Chronicle Legion Volumen 1

Capítulo 5

Legatus Legionis

Parte 1

“La suerte está echada” “Vine, miré, conquisté” “¿Tú también, Brutus?”

Las anteriores eran todas citas famosas de Julius Caesar.

Aunque el nombre de Caesar se convirtiera después en la raíz etimológica de “káiser”, que significa emperador, el mismo Julius Caesar no ascendió al trono en toda su vida. Su último puesto fue “dictador perpetuo.”

Caesar nació en el año 100 AC.

Provenía de una familia de aristócratas limitada en riquezas e influencia.

No era un imperio en ese momento, la antigua Roma se acercaba al fin de su era republicana. Era una grande y próspera nación con fronteras en expansión y vastos territorios. Buscando un poder aún mayor, aquellos en el poder se mantenían en disputas políticas y riñas internas.

 

Este era el tipo de escenario político al que Caesar había entrado.
Al paso de las décadas, él avanzó de ser sólo un joven político con nada excepto sus antecedentes familiares a convertirse en un cónsul de la República Romana y gobernador de la provincia de Gaul.

Tuvo éxito como comandante militar al controlar rebeliones en Gaul, derrotó a rivales políticos en el campo de batalla, y ejerció una autoridad sin igual dentro de las fronteras de Roma.

Finalmente, Julius Caesar obtuvo la posición de dictador.

Infortunadamente, fue asesinado a la edad de 56 años, luego de hacer los cimientos del futuro Imperio Romano.

Su heredero, Octavian, se convirtió en el primer emperador, llamándose a sí mismo Augustus-

Uno llamaría a Caesar extraño, como político y como soldado, pero claramente él no era un personaje tan “simple”.

Un gran orador, excelente autor de prosa, maestro estratega, popular con las personas, encantador, descarado…

En una ocasión fue secuestrado por piratas, incluso fue tan lejos como para quejarse de que pedían muy poca recompensa por él.

Acumuló deudas masivas equivalentes al presupuesto de defensa de un país y nunca tuvo cargo de conciencia por ello. Sólo después de más de una década cuando obtuvo la ascensión finalmente pagó sus deudas.

Los rumores decían que se había acostado con las esposas de un tercio de los senadores romanos.

La pérdida del cabello que acompañaba a la edad avanzada parecía ser una de las cosas que le preocupaban.

Los soldados del ejército de Caesar también apodaron a su comandante “el calvo mujeriego”. Caesar lo aceptó con una risa, cultivando una camaradería de ese tipo entre sí mismo y su ejército.

En cualquier caso, Caesar no era un santo ni un hombre de mente noble.

Adelantando al año 1998 al final del siglo XX. Después de meditar a fondo, Julius Caesar declaró solemnemente, “Quizá es hora de tomar una decisión sobre operarme. ¿Qué dices?”

“La apariencia de Su Excelencia se ha convertido en nuestro símbolo nacional y eso incluye su cabello escaso. Por favor no se rebaje a hacer trampa con métodos como hacerse un trasplante de cabello.”

El subordinado de Caesar amonestó al generalísimo quien observaba su poco cabello con un espejo en su mano.

Se encontraban en la Isla Lantau en Hong Kong, parte del territorio del Imperio Romano Oriental.

Su ubicación incluía el fuerte tutelar del ejército romano y el Centro de Mando Regional de la Administración de Asia Oriental.

Se encontraban hablando en la oficina del comandante, la cual pertenecía al Generalísimo Caesar. Cada año, pasaba un tercio de su tiempo en Hong Kong, otro tercio en Japón, y el resto del tiempo lo pasaba de un lugar a otro.

El que hablaba con Caesar era Alexis Yang, un miembro del personal militar.

El nombre chino de este hombre era Yang Zhongda. 34 años de edad. Su apariencia delgada podría ser considerada atractivo y agraciado, pero el vello facial descuidado alrededor de su boca y barbilla contribuía a una imagen más salvaje.

“Dejando eso de lado, por favor escuche primero el reporte sobre la rebelión en Japón.”

Yang proyectó una imagen visual. Era un maestro noético. Un mapa del Japón Imperial apareció ante ellos junto con un reporte sobre la Alianza de Restauración.

“La Alianza de Restauración formada por lealistas autoproclamados preocupados por su país… Dicho de forma simple, el Feudo Kinai es nada más que una marioneta mientras que el Imperio Británico juega un triple rol como mente maestra, soporte, y proveedor de tropas de combate.”

“El objetivo de los británicos es Lord Tenryuu la bestia sagrada de Japón, ¿verdad?”

“De acuerdo a ciertos rumores, las bestias sagradas en Inglaterra no vivirán por mucho tiempo. Su suposición podría estar en lo cierto.”

Los recursos naturales como el petróleo y los metales preciosos solían ser las semillas de conflictos internacionales.

Y las divinas bestias sagradas eran las fuentes de poderes místicos. La posesión de potentes poderes místicos les permitía a los países asegurar riquezas, prosperidad y poderío militar. Así funcionaba el mundo moderno.

Apegándose a esta regla de oro, el Imperio Romano Oriental tuvo éxito. Al no hacer esto, América entró en decadencia.

La mayor prioridad para un estado imperialista era asegurar las bendiciones continuas de las bestias sagradas.

“La propuesta de la Alianza de Restauración de ‘reformar el Japón Imperial empezando por el oeste y rescatar a la Emperatriz’ parecía estar ganando reacciones favorables de los feudos occidentales de Japón. Quizás quieren recrear la Restauración Meiji donde Satsuma y Choshu tomaron el control de la corte imperial.

Yang extendió su dedo índice y dibujó un círculo en el lado oeste de Japón en el mapa.

