofeos para reclamar el crédito en batalla.”

“Eso también es cierto. De hecho, cuando heredé a Yasutsuna…”

La preciada espada del linaje Genji, Onikiri Yasutsuna. Rikka desenvainó la Denominación que colgaba de su cinturón en la forma de una espada japonesa y la colocó en una silla.

La doncella Chevalier miró a su amada espada y dijo con nostalgia, “Todos dijeron que fallar en la sucesión significaba la muerte—Al principio también me sentí intimidada.”

“¡Oh cierto! Hay algo que he querido preguntarle, Rikka-sama. ¿Qué sintió cuando estaba heredando la Denominación? ¿Y cómo logro tener éxito? “

“No me importa contarte, pero probablemente no será de mucha ayuda.”

“¿Huh?”

“Cuando heredas una Denominación de alto nivel tal como Yasutsuna o Kurou Hougan, la prueba a la que te sometes durante el ritual es única. La voluntad residiendo dentro de la Denominación alterará la prueba dependiendo del retador… Esto es lo que he aprendido.”

Después de escuchar la explicación de Rikka, Masatsugu asintió. Cuando heredó la Izumi-no-Kami Kanesada de Hijikata Toshizo, él había sentido una especie de voluntad dentro de la espada también.

La Chevalier premier de Tokaido, Rikka, habló de nuevo, “Considerando todas las cosas… el ritual de sucesión no es más que el principio. Lo que de verdad importa son los logros en batalla al convertirse en Chevalier, y esas Denominaciones saben todo eso muy bien.”

“Mm-hmm.”

“Aunque hay un riesgo mortal, a fin de cuentas sólo es un examen. Sólo haz tu mejor esfuerzo como si saltaras en bungee desde un acantilado, Tachibana.”

“¡Entendido!”

Rikka naturalmente la llamó por su apellido y Hatsune respondió enérgicamente.

El estilo de su conversación era casi como el tipo que verías en los clubes atléticos entre senpai y kouhai. Ambas chicas eran “peleadoras” realizadas en artes marciales. Quizá esto las hizo particularmente compatibles en la misma longitud de onda.

Concluyendo el tema con un reclamo genérico acerca del poder de la mente sobre el cuerpo, Rikka entonces habló con gravedad, “De todos los puntos desconcertantes en esta situación… Hay uno que considero el más importante.”

“¿Cuál es, Rikka-sama?” Shiori inmediatamente preguntó en respuesta al tono serio de la dama caballero.

Rikka estaba sentada muy recta, encarando a su respetada princesa con dignidad.

“Lo que me molesta es la chica que vino a atacarme antes del ataque a Suruga por los Legions del Feudo Kinai. Usó un extraño poder para embrujarme—En ese momento, estaba preparada para sucumbir en cualquier momento.”

Este incidente había llevado a Rikka a caer inconsciente y que Tachibana Masatsugu peleara en su lugar.

“Su Alteza mencionó… que ella podría estar relacionada con la familia real británica, ¿cierto?”

“Eso no lo puedo decir con certeza. Todo lo que puedo decir es que las probabilidades no son pequeñas.”

La nieta de la bestia sagrada Lord Tenryuu, la princesa asintió en silencio.

Shiori había especulado que la hechicera rubia debe tener lazos definidos con las fuerzas británicas—Quizás sea una princesa de la realeza como ella misma.

En otras palabras, era posible que perteneciera al linaje de una divina bestia sagrada y poseyera poderes místicos.

“El método con el que me embrujó… era definitivamente un poder potente parecido a la magia o la hechicería. Sería una muy mala situación si fuera capaz de usar esa técnica repetidamente. Si oficiales importantes de todo Japón, o incluso la misma Emperatriz en la capital, fueran a caer bajo tal hechicería—“

Rikka murmuró preocupada pero Shiori de inmediato refutó la idea.

“No, creo que no hay que preocuparnos por eso.”

“¿Por qué lo dice?”

“Si una habilidad tan poderosa como esa pudiera ser usada a voluntad, el Imperio Británico ya habría anexado Japón sin necesidad de ir a la guerra. El sueño de conquistar al mundo sería alcanzable también. Sin embargo, la realidad indica otra cosa—Mi opinión es que deben haber estrictas restricciones para su uso práctico.”

Por ejemplo, restricciones de tiempo o fecha y condiciones de uso. Shiori presentó unas cuantas posibilidades y le sonrió a Rikka. “¿Por qué no lo vemos de esta manera? Bretaña tuvo que recurrir a su atesorada carta del triunfa contra usted, Rikka-sama… Y su operación terminó en fracaso. Olvide este asunto de hechicería por el momento, yo creo que no es para preocuparse en lo absoluto.”

“Ya veo, eso tiene mucho sentido.”

La explicación clara y lógica de la princesa fue muy persuasiva y Rikka entendió.

