Bu ni Mi

 

Capítulo 3:

La clase de artes marciales.

“Slava, Sid, ¿ambos están listos?

“Si”

“¡Si!”

Era avanzada la tarde en la academia Alfaleia, algunos días después de la llegada de Alma.

Encaraba a mi compañero de clases en el resistente auditorio.

Una clase de artes marciales fue añadida recientemente como parte de nuestra educación física. Y un encuentro de prácticas estaba llevando a cabo a mitad de la clase.

Parecía que habían escogido el auditorio debido a que no se rompería si las cosas se pusieran un poco intensas. Pero dudaba de que hubieran construido tan robustamente el auditorio por esa razón.

Aun si solo era un encuentro de práctica. Esta era la primera vez que me enfrentaba a una persona desde hacía mucho tiempo.

El nombre del chico al que me enfrentaba era Sid Oldham.

Él siempre estaba diciendo que dejaría el país Elven y propagaría su nombre por todo lo largo y ancho como un gran aventurero.

Su cabello era de un verde salvaje y tenía una mirada agresiva en sus ojos.

No podía decir que su comportamiento típico era apropiado. Pero no me desagradaba este chico.

“¡Hehe! No perderé contra un chico que se la pasa con la nariz enterrada en un libro.”

Era verdad, él siempre estaba jugando bromas y tenía la boca floja. Incluso se dormía durante las clases. Pero cuando estaba en educación física. Siempre se encontraba de ánimos y participando por cuenta propia.

El participaba entusiasmado especialmente durante las lecciones de artes marciales.

Para bien o para mal, le daría una paliza al joven chico lleno de infantilismo.

“Escuchen lo que les diga, y tengamos una batalla justa, ahora…Prepárense.”

No golpear demasiado fuerte. Golpear los ojos o la entrepierna está prohibido. Si sintieses algún peligro, retírate inmediatamente. Las reglas de Alma. En su mayor parte podían resumirse en esas tres cosas.

Si cualquiera de nosotros rompiéramos cualquiera de las reglas. Alma había dicho que detendría la pelea.

Alma estaba lo suficientemente lejos para no estar en medio de la pelea, pero estaba seguro de que detenerla seria extremadamente simple para ella.

“¡Aquí voy Slava!”

“Está bien, Puedes venir a mi con todo lo que tengas.”

Cuando la familiar postura que ya había tomado miles de veces antes. Era la postura que justo acabábamos de aprender, pero estaba seguro de que no había problema si la hacía mejor de lo que se esperaba para un principiante. Era la postura básica del estilo Shijima.

Era la postura que había desarrollado mi gran maestro, Iwao Shijima, quien se había destacado en la defensa.

Cuando empecé a estudiar con mi maestro, esta postura era considerara algo bizarra, pero ahora que el estilo Shijima se había esparcido y tenía sus propias ramas separadas, podría no ser una exageración decir que esta postura era una de las básicas de las artes marciales. Incluso desde la primera vez que aprendí esta pose, tuve una fuerte conexión con ella. Y sonreí, como si me hubiera encontrado con un viejo amigo.

Mi oponente, Sid, tomo la misma postura. Pero, desde que no entiende la esencia de estos movimientos del todo. Su postura se limitaba a simplemente imitar los movimientos.

Esto me recordó a la época en que yo tenía un discípulo. Era extrañamente agradable. Mi oponente actual era meramente un joven niño que no sabía nada del significado detrás de las artes marciales. Y aun así estaba feliz de ser capaz de guiarlo en forma de un enfrentamiento.

Ahora, todo lo que quedaba era que Alma diera la señal de inicio…Pero no importaba cuanto espere, no pude oír la dignificada voz de Alma. Pude ver a Alma confundida, y…Ella estaba congelada en su lugar con la boca abierta.

“Oi, profesora, ¿Cuál es el problema? ¡Empecemos de una vez!”

Sid dejo la postura de puso sus brazos detrás de su cabeza. Parecía estar harto de esperar.