Por ahí estaban las regiones de Kyushu, Chugoku y Shikoku. Yang era un experto en la región del lejano oriente y versado en asuntos e historia japoneses.

“De nuevo, la Alianza se juntan detrás del slogan de ‘La Emperatriz debe ser rescatada de la influencia corruptora de Caesar y el ejército de Roma Oriental debe ser expulsado de las islas de Japón.’”

“Eso suena muy familiar.”

“Están levantando un estandarte de gran justicia, justo como cierto tipo llamado Caesar hizo en el pasado.”

Hace diez años, había bases militares americanas distribuidas por todas las islas de Japón.

Condenando a la milicia americana por “interferir injustamente en los asuntos internos del aliado de Roma, Japón, e infringiendo los derechos de la Emperatriz de Japón,” Caesar lideró un ejército de un millar de Legions para marchar hacia Japón. Autonombrándose el protector de Japón y la Emperatriz, derrotó a las fuerzas americanas guarnecidas en Japón.

Entrando como el conquistador triunfante, Caesar se convirtió en el verdadero soberano de Japón en todo excepto el nombre.

Esto era idéntico a cuando se convirtió en el amante de la Reina Cleopatra y el conquistador de Egipto mucho tiempo antes de la era común.

“Por cierto…” Caesar planteó una cuestión de duda, “Hace diez años, me gané a los consejeros de confianza de la Emperatriz y al Feudo Kanto, quienes después me invitaron a liderar una fuerza expedicionaria a Japón. Ahora el Imperio Británico desea emplear el mismo método… lo que no comprendo es por qué el Feudo Kinai estaría dispuesto a asistirlos.”

“Exactamente mis sentimientos” El Oficial Yang asintió en acuerdo. “No me sorprendería que hubiese sido Kyushu o Shikoku los que ayudaran a los británicos ya que ambos feudos habían mantenido su distancia de Roma y la actual familia imperial. Sin embargo, el General Gobernador del Feudo Kinai… Si no mal recuerdo debería de sentir desagrado por Roma y odio por Bretaña.”

“Además, él es un tipo terco que nunca escucha consejos.” Caesar sonrió entretenido. Había conocido a los doce Generales Gobernadores que servían como señores feudales de Japón y estaba familiarizado con sus personalidades. “Bueno, él era el jefe egoísta de una antigua empresa, que en realidad podría tener la oportunidad de brillar en el mundo de los negocios.”

 

“En ese caso, ¿por qué dejaría que los británicos tomaran el control?”

 

“Tal vez alguien utilizó algún tipo de magia para ablandar el corazón obstinado del General Gobernador de Kínai, infundiendo cálidos sentimientos de amistad hacia Bretaña.”

 

“¿Magia eh? Eso suena convincente sobre todo viniendo de un tipo que murió hace dos mil años,” El Oficial Yang respondió seriamente a la broma de su comandante.

 

Después de todo, en esta era moderna, donde las legiones, bestias protectoras, espíritus y otros seres misteriosos desempeñan un papel activo, hablar de “este tipo de posibilidad” es necesario con frecuencia.

 

“El lanzador del hechizo podría no ser necesariamente un maestro noético. No es el tipo de milagro que puede ser realizado por los maestros de un nivel humano ordinario. Los espíritus y las bestias protectoras tampoco son una opción, porque esas cosas no entienden las complejidades del corazón humano. Las habilidades de alto nivel de ‘control mental’ están más allá de ellos.”

 

El maestro noético y Oficial del ejército romano analizaba por iniciativa propia.

 

Como nota al margen, no era más que un maestro noético de nivel medio. Lo máximo que podía lograr era “Usar noesis para engañar a los objetivos con ilusiones” como un ninja japonés.

 

“¿Tal habilidad no debería ser una especialidad de los iguales de su excelencia, los Resucitados?”

 

“Por supuesto, somos capaces de muchas hazañas sobrenaturales, pero este tipo de cosas está más allá de nosotros también”, respondió Caesar encogiéndose de hombros.

 

“Lo sabes bien, ¿cierto? Nuestras Hazañas Militares… son puramente habilidades para llevar a cabo los logros ilustres de nuestras vidas pasadas y recrearlas en el presente. Son inútiles fuera del campo de batalla.”

 

“¿Entonces la magia está fuera de cuestión?”

 

“Sería prematuro sacar conclusiones.” Guiñando hacia el Oficial del estado mayor Yang, César dijo, “Siempre han sido las que traen los poderes místicos nuevos para el mundo. Cuando esas mujeres oraban a las soñadas bestias sagradas por armas para proteger a sus naciones, las bestias sagradas les concedían Legions. Cuando oraban por héroes victoriosos, nosotros éramos revividos.”

 

El hombre cuyo nombre se convirtió en sinónimo de emperador sonrió con confianza.

 

“En este mundo. Las bestias sagradas están dispuestos a escuchar las peticiones egoístas y personales de ciertas personas.”

 

 

 

Parte 2

 

Hoy es el tercer día desde que las fuerzas británicas aparecieron en Suruga.

 

El primer día, Tachibana Masatsugu salvó la vida de la Princesa Shiori y tomó el control de un Kamuy para contraatacar. En el segundo día, Masatsugu lideró 64 Kamuys para derrotar a un ejército de Crusades.

 

En la mañana del tercer día, que pasaba a ser domingo.

A eso de las 7 am, Masatsugu fue al campo de deportes de la Preparatoria Rinzai. Shiori estaba allí a su lado.

La luz solar refrescante iluminaba el mundo. El aire de la mañana era fresco y estimulante.