Sonriendo, ella asintió y no volvió a tocar el tema de la “chica misteriosa” de nuevo ni mostró señales de estar preocupada por ello.
Precavida y meticulosa pero aún así lo suficiente sensible para no caer en paranoia—

Esta actitud era la marca del calibre de un héroe. Akigase Rikka de verdad era alguien a considerar. Masatsugu decidió que tenía que informarle de algo.

“Akigase-dono y Hatsune, hay algo que deben saber”, Masatsugu empezó a recontar con paciencia.

“Nunca hubiese pensado… que había perdido la memoria, Tachibana-dono.”

En el asiento del conductor, sosteniendo el volante, Rikka dijo sobresaltada.

Masatsugu iba sentado al lado de ella en el asiento del copiloto. La dama Chevalier conducía un coche deportivo doméstico, a alta velocidad por el camino de la montaña hacia el fuerte tutelar de Suruga. A pesar de la velocidad a la que iban, no se sentía peligro alguno.

… Debido a la pérdida de memoria, Tachibana Masatsugu era incapaz de reponer el fluido ectoplásmico usando el método convencional—

Justo hace unos momentos, Masatsugu había explicado su debilidad de manera concisa. Ahora, estaban resumiendo la conversación previa en el camino porque Rikka necesitaba volver al fuerte tutelar.

“Sólo tengo recuerdos de los últimos 2 años.”

“En otras palabras, ¿no tiene información alguna de su vida pasada… o su nombre real?”

“Así es.” Masatsugu admitió fácilmente, sorprendiendo aún más a Rikka.

En adición, el volante y los asientos claramente no eran de fábrica.

Habían sido modificados. El auto de Rikka tenía transmisión manual en vez de automática. Ya que los militares no proveerían este tipo de vehículo, Masatsugu dedujo que debe ser propiedad privada de Rikka.

Él podía decir que a ella le gustaban mucho los carros.

“… Sin embargo, creo que su verdadero nombre ya es obvio. Después de todo, fue capaz de usar a Izumi-no-Kami Kanesada tan naturalmente como sus propias extremidades—“

“Incluso si lo ves de esa manera, no necesariamente quiere decir que soy el dueño original.”

¿Era Masatsugu realmente Hijikata Toshizo?

Esta pregunta era muy difícil de contestar. Juzgando por los fragmentos de memoria que Shiori le mostró, la respuesta parecía ser no, pero él no podía rechazarlo por completo.

A decir verdad, a Masatsugu no le importaba un carajo si era Hijikata Toshizo o no.

Sin embargo, la atracción que sentía Akigase Rikka por Tachibana Masatsugu se derivaba de esta posibilidad.

Masatsugu necesitaba aclarar este asunto con ella primero. Ya que ella era la más confiable aliada con la que contaban él y Shiori, Masatsugu no quería ocultar ningún secreto entre ellos para que no hubiese problemas en el futuro.

“Akigase-dono”, Masatsugu llamó a Rikka en un tono un poco más asertivo de lo normal. “Desde su perspectiva… ¿es mi verdadero nombre tan importante?”

“S-Sí.”

“Pues para mí, es algo sin importancia. Ya sea que mi nombre sea Hijikata o no, ser capaz de pelear a su lado contra los invasores es ya el más grande honor.”

“……”

“Una verdadera heroína es la compañía más valiosa. Estoy encantado de haber tenido la buena fortuna de conocerla.”

“¿C-Cual heroína? Por favor no se burle de mí.”

“No estoy bromeando. Si tuviera que elegir un compañero de armas y una esposa ahora mismo, Akigase-dono, la elegiría a usted. Así de sorprendente es usted como persona.”

“¿¡Compañero de armas y… espoooooosa!?”

De repente Rikka pisó a fondo el acelerador.

El carro aceleró al instante después rápidamente bajó su velocidad. El momento de sorpresa probablemente había causado que pisara muy fuerte por accidente. Era algo ciertamente raro el que la valiente Rikka estuviese tan nerviosa.

“T-Tachibana-dono. A-Al decir esposa, ¿¡no está llevando su broma demasiado lejos…!?”

“¿Por qué? Akigase-dono, es fuerte, virtuosa, valiente y magnánima. Yo creo que cualquier hombre querría casarse con una mujer así.”

“N-Nadie nunca me había dicho algo así…”

“Entonces los hombres en este país están ciegos.”

“Tachibana-dono—“

“Masatsugu está bien.”

Rikka había llamado a Masatsugu por su apellido, pero Masatsugu dijo seriamente, “Usar mi apellido hace que sea fácil que se confunda con Hatsune, lo cual es muy confuso. ¿Por qué no usa mi primer nombre directamente? Somos compañeros en el campo de batalla, no hay necesidad de ser tan formal.”

“Bueno… ¿qué tal Masatsugu-dono?”

“Seguro.”

Camaradas cargando hacia los campos de batalla deben confiar sus almas entre sí.

Comprometido a llevar una relación de honestidad, Masatsugu conversaba de manera intermitente con Rikka. Por fortuna, Rikka no se opuso a esto. A pesar de su nerviosismo, ella respondió sinceramente a Masatsugu.