“¿Eh? Oh sí, claro. Lo siento. Por favor vuelvan a sus posturas ustedes dos.”

Parecía como si no fuera el único que estuviera confundido. Sid también mostro esa misma expresión perpleja. Como fuese, después de haber escuchado la voz de Sid, Alma regreso a la normalidad.

“Esa postura…No puede ser… ¿Por qué es tan perfecta?”

Arregle mi postura. La mente de Sid parecía estar en las nubes, pues su postura estaba llena de errores. Alma murmuraba algo, pero a esta distancia no había manera de que pudiera escuchar lo que ella estaba diciendo.

“¿Están listos? ¡Comiencen!”

Pero eso ya no importa ahora. ¿Cuántos años hacia que no me enfrentaba a alguien tan joven de esta manera?

No era como tratar con discípulos de las artes marciales quienes no sabían lo que estaban haciendo. El guiar a los más jóvenes era una de las más grandes joyas de las artes marciales.

“¡Hyaa!”

Tan pronto como la señal de pelea fue dada. Sid dejo la postura que había mantenido hasta hacia un momento y lanzo un simple e ingenuo golpe. Era una postura defensiva, así que era difícil atacar con ella, pero aparte de dejar su postura, no iba a lograr nada más.

Bien, ese era un descuidado e infantil golpe. Sonreí por su ingenuidad e imagine que era lo que vendría a continuación.

Pero como un artista marcial, que nunca dejó de lado su sueño infantil de ser el más fuerte. No importaba que solo se tratara de un encuentro de práctica, no era tan suave como para perder a propósito.

Moví la mano que se encontraba al frente y la envolví alrededor del brazo de Sid. Desviando la dirección de la fuerza.

Aun sin usar mucho poder o magia. Use el brazo de Sid como un resorte y rompí su postura. No con el fin de atacar, si no de moverme. No para borrarla, si no para redirigirla.

Después de quebrantar su postura, barrí ligeramente su pie. Aun si Sid era un niño con una figura pequeña. No sentí ningún peso cuando lo hice volar por el aire.

Alma y el resto de los niños estaban atónitos. Algunos de los chicos estaban aplaudiendo por esa escena de una persona volando en el aire.

Esto era lo que se conocía como responder a la fuerza bruta con artes marciales. Con el fin de mostrarles a esos pequeños niños, cuando Sid empezó a caer, lo atrape cuidadosamente y gentilmente detuve el impulso de su caída.

“¿Eh? ¿Qué? Acabo de… ¿Perder?”

“Si, Alma-sama lo había dicho antes ¿no? Estas son verdaderas artes marciales, no debemos de solo confiar en nuestra fuerza, Sid.”

Puse mi mano en la nuca de Sid, justamente donde hubiera tocado el piso. Sid se calló como si fuera un sueño y después de ver el techo y mi cara, pudo comprender lo que había pasado.”

“In…¡Increíble! ¡Tal como esperaba del abuelo!”

Una porción de los estudiantes había aclamado los rápidos movimientos. Y antes de que lo supiera estaba rodeado de aplausos.

En mis últimos años, me acostumbre a pensar que los aplausos no eran más que ruido. Pero el apoyo honesto de los niños no se sentía nada mal.

Digo niños, pero ahora que lo pienso, yo tenía su misma edad también.

No acostumbrado a esa situación, deje salir una extraña sonrisa y se endureció inmediatamente. Espera un momento ¿Qué es lo que acabo de hacer?

Si recuerdo correctamente, creo que tire a Sid realmente bien. Pensé otra vez en todas y cada una de mis acciones.

 

Después de comprender lo que había hecho, mi cara se tornó verde. ¿Qué era yo? ¿Un idiota? Mi amarga sonrisa se volvió rígida.

Mi plan original había sido, si, esquivar el ataque de Sid y barrer sus piernas hasta que cayera tumbado.

Pero todo lo que había hecho después de eso había sido un error.