“Masatsugu-sama, dirija la noesis rebelde en su corazón y dele forma de soldados, ordenándoles que se materialicen… Así es como son llamados los Legions. La palabra ‘Legion’ tiene el significado de ejército.”

 

La muy bien educada Shiori estaba dando explicaciones.

 

“Del Nuevo Testamento de la Biblia… El Evangelio de Marcos, ¿ha oído hablar de él? Cuando Jesús le pidió a un grupo de espíritus malignos nombrarse a sí mismos, ellos respondieron: ‘Mi nombre es Legion, porque somos muchos.’ Nuestros Legions son lo mismo. Son ejércitos y formas de vida singulares de manera simultánea. Y lo que da lugar a los Legions es precisamente la noesis de los Chevaliers.”

 

Masatsugu entendió. Luego, tuvo que ponerlo en práctica.

 

Concentró su mente en el vasto cielo sobre su cabeza. Sin forma, el poder incoloro, surgió naturalmente de las profundidades de su alma, extendiéndose por encima de él.

 

Esto era noesis o la fuerza de voluntad y pensamientos de Masatsugu en otras palabras.

 

Todos los Chevaliers convocaban Legions de la misma manera, pero para fines ilustrativos, tomen la noesis liberada por Akigase Rikka durante su invocación como ejemplo.

 

Esta es menor a una quinta parte de la de Masatsugu.

 

Los Resucitados eran guerreros que habían vivido en el mundo antiguo, acumulando innumerables victorias ilustres a través de campos de batalla infernales.

 

Los Chevaliers modernos no podían esperar alcanzarlos en absoluto.

 

“Luego, utilizando la Denominación que tiene, dele forma definitiva a la noesis.”

 

Estas llamadas Denominaciones nacieron cuando las bestias sagradas dieron vida a los nombres que simbolizan hazañas marciales inmortalizadas en leyendas.

 

Por ejemplo, tanto Zuihou y Onikiri Yasutsuna fueron creados por Lord Tenryuu, la bestia sagrada de Japón.

 

En consecuencia, mediante su uso, uno podía manifestar a los Legions otorgados por Lord Tenryuu, es decir, los Kamuys…

 

“Para Resucitados como usted, Masatsugu-sama, sus propios nombres pueden ser utilizados directamente como Denominaciones,” dijo Shiori a Masatsugu. “En lugar de manifestarse en forma de una Denominación, el nombre que simboliza la Hazaña Militar vuelve a nacer como un ser vivo. Esa es la clase de ser que son los Resucitados.”

 

“Pero Princesa, no sé mi nombre real”.

 

Masatsugu fue convocado al mundo humano por la bestia sagrada Lord Tenryuu. Si fuese a utilizar su nombre perdido para convocar Legions, sin duda debería aparecer un gran ejército de Kamuys.

 

“Por favor, use a Izumi-no-Kami Kanesada que le di ayer. Dado que esa Denominación es también un nombre al que mi abuelo le dio vida, podría ser capaz de convocar Kamuys.”

 

“Ya veo.” Masatsugu recogió la espada japonesa a sus pies y dijo: “Mi Denominación de Izumi-no-Kami Kanesada, convoco un ejército en tu nombre.”

 

No pasó nada. La gran cantidad de noesis liberada por Masatsugu quedó suspendida en el cielo.

 

“Sigue sin funcionar…”

 

De hecho, habían experimentado hasta altas horas de la noche ayer.

 

Masatsugu y Shiori habían llegado al campo de deportes de la Preparatoria Rinzai, pero no logró convocar ni un solo Legion. Por eso decidieron probar otra vez por la mañana.

 

“Así que este método no funciona bien… Hay que buscar una solución diferente.” Con una mirada de preocupación, dijo Shiori, “En cualquier caso, volvamos al dormitorio para el desayuno.”

 

Tachibana Masatsugu era un Chevalier y un legatus legionis que había regresado del inframundo.

 

El igualmente Resucitado, Julius Caesar, comandó más de mil Legions, sin embargo, Masatsugu ni siquiera pudo convocar uno.

 

No sabían porque sucedía esto cuando estaba claro que había sido capaz de controlar los Kamuys de Rikka.

 

Ahora que los sesenta y cuatro Kamuys ya habían regresado a Rikka, Masatsugu no tenía un solo soldado para usar.

La ubicación cambió a la sala del dormitorio “Lirio Negro” asignada para el uso exclusivo de la princesa.

Eran las 8 de la mañana del domingo. Debido a la ley marcial en vigor en la ciudad de Suruga, nadie estaba de humor para disfrutar de las vacaciones.

El ambiente en la ciudad era tenso, aunque no en un grado apremiante.

 

Japón, Bretaña, y Roma Oriental eran todos los signatarios de la Carta de caballería. Estas reglas de compromiso internacional, similares a los reglamentos deportivos, estrictamente prohibían a las fuerzas armadas atacar los asentamientos más allá de cierto límite de población. En lugar de huir imprudentemente, sería más seguro permanecer en casa en la ciudad.

 

Esta era una de las razones por la que la situación era relativamente estable.

 

“Mucha gente… está recordando escenas de cuando Lord César se extendió por Japón con su ejército de mil legiones, supongo”, comentó la princesa en voz baja, después de haber tranquilizado a los estudiantes el día anterior.

 

Masatsugu y Hatsune estaban presentes también. Reunidos en la sala de conversaciones, el trío tomó el desayuno. El menú incluyó ensalada verde, sopa de consomé, tomates a la parrilla, pollo ahumado y huevos cocidos.

 

También había té negro, pan tostado y yogurt.

 

Lo que se encontraba sobre la mesa era un desayuno occidental balanceado.

