Seirei Tsukai no Blade Dance volumen 13

Prólogo

—Estoy aquí, Kamito. Sin duda aquí, en tu corazón.

Su voz resonaba en su mente.

Una gentil voz en la que uno podría sumergirse.

Sin embargo, ella ya no estaba en este mundo. El sello del espíritu que se presentaba como evidencia del contrato ya se había desvanecido. Sólo un tatuaje parecido a una luna permanecía marcada en su mano derecha.

Con el fin de proteger a Kamito, ella había dejado el poder de la oscuridad.

Este poder fue legado a Terminus Est, la Espada del Rey Demonio.

(…La voluntad de Restia ya se volvió una parte de mi corazón, pero—)

Recostado en la cama de su habitación en ese momento, Kamito extendió su mano para bloquear la luz en frente de sus ojos.

Él ya había desechado el guante de cuero negro que había usado en su mano izquierda.

…En este momento, con el sello desvanecido, ya no era necesario usar esa cosa.

“Porque, ya estás…”

Kamito suspiró ligeramente. De repente,  él sintió algo alarmante retorciéndose debajo de sus sabanas.

“¡¿……?!”

Kamito frenéticamente empujó sus sabanas.

“…Wah, se siente frío, Kamito.”

El adorable espíritu de cabello plateado salió de las sabanas de Kamito.

Para Kamito, esta ya era una escena que no podía ser más familiar. Sin embargo, esa vista—

“E-Est, qué pasa con tu atuendo…”

De hecho, Est no estaba con su habitual atuendo desnudo con calcetas hasta los muslos.

Dos cuernos retorcidos, uno a cada lado de su cabeza. Con su piel parecida a la nieve cubierta por una traje de bondage de piel negra. Unas alas negras saliendo de su espalda. Sus misteriosos ojos violetas miraban fríamente a Kamito con desprecio.

En contraste a su usual pureza e inocencia, Est actualmente era la viva imagen de la depravación y la seducción.

(¡…I-Imposible—!)

Kamito de repente comprendió que Est había heredado el poder de la oscuridad de Restia como la Espada del Rey Demonio. ¿Se convirtió en eso bajo la influencia de ese poder?

“—Kamito.”

Vestida con el traje negro, Est tocó el labio de Kamito ligeramente con su dedo índice.

Sensual hasta el punto de sacudir a Kamito hasta su núcleo, su apariencia estaba haciendo que su corazón latiera incontrolablemente.

“Est, t-tú…”

“No, ya no soy la espada sagrada Terminus Est.”

“¿…Huh?”

Al ver a Est sacudir su cabeza en desacuerdo, Kamito perdió sus palabras.

Sin expresión, Est miró a Kamito.

“Yo soy… el espíritu que ha caído en la oscuridad, Dark Est.”

“¿Dark…Est…?”

“En efecto. Ahora soy la mensajera de la noche eterna, la existencia que hundirá al mundo en la oscuridad—”

Est gentilmente cerró sus ojos violetas y declaró ligeramente con una triste voz que casi hundiría a sus escuchas en la oscuridad.

“…Hey, Est.”

Apoyando su frente contra su mano, Kamito suspiró mientras dirigía la otra mano hacia la cabeza de Est.

“Ah, ¿qué estás haciendo, Kamito?”

Con sus cuernos arrancados, Est frenéticamente trató de arrebatárselos.

…Tan ligeros. Se sentían como si estuvieran hechos de algo parecido al cartón.

“…Caray. ¿Dónde demonios encontraste estas cosas?”

Kamito preguntó ligeramente mientras esquivaba las manos de Est que trataban de arrebatarle los cuernos.

…Bueno, la respuesta era obvia. Lo más probable es que sea un ritual de equipo o algo como eso de cierta princesa.

“Kamito, por favor regrésame eso.”

Est hizo una rara y agitada mirada.

“Sin eso, no puedo volverme Dark Est.”

“…Entonces simplemente no te conviertas en lo que sea Dark Est. Por cierto, ¿exactamente que es Dark Est?”

“Sí, ya que Kamito no ha jugado conmigo recientemente, me he convertido en una chica mala.”

Las palabras de Est sorprendieron a Kamito.

En efecto, Kamito había estado reflexionando el tema de la desaparición de Restia durante los últimos días, dejándolo sin tiempo para pasar con Est. Ella aparentemente estaba de mal humor por esa razón.

“L-Lo siento, Est.”

Kamito se disculpó mientras acariciaba el cabello plateado de Est gentilmente.

“Huah~”

“Pero debes regresar a la original Est para mí. Aún me gusta más la usual Est.”

Mientras Kamito la abrazaba en sus brazos y acariciaba su cabeza con delicadeza, el legendario espíritu espada entrecerró los ojos de placer.

“Sí, Kamito.”

Est asintió.

“—Yo soy tu espada, tu deseo es mi orden.”

Crujido, crujido.

Est empezó a quitarse el traje negro de bondage mientras aún estaba en los brazos de Kamito.

”¡E-Espera! No tienes que desnudarte aquí—”

Justo cuando Kamito estuvo a punto de detenerla—

“¡Kamito-san, malas noticias!”

De repente, la puerta de su habitación se abrió.

“¡¿…Qué?!”

Irrumpiendo en la habitación, la chica miro ampliamente con sus ojos esmeraldas.

Un rostro deslumbrantemente bello, adornado con un elegante y brilloso cabello rubio platino.

La visitante resultó ser Rinslet Laurenfrost, la hija de Margrave Laurenfrost del Imperio Ordesia.

“¡…~K-Kamito-san, ¿qué, exactamente, estás haciendo?”

“¡E-Espera! Es un malentendido, Est estaba diciendo que va a hundir al mundo en la oscuridad, umm—”

Kamito desesperadamente trató de explicar, pero—

Él estaba actualmente sentado de la cama, sosteniendo en sus brazos a un espíritu medio desnudo en la forma de una hermosa joven. Ninguna explicación podría ayudarlo.

“E-Eso es verdaderamente muy vulgar. Efectivamente, Kamito-san, eres el rey de la lujuria.”

“¡Rinslet! Baja tu voz o de lo contrario la gente de afuera escuchara—”

“Kamito, este traje es difícil de quitar debido a las alas.”

“¡Como dije, deja de desnudarte!”

“¿Así que prefieres un estado parcial de desnudez, Kamito?”

“¡¿……?!”

“¡¡…Kamito-san!!”

¡Byooooooooo…!

Un aire frio explotó de todo el cuerpo de Rinslet, congelando el aire de la habitación de repente.

Escarcha apareció en la ventana. La alfombra también estaba congelada.

“—En serio, ¿exactamente que están haciendo ustedes dos?”

“¿…Eh?”

Mientras Kamito exclamaba en sorpresa, un gigante lobo blanco apareció frente a la puerta—El espíritu contratado de Rinslet, Fenrir.

“Fenrir… ¿Pu-Puedes hablar?”

Completamente olvidando la crisis actual, Kamito preguntó sorprendido.

Sin embargo, Fenrir negó con la cabeza.

“No, sólo estoy tomando prestado el cuerpo de este demonio espíritu de hielo.”

Kamito recordó esa voz.

La clara voz de una chica, que transmitía fuerza de voluntad.

“… ¿Puede ser que seas el Señor Elemental de Agua?”

“Escucha cuidadosamente, sucesor del Rey Demonio. Tengo cosas muy importantes de decirte justo ahora.”

“¿…Cosas muy importantes?”

Fenrir asintió afirmativamente, sus ojos brillaban intensamente mientras miraba a Kamito.

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