Poniendo de lado el asunto de Hijikata Toshizo, ambas partes tenían que conocer a la otra primero.

Justo cuando los esfuerzos de Masatsugu estaban rindiendo frutos, Shiori finalmente habló después de un largo periodo de silencio en el asiento trasero.

“U-Ustedes dos parecen estar teniendo una maravillosa conversación entre Chevaliers.”

La voz de la princesa sonaba inexplicablemente sarcástica.

De hecho, Shiori iba en el mismo coche hacia el fuerte tutelar. Mientras tanto, Rikka respondió en pánico como miembro del mismo sexo.

“¡L-Le pido me perdone, Su Alteza!”

“Tranquila. Es algo bueno ver que se están llevando tan bien.”

El tono de sarcasmo había desaparecido ya de la voz de la princesa.

El reflejo de la sonrisa habitual de Shiori “fingiendo inocencia” podía ser vista en el espejo retrovisor. Quizás Masatsugu había captado la imagen equivocada—¿Probablemente?

En cualquier caso, Shiori habló con aires de gracia de una princesa, “Rikka-sama, ¿ha recibido órdenes de su padre en Nagoya…?”

“Sí. Llegaron órdenes al fuerte tutelar de Suruga justo esta mañana. Sobre este asunto, me gustaría tener una discusión a detalle con Su Alteza y Hiji—Masatsugu-dono acerca de nuestros planes futuros.”

Con el teléfono y correo inutilizables, la comunicación con el mundo dependía de las bestias sirvientes.

El general gobernador del Feudo Tokaido y su hija Rikka habían intercambiado mensajes usando el método mágico primitivo de “retransmitir órdenes por medio de bestias sirvientes”.

“Por cierto, Su Alteza, ¿ha recibido instrucciones del palacio imperial en Tokyo?”

“En lo absoluto. Silencio total. Bien podría ser que en el palacio esperen que yo desaparezca en esta situación… Esto no parece sonar como una broma y es algo embarazoso, ¿no lo cree?”

Shiori se encogió de hombros y Rikka rió audazmente.

Mientras el carro llevaba a las 2 chicas y a Masatsugu a la cima de la montaña, no había otros vehículos en este camino militar a causa del estado de ley marcial. El camino estaba vacío en su totalidad.

No mucho tiempo después, el auto llegó a las inmediaciones del fuerte tutelar.

El fuerte tutelar estaba ubicado en la meseta más alta de Ciudad Suruga, también conocida como Nihondaira. Solía ser un punto escénico famoso que ofrecía una vista panorámica del Monte Fuji y la Bahía de Suruga.

Había una plaza en el estacionamiento reservada para el castellán en la zona de oficiales de alto rango.

Después de que Rikka estacionara su amado coche en el espacio reservado, el trío iban caminando por el fuerte tutelar. Su destino era la fortaleza de protección nacional en el centro del fuerte tutelar.

La fortaleza era un edificio de ladrillo de 40 metros, parecido a un antiguo campanario.

En el camino, muchos soldados los saludaron con reverencias o saludos. Su comportamiento no se debía solamente debido a la presencia del castellán o la princesa.

El propio Masatsugu era un Chevalier con un ejército de Legions.

Dentro del ejército, los Chevaliers eran tratados como oficiales de alto rango.

No sólo eso, él era el responsable por la victoria de hace unos días. Y también había rumores respecto a él.

(¿Es él Hijikata-dono…?)

(Yo también oí de eso…)

(La gente incluso dice que la espada que porta es evidentemente Izumi-no-Kami Kanesada…)

Los soldados y oficiales susurraban entre ellos mientras Masatsugu pasaba.

Como se esperaba de una instalación militar. Además de Rikka, otros habían notado que Masatsugu controlaba Legions, usando el estilo de espada Tennen Rishin, y la Denominación Izumi-no-Kami Kanesada.

Como resultado, los rumores estallaron.

Y también gracias a eso, los soldados de Suruga trataban a Masatsugu con el más grande respeto.

Meditando sobre este extraño desarrollo, Masatsugu llegó al vestíbulo de la fortaleza. Las dos chicas que lo acompañaban empezaron a charlar sobre asuntos prácticos.

“Mi padre, cabeza de los Akigase, tiene la intención de sacar a la Alianza de Restauración de Shizuoka al enviar fuerzas desde el norte del Monte Fuji—En otras palabras, Yamanashi. El primer lugar que necesita ser retomado es el fuerte tutelar de Fuji que el enemigo está usando como un bastión crucial… El fuerte tutelar de Fuji está a solo docenas de kilómetros de Suruga desde aquí.”

“En otras palabras… Rikka-sama, ¿estará apoyando la operación desde Suruga?”

“También estamos planeando coordinarnos con el ejército provincial de Kanto y la guarnición de Roma Oriental en Japón. Naturalmente, mi padre ya está haciendo los arreglos correspondientes en este asunto.”