 

“A Lord Caesar le gustan especialmente sus grandiosas entradas después de todo,” Shiori se burló del verdadero soberano de Japón. “Después se sellar la derrota de los americanos, en realidad no tenía ninguna necesidad de visitar cada parte de Japón. El terminó encabezando personalmente una expedición desde Hokkaido hasta Okinawa… deliberadamente envío Centuriaes a cazar a los militares estadounidenses, exponiendo su poder a los ciudadanos japoneses.”

 

El Centuria era el Legion regular del Imperio Romano de Oriente.

“Se dijo que estudió la Carta de caballería con entusiasmo en su momento para prevenir que los enfrentamientos afectasen a la población japonesa. Incluso los periódicos y la televisión hicieron informes especiales al respecto…”

Dicho sea de paso, en la antigua Roma antes que César alcanzara su posición como autoridad…

Sus deudas eran astronómicas. Y el dinero que se prestó había sido gastado en vestirse a la moda, en regalos a las mujeres, celebración de desfiles personales o enfrentamientos de gladiadores para que el público en general asista, obteniendo con ello su popularidad, todos los gastos que causarían que cualquier persona decente frunciese el ceño al oír acerca de ellos.

 

“Lo recuerdo también. Vi los informes de noticias cuando era joven.”

 

Hatsune, la dama de compañía, también estaba comiendo el desayuno en la mesa.

 

Comportándose de forma natural mientras estaba sentada en la misma mesa con la princesa, aun masticando pan tostado cubierto con mantequilla y mermelada, era evidente que Hatsune no era un personaje ordinario.

 

Sin embargo, la chica del clan Tachibana de repente se quedó mirando a Masatsugu y preguntó con desconfianza, “Onii-sama, esto me ha estado molestando desde hace un tiempo. Eres claramente un hombre joven, pero ¿por qué tu apetito es tan pequeño?”

 

“Eso es cierto, estás en lo correcto.”

 

Masatsugu normalmente pasaba su rutina de la mañana en el dormitorio de los chicos, pero desde la mudanza de Shiori, siempre venia al dormitorio “Lirio Negro” temprano en la mañana para hacer las tareas y cumplir con su deber como guardaespaldas. Además, durante el desayuno con las chicas de hoy, sólo comió una ensalada (sin aderezo), un huevo cocido (con sólo una pizca de sal), una rebanada de pan tostado (normal), y un vaso de agua.

 

Nadie sabía lo que el futuro depararía, pero al menos por el momento, la ciudad de Suruga no tenía ningún problema con la escasez de alimentos.

 

Masatsugu no fue forzado por las circunstancias a hacer una dieta. Este era su apetito habitual.

 

“No estoy acostumbrado a comer mucha comida deliciosa, así que esto es suficiente.”

 

Él sentía que algo dentro de él se haría lento si se acostumbraba a comer comidas completas.

 

Inexplicablemente, eso era lo que sentía Masatsugu. En ese momento, se le ocurrió una idea. Tal vez esto se debía a que no era una persona moderna.

 

Sin embargo, todavía no podía recordar sus recuerdos del pasado o su verdadero nombre.

Era muy posible que él hubiera vivido en un tiempo de hambruna o hubiese tenido sus orígenes en una tierra pobre.

Masatsugu consideró varias posibilidades mientras Hatsune lo miraba fijamente.

“Nunca pensé que te hubieses convertido en un Chevalier antes de perder la memoria, Onii-sama. Yo estaba tan sorprendida. Incluso heredaste una Denominación relacionada con el Shinsengumi.”

“Lo siento por decírtelo tan tarde. Yo recién me enteré ayer.”

Después de la batalla de ayer, fue así como Masatsugu le había explicado la historia a Hatsune.

Masatsugu no había revelado la verdadera razón por la que fue capaz de controlar Legions. Tal vez un día, tendría que decirle a Hatsune “No estamos realmente relacionadas por la sangre y yo no soy de la era moderna.” Sin embargo, eso podría sin duda esperar hasta que la situación se haya asentado.

 

“Dime, Onii-sama, entonces tu denominación no es esa eh…”

 

“¿Esa?” Masatsugu preguntó en respuesta al murmullo de Hatsune.

 

“Esa que fue secretamente transmitida por nuestra familia Tachibana. Creo que está todavía bajo custodia de los ancianos. Es un tesoro que cada ciudadano japonés conoce.”

 

En ese momento, se oyó el timbre de la puerta de entrada. Un visitante había llegado evidentemente.

“Su Alteza, ruego que me perdone por hacerle una visita inesperada.”

La visitante fue llevada a la sala de recepciones del dormitorio “Lirio Negro”.

Era la Chevalier Akigase Rikka. Estaba vestida con un uniforme de oficial del ejército negro con una espada japonesa colgando de su cintura.

Naturalmente, Shiori era la anfitriona. Masatsugu estaba presente como “El Caballero de la Princesa”, mientras que Hatsune ayudaba como la dama de compañía sirviendo el té verde a su invitada.

 

“……”

 

Masatsugu observaba la espada japonesa de Rikka en lugar de a la persona.

 

La espada estaba en su vaina, pero todavía emanaba una poderosa noesis como correspondía a una hoja de gran renombre. Masatsugu podría decir que la espada era igual a la suya Izumi-no-Kami Kanesada, No.

 

Si sólo fuesen juzgadas como espadas, la de Rikka estaba probablemente varios grados sobre la suya.

 

Sin embargo, sus respectivas hazañas y logros eran comparables… En pocas palabras, ya que Akigase Rikka había heredado esa espada, era evidentemente una general con talento.

 

Por cierto, después de la batalla de ayer, Masatsugu había acompañado a Shiori a encontrarse con Rikka.