Lo que había hecho justo ahora era una técnica del estilo Shijima, llamada “Hoja de las sombras”

Esta técnica tiraba el cuerpo del enemigo como si tuviera el peso de una hoja. Usaba la fuerza rotacional. Llamada fuerza centrífuga. Usaba la propia fuerza del enemigo para hacerlo girar cada vez más rápido y tirarlo de cabeza en el suelo.

Era una técnica que había sido puesto a prueba como una de las habilidades fundamentales del estilo Shijima.

Era como si mi cuerpo entero se hubiera convertido en una piedra. Observe a Alma, que se movía rígidamente, como una puerta oxidada.

“Slava…kun. Esa técnica…¿Dónde…? No, no importa donde la hayas aprendido. ¿Cómo has aprendido tan bien esa técnica con tan poca edad?

Había cometido un error. Era una técnica que había practicado no cientos, si no miles. Era entendible que lo hubiera hecho inconscientemente, ¿pero porque tenía que ser aquí?

Parecía que se había vuelto una segunda naturaleza para mi. Era tan tonto. Quería golpear mi propia cabeza. Pero ahora no era el momento. Podía maldecirme a mi mismo después.

La única que había visto mi técnica desde cerca, Alma, tenía una expresión que era difícil de describir. Estaba llena con desconcierto.

“Eh…Bueno…Parece ser que mi padre había estudiado el estilo Shijima antes…El me entreno en esa técnica que reúne todo lo básico del estilo Shijima, la hoja de las sombres, desde que era pequeño, entonces…umm. Ciertamente no es una técnica que debería usar con alguien que solo ha empezado con las artes marciales hoy. Me disculpo.”

Me pregunte si había hablado demasiado. Lo había dicho muy suavemente. Después de dar una excusa que incluso e convencería a mi, puse una expresión como si reflexionara mis acciones.

El hecho de que mi padre era un miembro del estilo Shijima era una completa mentira. Pero, aunque el estilo Shijima no fue muy popular cuando comenzó. Y ahora tenía tantas ramificaciones por el mundo, que mi historia podría ser creíble.

“¿Él te ha entrenado en esta técnica desde que eras pequeño? ¿A qué edad empezaste?”

“Cuando tenía cinco, y aunque le pregunte para que me enseñara más, él no me enseño ninguna otra técnica.”

“¿Entonces estas diciendo que no has aprendido nada más que esta técnica?”

“Umm, sí”

Era realmente un buen actor, incluso si lo decía yo mismo. Realmente pensaba que me veía como un niño que ha reflexionado acerca de demostrar demasiado sus artes marciales.

“Bueno, era algo que les iba a enseñar eventualmente. El hecho de que tú lo supieras primero…No es algo para alabarte. Pero desde que esto es un encuentro del estilo Shijima, tampoco es algo para regañarte. Tu cuidado hacia tu oponente también es bueno…Esa fue una hoja de las sombras perfecta, tienes talento.

Alma sonrió. Aunque pensándolo, era un poco incómodo.

…Lo hice de alguna manera. Necesito aprender de esto y ser mas cuidadoso en el futuro.

Geez, debo de controlar mis movimientos instintivos…Me sentía como si me estuviera alejando de la cima de las artes marciales. Sin embargo, podría ser útil cuando tuviera que usar una finta.

Por el momento, estaba aliviado de haber evitado el peligro. Puse a Sid, a quien había estado cargando todo este tiempo, en el suelo.

Justo como el recién levantado y de nuevo consiente Sid, Alma nos dio instrucciones de movernos fuera del área de Sparring.

Eso estuvo realmente cerca, necesito ser más cuidadoso cuando use el estilo Shijima enfrente de esos niños.

Limpie de mi frente el sudor al darme cuenta del verdadero peligro de esas clases de artes marciales.

Mientras hacía eso. Sid quien en algún momento, tomo el lugar junto al mío, estaba agarrando los bordes de su ropa de gimnasia.