Rikka tocó el tema de estrategia militar sin rodeos.

Su intención era por un lado cumplir con su deber de explicar la situación de crisis a la princesa imperial tan detalladamente como fuera posible mientras que por el otro lado reconocía la valiosa opinión de Shiori.

Princesa Shiori y Chevalier Akigase Rikka.

Una sólida relación de cooperación se había desarrollado gradualmente entre ellas.

En el instante en que Masatsugu asintió con satisfacción, un sonido de chicharra se escuchó en el lugar. Un pequeño zorro blanco se manifestó en el hombro de Rikka.

A cargo de retransmitir las comunicaciones, la pequeña bestia sirviente trajo noticias.

“… ¿Qué?”

El zorro tubo trajo noticias que dejaron en shock a Rikka.

No sólo Rikka sino también Shiori y el resto de los soldados en el vestíbulo también estaban conmocionados. Masatsugu era el único que escuchaba el reporte de la situación en silencio.

“Puesto de control de Hakone—¿Hakone ha caído en tan solo medio día?”

Rikka murmuró para sí misma, incapaz de creer lo que oía.

El puesto de control de Hakone tenía la reputación de ser el punto estratégico importante de Kanto más duro de superar. Situado en la escarpada región montañosa de Hakone, tenía fuertes tutelares construidos en 4 ubicaciones separadas.

Esos 4 fuertes tutelares tenían múltiples Chevaliers a todas horas.

Esos Chevaliers eran todos soldados experimentados sirviendo al Feudo Kanto y tenían más de cuatrocientos Legions Kamuy bajo su comando.

En adición, los 4 fuertes tenían asignado un ifrit respectivamente.

Un total de 4 ifrits, respectivamente Seiryuu, Suzaky, Byakko y Genbu. Esta poderosa alineación protegía la parte oeste de la región de Kanto, el corazón del Japón Imperial.

Según se dice, las defensas impenetrables de Hakone fueron quebradas por “el poder de un solo hombre”.

“Esto quiere decir que… ¿el Imperio Británico tiene a un nuevo Resucitado?” Shiori  susurró en el momento que escuchó el nombre de “Edward”.

Parte 3

Edward el Príncipe Negro había iniciado su ilustre carrera de gloriosas victorias a la corta edad de 16.

Esa victoria quedó grabada en la historia como la Batalla de Crécy. Incluso ahora al final del siglo XX, permanecía como un hecho muy bien conocido para investigadores de guerra.

El año 1346 D.C. era parte del conocimiento común sobre la Edad Media.

Para Edward, era un tiempo nostálgico de su pasado adolescente.

Enteramente educado como se esperaría de un príncipe inglés, pulió su proeza marcial y su noble carácter como un caballero, y mejoró sus habilidades como general a través de la vida dentro y fuera del campo de batalla—Esos eran los buenos tiempos.

En ese entonces, Inglaterra y Francia estaban en guerra.

Este era el escenario inicial de la tan llamada “Guerra de los Cien Años”. En la aldea de Crécy en territorio Francés, una gran batalla tuvo lugar para determinar el destino de ambas naciones.

El ejército inglés consistía de 10mil mientras que el ejército francés tenía 40mil…

Sin embargo, los ingleses aún así tuvieron una victoria abrumadora en Crécy. En ese momento, las fuerzas inglesas fueron encabezadas por el padre de Edward, Rey Edward III de Inglaterra (ambos padre e hijo llevaban el mismo nombre, haciendo fácil de confundirse entre los dos).

El Rey Edward organizó sus fuerzas en 3 divisiones para atacar al ejército francés.

El príncipe heredero Edward lideró una de estas divisiones y fue pieza clave para la victoria.

Esta batalla fue el preludio de una leyenda. La saga heroica del joven y famoso general, el Príncipe Edward, llegaría a su pináculo en la Batalla de Poitiers la cual tuvo lugar 10 años después de Crécy.

Esta vez como el comandante en jefe, Edward lideró un ejército de 6mil contra un ejército francés de 30mil.

La disparidad en números era aún más desfavorable que en la Batalla de Crécy. No obstante, Edward obtuvo una victoria igual de espléndida e incluso consiguió capturar al Rey John II de Francia.

Teniendo como rehén al rey de Francia, Inglaterra se benefició tanto de una enorme recompensa como de una gran ventaja en negociaciones diplomáticas.

Además, la guerra anglo-francesa se arrastraría hasta 1453, mucho después de la muerte por enfermedad de Edward. La “doncella salvadora de Francia” quién apareció al final de la guerra fue precisamente Juana de Arco (Jeanne d’Arc).

Entonces el tiempo siguió su rumbo, llevándonos al año 1998—

“Por  lo que he oído, esa señorita llamada Jeanne es muy popular en el mundo moderno”, dijo el “Príncipe Negro” quién había renacido en este mundo.

En concordancia con acuerdos anteriores, hoy se desharía del alias temporal de “Sir Black Knight”.