 

‘Este es Tachibana Masatsugu-sama. Debido a ciertas razones, aún no se le ha otorgado el título de Chevalier… Pero él es definitivamente un verdadero Chevalier y mi oficial personal en cierta forma.’

 

“Por favor, olvide el nombre de Hijikata. No era más que una estratagema conveniente usada durante una emergencia.”

Así fue como Shiori había presentado a Masatsugu, que había liderado Legions a la lucha en el campo de batalla.

Después de eso, Rikka había invocado su autoridad como oficial Chevalier para llevar a cabo un reconocimiento simplificado de Tachibana Masatsugu como Chevalier. Con esto, Masatsugu podría ahora llevar a Izumi-no-Kami abiertamente. De lo contrario, a los ciudadanos comunes se les prohibía el uso de espadas y cuchillas.

“P-Por cierto, Alteza.”

Después de intercambiar cumplidos con Shiori, la dama Chevalier lanzó una mirada furtiva a Masatsugu y habló tartamudeando.

“¿Puedo…? ¿Sería posible para mí tener unas palabras con él? Como un compañero Chevalier, tengo curiosidad acerca de algunas cosas.”

“Sin duda alguna. Por favor, adelante, Masatsugu-sama.”

 

“Entendido.”

 

Instado por Shiori, Masatsugu avanzó ante Rikka.

La valiente dama Chevalier estaba increíblemente mirando hacia abajo en señal de vergüenza, demasiado tímida para hacer contacto visual con Masatsugu cuando claramente, fue ella la que vino de visita durante este tiempo de emergencia.

Al final, ambos se sentaron frente a frente en el sofá de la sala de recepción.

 

Rikka tosió secamente y dijo lentamente, “Hijikata-dono, muchas gracias por lo de ayer.”

“Mi nombre es Tachibana.”

Al verla dirigirse a él con el nombre de conveniencia, Masatsugu la corrigió al instante.

“D-disculpe, Hijikata-dono.”

“Mi nombre es Tachibana.”

“… Ya veo, ¿Insiste en negarlo? P-pues bien, Tachibana-dono, hay una pregunta que me gustaría hacerle. ¿La gente a menudo le dice que es tan guapo como una celebridad?”

 

Rikka había hecho una pregunta muy extraña. ¿No dijo que quería una conversación entre compañeros Chevaliers?

 

Además, su expresión era muy nerviosa. Esta joven doncella con el título de honor de “Princesa Chevalier de la Casa Akigase” estaba actuando como una niña tímida frente a Masatsugu.

 

Masatsugu no sabía lo que estaba pasando, pero, de todos modos, él respondió: “Alguien dijo eso recientemente.”

 

“Lo sabía… Entonces, ¿cómo te sientes acerca de la poesía haiku?”

 

“Creo que me gustan. Es sólo que no tengo talento para la escritura de ellos.”

 

“¡Lo sabía!”

Masatsugu estaba cada vez más confundido. ¿Por qué esta chica sabe que los haikus que escribió en clase de japonés eran terribles? Totalmente inexplicable.

Por el contrario, Rikka parecía muy emocionada por este intercambio. Ella preguntó a toda prisa, “Pues bien, Tachibana-dono. Su espada es Izumi-no-Kami Kanesada, ¿Es correcto?”

 

“Sí.”

 

“Lo sabía…”

 

A pesar de las respuestas sin expresión de Masatsugu, Rikka estaba bastante emocionada.

 

Observando desde el lado, Hatsune dijo “tan guapo como una celebridad, un interés en el haiku, pero malo en la escritura de ellos, Izumi-no-Kami Kanesada es su espada, eso es totalmente como Hijikata Toshizo, ¿sabes? Siguiendo con este flujo, Onii- sama es definitivamente bastante similar al ‘Despiadado Vice-comandante’.”

 

“¿De Verdad?”

“Eso es correcto. He leído ‘Ruge, espada mía’ y ‘Heroicas Impresiones del Shinsengumi’ al menos. También he estudiado el trío de Hijikata-san, el comandante Kondo, y Okita Soji con gran detalle.”

 

“Hatsune, ¿También piensas que soy guapo?”

 

“Es cierto, pero uno no puede dejar de desear que su personalidad fuese más normal.”

 

“Deberías haberte guardado esa última parte para ti misma.”

 

“Es así como son las cosas. Lo que hay dentro de un hombre cuenta más que su cara.”

Después de escuchar los comentarios de Hatsune, Masatsugu finalmente entendió.

Rikka al parecer cayó en la mentira, creyendo erróneamente que “Tachibana Masatsugu es Hijikata Toshizo.”

Eso no fue todo. Masatsugu contempló a Rikka, que estaba mirando hacia abajo ruborizada, claramente tímida. Una corazonada… surgió en la mente de Masatsugu.

 

Tal vez ella tenía algún tipo de sentimientos personales hacia Hijikata Toshizo.

Debe ser algo así como un fervor o una adoración. Al ver que la situación dio un giro extraño, Masatsugu echó un vistazo a Shiori. Ella era la persona más adecuada para manejar esto.

Después de una cierta meditación, Shiori dijo, “Rikka-sama, ya que sería mejor evitar dejar la fortaleza tutelar sin defensa durante períodos prolongados, por favor vuelva por ahora. Más adelante… Seguramente llevaré a Masatsugu-sama a hacerle una visita.”

Al dar esta declaración, Shiori pronunció el nombre de Masatsugu sugestivamente.

“Cuando llegue el momento, espero que nos permita utilizar el santuario de agua.”