“¿…Pasa algo?”

Sus ojos me decían que quería decir algo y desde que yo soy técnicamente su senpai, le pregunte.

Aun si me detuve a medio camino, había usado una técnica del estilo Shijima en el, Solo esperaba que no le hubiera empezado a tener miedo.

“Eres asombroso Slava, ¿Qué hiciste para volverte tan fuerte?”

Cuando él dijo eso, su expresión era totalmente la contraria a lo que yo había esperado. Estaba llena con admiración y respeto.

…Ya veo, como me hice tan fuerte ¿Es eso? Eso es algo que también me gustaría saber…O eso es lo que me gustaría decirle. Pero le enseñaría la única cosa que de verdad había aprendido.

“Necesitas ser diligente cada día. Si eres fuerte y entrenas cada día, Sid, entonces tú, seguramente te volverás más fuerte que yo”

“Diligente ¿Eh? ¡Eso solo quiere decir que tengo que dar mi mejor esfuerzo! ¡Un día definitivamente te derrotare! ¡Solo mírame!”

Justo como pensaba, los niños de esta edad eran realmente deslumbrantes.

Sonreí, casi olvidando que yo tenía la misma edad que ese deslumbrante chico.

En la Escuela elven, la academia Alfalia  nacional de Milafia, donde niños de todo el país se reunían. En la única habitación donde los adultos se reunían. Una belleza sin comparación se quejó.

Seguía siendo joven para los elfos a sus 90 años, ella era la legendaria artista marcial que había grabado su nombre en la historia: Alma Shijima.

Se había puesto adelante, había hecho el esfuerzo de entrenar jóvenes niños y niñas con el fin de encontrar a alguien digno de heredar el nombre Shijima.

Después de visitar varias escuelas y viajar a través de todo el país. Ella finalmente encontró a un joven niño que había captado su atención en la escuela más prestigiosa del país.

Ella sostenía un libro con la información de todos sus estudiantes en la palma de su mano. La página que había abierto para leer ‘Slava Marshall’ El nombre era el mismo que el de su ahora fallecido maestro.

“…Debe haber algo mal conmigo. Para mi, el recordar a mi maestro cuando miro a ese niño.”

Alma puso el libro nuevamente en el escritorio y miro hacia el cielo. Recordó el rostro de su grandioso maestro, quien, desde el punto de vista de un elfo, murió joven debido a que él era parte de la raza humana.

Slava Marshall, por no mencionar la raza, los ojos, la nariz, las orejas, sus rasgos…Nada era lo mismo. Su primera impresión de él fue más bien regular. Un niño bien comportado. Pero después de la primera lección justo ahora. Ella tenía que repensar esa opinión.

“En serio, aunque ellos no se parecen en nada…¿Por qué me recuerda tanto a mi maestro?”

Ella ya sabía la respuesta en su corazón. Pero lo dijo en voz alta como si eso fuera a confirmar su respuesta.

…esa fue una elegante hoja de las sombras. Era una técnica del estilo Shijima ejecutada tan suavemente en todo momento que parecía que fueran a fusionarse.

Pero aun más que eso, la manera en que tomo tan naturalmente la postura del estilo Shijima le recordó a la de su maestro.

“Para él, el tener el mismo nombre… Maestro ¿Esta es tu guía?”

Alma hablo a su maestro en el cielo, pero nadie le respondió.

Como fuese, ella estaba segura de una cosa. Ella finalmente lo había encontrado.

Sus ojos ardieron con determinación. Su mundo, que había estado tan vacío hasta ahora, volvía una vez más, a estar lleno de color.

“Maestro….Finalmente encontré a un sucesor al cual confiarle el nombre Shijima.”

Alma murmuro nuevamente a los cielos.

Ella estaba completamente inadvertida de que su maestro, quien se suponía debía estar en el cielo. Era ese pequeño muchacho.

El chico en cuestión, estornudo,  sintiendo el entrelazado de su destino con su vida pasada.

 

 

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