“Sin embargo, como un inglés… Me gustaría tomar esta oportunidad para hacer que todo el mundo sepa que yo, Edward, no soy inferior en ningún aspecto.”

Esta era la mañana antes de que partiera a conquistar Hakone.

Temprano en la mañana, salió del fuerte tutelar de Fuji cerca de la montaña sagrada de Fuji, luego marchó hacia el este para asaltar el puesto de control de Hakone—

Actualmente, Edward estaba montado en la espalda de un wyvern, flotando despreocupado por el cielo sobre Hakone.

En sólo unas pocas horas, había derrotado a todas las fuerzas japonesas en los fuertes tutelares de Hakone. Con la victoria firmemente en sus manos, estaba de un humor relajado.

El enemigo consistía de 500 Kamuys, los samuráis azules de Japón Imperial.

El millar de Legions negros peleando bajo el mando de Edward eran Caballeros de la Liga (Garter Knights), una variante superior del Crusade.

El ejército de Edward se había formado en el cielo sobre el inmenso Lago Ashi.

Los 4 fuertes tutelares estaban respectivamente posicionados al norte, sur, este y oeste del lago. El primer fuerte tutelar en el este fue defendido por el ifrit Seiryuu, el segundo en el sur tenía a Suzaku, el tercero en el oeste tenía a Byakko, y el cuarto en el norte estaba protegido por Genbu.

La formación conjunta de las 4 deidades guardianas peleó vigorosamente para resistir la invasión británica.

Desafortunadamente, a fin de cuentas no eran rival para los mil Caballeros de la Liga liderados por el Príncipe Negro.

La Fuerza Chevalier de Edward era de 1256 (A LA MIERDA) e invocó un millar completo para atacar.

“Caballeros de la Liga, han luchado bien. ¡Yo, Edward, aplaudo su valor!”

Edward alabó a los caballeros negros que estaban en formación sobre el Lago Ashi.

Normalmente, el Legion principal del Imperio Británico, el Crusade, era color blanco. Las tropas de Edward eran totalmente negras.

Durante la Edad Media, el mismo Edward había cruzado los campos de batalla cubierto en armadura negra.

De ahí venía el apodo de Príncipe Negro. También era esa la razón por la cual los Legions bajo su mando eran caballeros negros.

“Hablando de eso, nunca pensé que tendría una oportunidad de luchar en el Lejano Oriente…”

Compartiendo sus profundos pensamientos, miró a sus orgullosos caballeros.

Actualmente, estos Legions demostraron su formación distintiva en el cielo azul despejado. Primero que nada, 300 de los mil Legions se habían convertido en arqueros y habían incrementado su altitud.

Esos arqueros no estaban equipados con el arma estándar de los Legions, el rifle bayoneta.

Cada uno de los 300 arqueros estaba usando arcos largos (longbow). Esto es lo que les otorgaba la habilidad de la que Edward se sentía tan orgulloso, la Hazaña Militar—Arqueros de Crécy.

En efecto, era justo como el Chevalier en el fuerte tutelar de Suruga que les dio espadas japonesas a sus subordinados.

Además, el wyvern que montaba Edward volaba con gracia, a un kilometro de sus orgullosos caballeros. Había determinado que no había necesidad de que él comandara al ejército en el frente.

“En el pasado, obtuve gloriosas victorias en la colina de Crécy y en la tierra de Poitiers. Que el mundo sepa que ahora Japón se une a esta lista… mi destino de verdad ha sido impredecible.”

Después de incrementar su elevación, los 300 arqueros permanecieron en su posición en el cielo.

Se encontraban a aproximadamente 400 metros sobre la superficie del Lago Ashi. Los 700 restantes estaban formados en círculo alrededor de los arqueros.

Sin embargo, su altitud era 100 metros menor que la de los arqueros.

Esta situación era muy similar a la de “poner arqueros en una colina con anticipación mientras concentras a la caballería al pie de la colina para defenderla.”

Edward era muy bueno con este tipo de formaciones de “modo anglais”.

“Príncipe, ahí parece, que hay supervivientes.”

“¿Oh?”

Edward oyó una advertencia en su oreja.

Había una muñeca pequeña sentada en el hombro de Edward. La voz de una niña joven salía de su boca.

La muñeca era  chica rubia vestida con uniforme de marinero, pequeña en tamaño pero muy detallada en su construcción. Poseyéndola estaba la genio Morrigan de las fuerzas armadas británicas.

El propio Edward había notado la noesis. Miró hacia la dirección donde la detectó.

… Sur del Lago Ashi, había una ubicación llamada Paso Hakone.

Ahí estaba ubicado el segundo fuerte tutelar de Hakone, una fortaleza con muros fortificados en forma de estrella, conocido en Japón Imperial como el estilo “Fortaleza Goryokaku”.

Desde el segundo fuerte tutelar, 32 Kamuys volaron al cielo.