“Ciertamente, esta es una solicitud que no se puede tomar a la ligera, pero teniendo en cuenta las circunstancias de emergencia y el hecho de que Hi—Tachibana-dono tiene la recomendación de Su Majestad, se lo permitiré.”

Tan pronto como se mencionaron las palabras “santuario del agua”, la expresión de Rikka cambió inmediatamente.

La doncella que adoraba al héroe se convirtió de nuevo en una mujer guerrera imponente.

Finalmente, Rikka se preparó para partir. En su camino a la entrada, ya no exhibió ninguna confusión.

Masatsugu concluyó en secreto que este era el comportamiento original del Akigase Rikka.

 

Acompañó a Shiori y Hatsune para ver a Rikka salir. Después de ofrecer su despedida a la princesa, Rikka miró directamente a Hatsune y dijo: “Me ha estado molestando desde antes… ¿Puedo preguntar si nos hemos visto antes?”

 

“¿Eh? ¿Tú y yo, Rikka-sama?”

 

“No hace poco, pero hace mucho tiempo… Cuando era niña. Recuerdo que el feudo Tōkaidō organizó un torneo de artes marciales en el castillo de Nagoya y ambas estuvimos compitiendo en la división juvenil. ¿Cuál es su nombre completo?”

 

“Uh, Tachibana Hatsune.”

 

“Lo sabía. Los Tachibana de Suruga—El clan al que le fue otorgado Kurou Hougan Yoshitsune.”

 

Minamoto no Yoshitsune era conocido como Ushiwakamaru y Shanaou durante la infancia. Sus hazañas incluyen la lucha contra Musashibo Benkei en el puente de Gojō, liderando una carga de caballería por un acantilado para lanzar un ataque sorpresa en la Batalla de Ichi-no-Tani, y completar la victoria total sobre del clan Taira en Dan-no-ura. Kurou Hougan era uno de sus otros apodos.

 

Rikka miró a la doncella Tachibana y le preguntó: “¿Nadie ha heredado esa denominación todavía?”

 

“Oh, no. Es de muy alto nivel y parece bastante difícil.”

 

“Supongo. Sin embargo, sería muy penoso que la poderosa Denominación permanezca inactiva. Por favor, hágamelo saber si hay alguna manera en que pueda ayudar y ofreceré una asistencia completa. Sería más tranquilizador tener tantos poderosos Chevaliers como sea posible, especialmente teniendo en cuenta las circunstancias actuales bajo amenaza de guerra.”

 

Después de decir eso, Akigase Rikka partió del dormitorio “Lirio Negro”.

 

Parecía que la preciada Denominación del clan Tachibana tenía un distinguido linaje.

 

 

 

Parte 3

 

“¿Ustedes cuatro se están ofreciendo para atacar Suruga…? Bueno, eso ciertamente no es un problema.”

 

Sir Black Knight fue tomado por sorpresa, por la repentina propuesta.

Sin embargo, inmediatamente dio una sonrisa cordial y amablemente aceptó. Las cuatro personas de pie delante de él eran Chevaliers que sirven al feudo Kínai.

“Nosotros los británicos hemos fallado en invadir Suruga en dos ocasiones ya. Sin lugar a dudas, es hora de que ustedes, caballeros del Feudo Kínai tengan su oportunidad.”

Su ubicación era la ciudad de Fuji en la base de la montaña sagrada de Fuji. El fuerte tutelar de Fuji se encuentra en los humedales del campo.

Actualmente, esta instalación militar había sido conquistada por las fuerzas británicas de la Alianza de la Restauración.

Era el tercer día desde que comenzó la operación. Eran las 10:26. Sir Black Knight estaba tomando un descanso, tomando un café en el comedor reservado para los oficiales de alto rango.

Cuatro hombres japoneses habían llegado a hacerle una visita.

Eran los Chevaliers que el Feudo Kinai había enviado como refuerzos.

‘Lord Black Knight, tenemos una propuesta. Pesa sobre nuestra conciencia que sus caballeros británicos hayan tenido que cargar con la iniciativa hasta ahora. Nosotros cuatro estamos dispuestos a conquistar el fuerte tutelar de Suruga en su favor.’

Se negaban a permitir que Bretaña tomara el crédito completo sin importar qué.

A pesar del lenguaje cortés por parte de los hombres japoneses, su ambición era clara como el agua.

Sir Black Knight escuchó cortésmente su explicación. Estos cuatro japoneses planeaban salir ya sea mañana o el día después.

Sir Black Knight les dijo cándidamente: “Como dice el refrán, golpea el hierro mientras está caliente. ¿Por qué no parten esta noche? Nosotros, los del Imperio Británico les proporcionaremos apoyo.”

 

Al final, los caballeros del ejército provincial Kínai aceptaron la sugerencia de Sir Caballero Negro y se despidieron.

 

“*Suspiro*, que molestia.”

 

Después que los japoneses se retiraran, dos personas permanecieron en el comedor.

 

Se trataba de Sir Black Knight, encogiéndose de hombros con una sonrisa, y la genio Morrigan sentada a su lado.

 

“… Parece, bastante satisfecho.”

 

“Mientras más caballeros estén bajo tus ordenes, más molesto es, naturalmente. Yo simplemente estaba recordando el pasado.”

Actualmente, el fuerte tutelar de Fuji estaba ocupado por uno de los contingentes de la Alianza de Restauración.

Esta fuerza de ocupación consistía en soldados de la flota del Lejano Oriente de las fuerzas imperiales británicas, del más prominente destructor, el Tintagel. La mayoría de sus números provenía de miles de marines transportados por barcazas de desembarco.

El capitán del Tintagel, Sir Grayson, servía como el oficial al mando.

Los combatientes principales eran dos Chevaliers, Sir Steven y Sir Lampard, ambos caballeros de Su Majestad.

Sin embargo, el Feudo Kínai había enviado Chevaliers japoneses y varios miles de soldados ayer. Estos refuerzos se reunieron con las fuerzas británicas en el fuerte tutelar de Fuji después de alcanzar el puerto de Tagonoura.

 

“Todo el mundo quiere salir y luchar, ¿verdad? La asignación de la mano de obra es parte del trabajo del comandante.”

 

“¿Se refiere, a la ambición de gloria?”

 

“Esa es una de las razones, aunque los gastos en la guerra moderna son financiados por el Estado y el ejército. En el pasado, los caballeros tenían que financiarse por completo a sí mismos, lo que significaba que salir a la batalla implicaba gastos exorbitantes.”

 

Un vasallo recibía un territorio del rey, pero tenía que pagar impuestos y contribuir al servicio militar a cambio.

 

Uno tenía que asumir todos los gastos necesarios por su cuenta. Declarado sin rodeos, esta era la vida de un caballero medieval europeo. Los señores feudales japoneses también se adhirieron a un sistema similar para servir al gobierno del shogunato.

De hecho, la relación entre la familia imperial japonesa moderna y las doce casas no era muy diferente de eso.

“La armadura es increíblemente cara, mientras mantener un caballo militar lleva altos costos. Del mismo modo, los seguidores de infantería y todos requerían dinero. No había absolutamente ninguna razón para ir a la batalla a menos que hubiera una oportunidad de ganar un botín de la victoria.”

 

“… Qué vida tan dura, el mundo de los caballeros medievales.”

 

“Es más. El saqueo y el robo eran formas de tomar un gran beneficio mientras que los caballeros enemigos podían ser capturados como rehenes a cambio de atractivos rescates. Por lo tanto, los caballeros de gran integridad generalmente vivían mucho tiempo.”

 

La gente moderna tenía demasiadas fantasías acerca de “lo que era ser un caballero.”

 

Sir Caballero Negro sonrió irónicamente. En su vida pasada, él había sido un soñador que había perseguido “los ideales de la caballería”, pero también había experimentado muchas batallas desafiantes.

 

“Tomar ‘reglas de guerra’ de este tipo de nuestro pasado y volver a juntarlas en un estilo moderno, que sea más aceptable para la gente común que está domesticada por la dulce vida de la civilización … Eso fue probablemente lo que pasó por la mente de Su Majestad Karl cuando ideó la Carta de Caballería.”

“¿Está usted, proyectando su propio estrecho punto de vista hacia los demás?”

“No, renacer del abismo del inframundo y aun seguir buscando saciar nuestra hambre por la emoción de la guerra. Nosotros, los resucitados somos todas personas de este tipo. Es muy normal pensar de tal manera.”

“Ya, veo.”

“Además, las guerras son muy convenientes en esta época, es verdaderamente maravilloso. Legions se generan a partir de nuestra noesis y no se necesita autoridad o grandes fortunas para levantar ejércitos. Mientras los santuarios de agua estén al alcance, el mantenimiento de los Legions requiere poca mano de obra y dinero.”

 

Como un “príncipe” del pasado, Sir Black Knight nunca tuvo que preocuparse por los gastos de manutención.

Sin embargo, él tenía mucha experiencia con problemas financieros en la recaudación de fondos de guerra. Por el contrario, el tener una batalla en la era moderna era tan fácil como tener una partida de ajedrez. Que precioso tiempo para vivir.

 

“Por cierto, ¿Cuál es la fuerza Chevalier de los Chevaliers de Kinai que estaban aquí hace un momento?”

 

“De acuerdo a los registros, cada uno de ellos en 50 más o menos.”

 

“Por ello, los cuatro en conjunto ascienden a doscientos. La dama Chevalier de Suruga tiene aproximadamente ciento cincuenta. combinado con la ventaja de estar en casa. No tenemos abrumadoras probabilidades a nuestro favor… Morrigan, ¿Podrías por favor marcar la ubicación de nuestra princesa?”

 

La genio al instante se enderezó después de escuchar esta instrucción.

 

“¿Princesa Eleanor?”

 

“Sí, por favor pídele a la princesa que ejecute las preparaciones que acordamos. He oído que la dama Chevalier es la hija del general gobernador de Tōkaidō, definitivamente vale la pena reclutarla.”

 

“El Chevalier utilizando los Legions con katanas en mano… ¿Está bien dejarlo en paz?”

 

Ayer, Morrigan y Sir Black Knight habían observado el asedio de Suruga desde arriba.

 

Inesperadamente, un ejército se había presentado a mitad de camino y usando katanas con una técnica asombrosa. Las legiones eran idénticas en apariencia a los Kamuys excepto en el color Rojo-Púrpura. Por otra parte, la noesis de su comandante era extremadamente fuerte e inflexible…

 

Morrigan recordó al personaje memorable, lo que provocó que Sir Black Knight mostrara una sonrisa y respondiese, “Olvídate de él. Después de todo, la princesa no podrá manejarlo. Además, ¿No te causa curiosidad? ¿Cómo este personaje, que parece albergar algún tipo de secreto, manejará nuevos enemigos esta vez?”

 

————————

“A-Algunas veces, los Resucitados ocultan sus verdaderos nombres.”

 

Mientras hablaba, la princesa Shiori se encogió de vergüenza.

 

“En todos los casos… son Chevaliers cuya fuerza Chevalier es superior a 500, lo que les permite tener un gran poder en el campo de batalla. S-Sin embargo, atraen demasiado la atención.”

 

“¿Atraen demasiada atención?” Masatsugu preguntó mientras pulsaba el disparador de su pequeña cámara.