Su objetivo eran los mil Caballeros de la Liga en formación sobre el Lago Ashi…

“Este tipo de ofensiva es conocida como ‘kamikaze’ en Japón, ¿no?”

“Así parece.”

La conversación de la genio y el comandante terminó aquí.

Imperturbable, Edward hizo descender su wyvern. Volando rápidamente sobre la superficie del Lago Ashi, se dirigió al noreste.

En el agua cerca de la costa había un torii rojo.

Supuestamente era la entrada a un templo Shinto Japonés—Templo Hakone—y un símbolo famoso.

Cuando Edward lo vio antes, fue atraído por la apariencia exótica del torii y había decidido echarle un mejor vistazo más tarde.

El Príncipe Negro ya estaba impaciente por ir a turistear. Una batalla se desató adelante.

… Los 32 Kamuys cargaron con todas sus fuerzas hacia el ejército negro del Imperio Británico.

… Los Caballeros de la Liga a cargo de la intercepción era un equipo de unos 100, en espera a una baja altitud.

… Ambos lados intercambiaron fuego con sus rifles bayoneta.

… Sin embargo, los arqueros también sacaron sus arcos al mismo tiempo. Estos 300 caballeros negros habían colocado su formación más alta en el cielo para ver desde arriba todo Hakone. Los arcos largos de acero en sus manos izquierda eran enormes, casi más largos que los 8 metros de altura de los Legions.

… Enseguida, una flecha de luz apareció simultáneamente en la mano derecha de cada uno de los 300 arqueros.

… Los Kamuys tramados en combate con los caballeros negros a baja altitud—es decir, los Kamuys cuyo avance fue cortado—se convirtieron en los blancos de los arqueros de negro disparando a toda potencia desde una posición más alta.

… Como si estuviera lloviendo, las flechas de luz atravesaron sin piedad a los 32 Kamuys.

… Contra las flechas inglesas, las barreras protectoras de las tropas azules japonesas eran tan débiles como papel.

… En tan solo un minuto o dos, los supervivientes de la fuerza defensiva de Hakone fueron eliminados—

“No es divertido pelear contra enemigos excesivamente débiles.”

Edward murmuró para sí mismo, mirando a los Legions japoneses morir lealmente.

Él había conquistado sin esfuerzo alguno el impenetrable punto de control de Hakone.

Esta era una victoria impresionante, pero Edward vio poca gloria en esta. Él simplemente había liderado a su ejército a que atacaran a la fuerza defensiva de Hakone, derrotándolos en un asalto frontal, eso era todo.

Era simplemente una victoria por fuerza bruta, dependiendo de la Fuerza Chevalier y tropas de elite.

Habiendo demostrado la capacidad de derrotar a un ejército enemigo 6 veces más grande que el suyo, el Príncipe Negro estaría avergonzado de jactarse de tan pequeña victoria…

Cuando sus pensamientos llegaron a este punto, el príncipe legendario sonrió amargamente y dijo, “No, fue todo gracias a la bendición de Dios y al valor de los soldados que la victoria total fue obtenida. Ahora debo de alabar a mis caballeros por sus gloriosos esfuerzos y suprimir mi deseo por una competencia de estrategia.”

Edward refrescó su mentalidad y le dijo al simulacro de espíritu de una niña pequeña, “Morrigan, ¿podrías realizar una búsqueda por mí?”

“Indique por favor.”

“Oí que Hakone ha sido una popular área de spa desde tiempos antiguos. Me gustaría probar las aguas termales japonesas para borrar la fatiga que me dejó la batalla. Ayúdame a encontrar las aguas termales con la mejor reputación.”

“Entendido. Sin embargo.”

“¿Hay algún problema?”

“Sí. Preferiría no, participar en… baños mixtos de nuevo.”

“Espera un segundo ahí. Juro por mi vida que no soy un hombre que se aprovecha de su posición de autoridad para tomar ventaja de jovencitas. Además, ¡no olvides que tu cuerpo es el de una muñeca!”

“Objeción. Nosotros los espíritus de alto nivel, también tenemos, derechos humanos, más o menos.”

“Bueno, discúlpame. Déjame ser claro contigo. Si alguien me preguntara si prefiero a las mujeres jóvenes o mayores, ¡definitivamente elegiría a las damas mayores!” (MILF MILF MILF)

“Ya, veo.”

Mientras Edward y su subordinada hablaban despreocupados.

Su wyvern volaba cerca de la superficie del Lago Ashi. Instantáneamente, el Príncipe Negro agudamente sintió noesis. Había una débil pero penetrante sed de sangre dirigida hacia su cabeza.

“Por favor.”

Edward dio una simple orden.

Inmediatamente, un Caballero de la Liga apareció al lado del wyvern en vuelo.

Desde la costa del Lago Ashi venía volando una bala de rifle. El proyectil mortal disparado desde un rifle de precisión fue bloqueado por la armadura del Legion británico.

El Legion negro respondió usando su rifle bayoneta.

El destello de luz destrozó el edificio habitacional a la orilla del lago, impidiendo que el enemigo volviera a atacar.

Probablemente, el tirador era parte de la fuerza defensiva de Hakone además de ser un francotirador muy experimentado.

“Encantado de verme solo, ¿no?… Qué gran error. Los francotiradores nunca funcionan contra un Chevalier poderoso.”

Edward no había sentido sed de sangre ni noesis alguna hasta el último segundo.

Además, el enemigo había disparado con precisión a la cabeza de un objetivo volador a través de la superficie de un lago con mucho viento.

Todos estos puntos demostraban lo bueno que era como francotirador. Incluso así, el enemigo ya estaba en un error desde el momento en que pensaron que un francotirador iba a funcionar contra un Chevalier del calibre de Edward. De haber sido un Chevalier japonés con poca experiencia en combate o un novato entre los caballeros británicos, la historia habría sido diferente…

Incluso si Edward estaba disfrutando del paisaje y se veía muy relajado, regresar su mentalidad a modo de batalla no le era difícil. Ese era el tipo de persona que él era.

Como nota aparte, la Carta de Caballería tenía muchas reglas establecidas que prohibían a las fuerzas armadas atacar estructuras civiles. Sin embargo, las estructuras civiles usadas para objetivos militares eran consideradas excepciones, por lo cual el disparo de respuesta de ahora era totalmente legítimo.

“Oh cierto, el Chevalier usuario de katana que vi en Suruga la última vez… demostró la misma habilidad también.”

Hace unos días, Edward se había cruzado con “un hombre que era sin duda un fuerte enemigo”.

Recordando ese breve encuentro, Edward sonrió sin miedo. Además de ese hombre, el Generalísimo Caesar también vendría a Japón desde el Imperio Romano Oriental eventualmente.

En efecto, la verdadera guerra difícilmente había empezado. Esto sólo era el preludio.

Parte 4

Era la noche después de que Masatsugu fue en el coche de Rikka al fuerte tutelar de Suruga.

Él y su señora, Shiori, habían regresado juntos al Dormitorio Lirio Negro.

Aunque era llamado un dormitorio, el edificio entero estaba reservado para el uso exclusivo de la princesa. Vestida al estilo de Haikara-san con un delantal por encima, Hatsune estaba preparando la cena.

El menú incluía caballa, ensalada de nabo, hijiki hervido, pepinillos, arroz, y sopa miso.

Después de la cena simple, Masatsugu y Shiori estaban solos. Ambos se dirigieron al cuarto de lectura, el cual fungía como una especie de pequeña biblioteca para los huéspedes.

Sin embargo, la princesa simplemente miraba los libros en los estantes sin hablar en lo absoluto.

Masatsugu rompió el silencio.

“¿Es posible que esté molesta?”

“Por supuesto que no. ¿Qué razón tengo para estarlo?” Shiori respondió al instante.

Su discurso fue algo rápido con un aire de molestia. Masatsugu dijo “Ya veo”, se encogió de hombros y no dijo nada más.

Ahora la expresión de la princesa de verdad se veía infeliz.

En público, Shiori siempre mantenía la imagen de la amable princesa. Era sólo frente a Masatsugu que ella expresaba sus más sinceras emociones, poniéndose de mal humor o perdiendo los estribos por reflejo.

“Pero ha estado descontenta desde que dejamos el fuerte tutelar. Me preguntaba si era la caída de Hakone la razón de que esté molesta.”

“Por supuesto que no.” Shiori sacudió su cabeza en negación de inmediato. “Para que la Alianza de Restauración marche hacia Kanto, el primer cuello de botella es Hakone. Sabía que la situación saldría inevitablemente de esta manera, aunque la velocidad inesperada de su ataque me sorprendió… pero esto no es algo que me molestaría.”

“En otras palabras, ¿está molesta por otros motivos? Ah.”

Masatsugu lo dedujo. Asintiendo, dijo, “¿Entonces está molesta porque Akigase-dono y yo somos muy cercanos?”

“!?”

Masatsugu dio justo en el clavo, ocasionando que la sorprendida Shiori niegue enojada, “¡Por favor no sugiera algo tan absurdo!”

“Cualquier otra razón parece poco probable. Como su caballero, Princesa, he estado teniendo conversaciones amistosas con otra chica para desarrollar una relación de honestidad mutua. Siendo testigo de eso, no puede más que ponerse celosa—Este es el motivo más convincente.”

“¡M-Masatsugu-sama!”

“Esa es la razón por la que ha estado molesta todo este tiempo.”

“Te equivocas. ¡He permanecido calmada todo este tiempo!”

La agitada Shiori negó firmemente. Después respondió en un tono algo asertivo, completamente distinto en actitud de su usual gentileza o docilidad fingida.

“Poniendo esto de lado, Masatsugu-sama, aún tenemos que hacerlo hoy, ¿cierto? Vamos.”

El rostro hermoso de la princesa estaba sonrojado.

A pesar de las fuertes emociones en su corazón, su tono aún era relativamente calmado.

Ambos fueron a la mesa en el centro del cuarto de lectura. Como las que se usan en la escuela, la mesa era un mueble mundano de oficina. Había 4 sillas de tubo al lado.

Por supuesto, este mueble fue colocado para que los estudiantes en el dormitorio estudien y hagan tarea.

Ignorando los libros, Masatsugu y Shiori se sentaron juntos en la mesa.

Shiori extendió su mano derecha en silencio y acarició la mano izquierda de Masatsugu. Su contacto de manos era ocultado perfectamente bajo la mesa.

“Una pareja de preparatoria manteniendo su relación en secreto, reuniéndose en la biblioteca para una cita, tomándose de las manos discretamente—“

Lo que hacían era muy similar a eso.

ChronicleLegion_02_BW02.jpg

Sin embargo, este era un ritual necesario. Incapaz de reponer fluido ectoplásmico de la manera normal, Tachibana Masatsugu tenía que depender del poder místico hallado en Chevaliers o el linaje de las bestias sagradas—

El cuerpo de Masatsugu estaba muy frío, casi como si estuviera en estado de hipotermia.

Una deficiencia crónica de fluido ectoplásmico resultaba en la falta de calor en su cuerpo. Sin embargo, Shiori tomó la mano de Masatsugu gentilmente, tratando de compartir su calor corporal con él.

Hacer esto era efectivo.

La elegante y bella princesa estaba transmitiendo calor y poder místico a través de la palma de su mano.

Desde su juramento de fidelidad, han estado haciendo esto en secreto todos los días.

“Pensándolo bien, Hatsune sabe de mi pérdida de memoria también”, Masatsugu murmuró para sí mismo. “No necesitamos ocultarle esto ya.”

“¡No! Esto no debe ser presenciado por nadie no importa qué, es muy vergonzoso…”

Shiori rechazó la sugerencia y bajó su cabeza con pena.

Durante este tiempo, ella continuó acariciando la mano de Masatsugu gentilmente. Además sus cuerpos se estaban acercando el uno al otro.

Innegablemente, en este momento parecían una pareja muy amorosa.

No era sorpresa que una doncella sin experiencia en el amor se sentiría cohibida. Masatsugu entendió los temores de la princesa y aceptó sus buenas intenciones.

“De paso, Masatsugu-sama.”

Mientras seguía dándole calor a su caballero, Shiori dijo, “Por favor no hables tan imprudentemente de nuevo como hiciste justo ahora. Honestamente no estaba molesta y me gustaría que te abstengas de especular arbitrariamente sobre mis pensamientos.”

“¿Estaba equivocado? Lo siento por eso.”

La respuesta obstinada de la princesa era demasiado adorable, ¿qué iba a hacer con ella?

Guardándose tales pensamientos irrespetuosos, Masatsugu se disculpó con calma.

“Por cierto, acerca de Hakone…”

Sin soltar la mano de Masatsugu, Shiori cambió el tema.

“El asunto serio aquí es la caída de la impenetrable Hakone en menos de medio día. Más preocupante es—“

“¿El nombre del comandante enemigo?”

“Sí. Cuando hablamos de los orgullosos Resucitados del Imperio Británico, no hay nadie más prominente que el Almirante Horatio Nelson, quién se las arregló para arrinconar incluso al emperador Napoleón de Francia, cuyo nombre es sinónimo de héroe… es un espléndido y famoso comandante. Y aquí en la tierra de Hakone, un héroe de su calibre ha aparecido.”

El joven caballero había liderado un ejército de Crusades negros, una fuerza de un millar.

Esos Legions según se dice fueron conocidos como Caballeros de la Liga. La Hazaña Militar transformando sus rifles bayoneta en arcos largos fue nombrada en honor a la tierra de Crécy.

Combinando todos estos reportes, no fue difícil deducir la identidad de su comandante como Edward el Príncipe Negro.

“Para ser honesto, nunca he oído de él.”

“Ni tampoco la mayoría de la gente japonesa. De los que lo han hecho, la mayoría sólo habrán leído el nombre en un libro de historia, nada más. Sin embargo, es un héroe legendario conocido por todos en Inglaterra.”

Shiori sonrió para ocultar sus preocupaciones y explicó los orígenes del portador de ese nombre.

“Como un príncipe inglés, derrotó a los ejércitos de Francia muchas veces. Al final, sucumbió ante una enfermedad, muriendo antes de poder heredar el trono…”

Masatsugu sólo sabía el nombre del hombre y un perfil resumido.

Sin embargo, estaba seguro de que era él. La noche en que repelió a la Alianza de Restauración, había visto a un hombre joven de cabello plateado, montado en un wyvern británico.

El caballero de aquella vez debió haber sido con seguridad el Príncipe Edward.

Quizás esto era un instinto de Resucitado. Masatsugu se sentía inexplicablemente seguro.

2 comentarios en “Chronicle Legion Volumen 2”

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