Shiori inclinó la cabeza momentáneamente para evitar la lente, pero ella aun así respondió con mucho cuidado.

“Tomemos como ejemplo, cómo los Kamuys bajo su control eran de color Rojo-Púrpura, Masatsugu-sama. M-Muchos resucitados invocan a legions especiales… O utilizan Hazañas Militares procedentes de los logros ilustres en sus vidas pasadas.”

 

“Eso es cierto. La Hazaña Militar Izumi-no-Kami de Kanesada es ‘la espada de Hijikata Toshizo’.”

 

“Puesto que son llamativas tales existencias, sus identidades se deducen fácilmente de un vistazo. En consecuencia, todos ellos usan algún alias y nunca participan en una guerra a gran escala hasta que se despliegue una batalla crucial… Con el fin de ocultar su existencia. De esta manera, la simple participación de un resucitado ya es un ataque s-sorpresa de gran magnitud.”

 

“Ya veo, no es de extrañar que Akigase-dono me confundiera con Hijikata Toshizo.”

 

Asintiendo con la cabeza en reconocimiento, Masatsugu se mantuvo tomando fotos con su cámara.

Cada vez que se pulsaba el disparador, Shiori se encogía de vergüenza.

“Ella cree que estoy ocultando mi identidad mientras que el nombre Hijikata que utilice la última vez es mi verdadero nombre, ¿verdad?”

“Creo que sí. M-Masatsugu-sama, ¿¡Por qué tengo que llevar un traje de baño!?”

En un raro momento, la princesa rubia platinada protestó con un tono de voz elevado.

Actualmente, Shiori estaba usando sólo un bikini blanco en presencia de Masatsugu.

Su ubicación era un aula vacía en la Preparatoria Rinzai. Bajo el doble efecto de la imposición de la ley marcial y que era domingo, no había prácticamente nadie en la escuela. Las posibilidades de ser visto eran sumamente pequeñas.

“Este es un requisito para la aplicación del concurso de belleza previsto para el festival de la escuela.”

“¿¡Concurso de belleza!?”

“Princesa, ¿No mencioné ayer que voy a necesitar que me hagas un pequeño favor como mujer?”

La respuesta instantánea de Masatsugu hizo a Shiori recordar su promesa anterior repentinamente.

“Soy miembro del comité ejecutivo del festival escolar a cargo del concurso de belleza. He estado esperando desesperadamente estudiantes mujeres hermosas para entrar y darle vida a este concurso.”

“¿¡M-Me está pidiendo que entre en un concurso de belleza!? ¡Y vestida con un traje de baño tan revelador!”

“Sí.”

 

“Ughhhhhh!”

La siempre inteligente Shiori se quedó sin palabras y muy nerviosa.

 

Mostrar tanta piel frente a los demás parecía estar avergonzándola.

“Princesa, si no está dispuesta, voy a cancelarlo…”

“N-No, yo estoy dispuesta a trabajar por su bien, a cambio de su ayuda. Esos fueron los términos de nuestro contrato y promesa. E-Esto no es nada.”

Shiori finalmente enderezó su postura y se enfrentó a la lente de la cámara.

Sin embargo, todavía no podía disipar sus sentimientos de vergüenza, cruzando los brazos para ocultar su cuerpo. Esto terminó apretando y levantando sus senos, destacando aún más la magnífica figura de la princesa.

 

Sin ningún cambio en su expresión, Masatsugu continúo tomando fotos sin parar.

 

La timidez en su hermoso rostro, combinada con su atractiva figura, Shiori era sin duda una atractiva modelo de revista en este momento.

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“P-por favor deja de fotografiarme tanto. Este traje de baño fue adquirido en mi nombre por una dama de compañía en la capital imperial de Roma el año pasado… Es pequeño para empezar y llevarlo puesto es un poco… Además, se ha vuelto más apretado después de un año.”

“¿Oh?”

En otras palabras, la figura de la princesa había estado madurando.

Los frutos de su pecho recordaban a pequeños melones, sus curvas de la cintura cuya palabra belleza fallaría en hacerles justicia, y sus nalgas eran redondas y voluptuosas. Esta excelente figura, normalmente oculta bajo un traje conservador o un uniforme, se muestra ahora en silencio ante Masatsugu.

Después de la partida de Akigase Rikka…

Shiori originalmente quería invitar a Masatsugu a un viaje al fuerte tutelar.

Masatsugu le dijo que necesitaba un favor antes de ir al fuerte tutelar y cuidadosamente le pidió a Shiori traer su traje de baño. Por cierto, la pequeña cámara utilizada por Masatsugu era parte del inventario de la comisión ejecutiva del festival de la escuela.

“P-Por cierto, Masatsugu-sama, ¿Cuánta gente va a tomar parte en el proceso de aprobación de la solicitud?” Shiori preguntó con timidez. “No quiero ser vista en un traje de baño por demasiadas personas…”

“Tranquilícese, el comité de aprobación consta de tres o cuatro personas, pero tengo la decisión final como el encargado. No hay ningún problema incluso si la compruebo solo.”

“¿Eh? ¿Entonces eso no implica que nunca fue necesario que me ponga un traje de baño en primer lugar?”

Cuando Shiori señaló un punto sospechoso, Masatsugu pensó un momento antes de responder: “De hecho eso es cierto.”

 

“¡Masatsugu-sama! ¡Entonces es su culpa que llevara un traje de baño para nada!”

La princesa le gritó, pero Masatsugu negó con la cabeza.

“No, en absoluto. Esta sesión no fue una pérdida en lo más mínimo.”

“¿¡Por qué es eso!?”

“Me siento muy afortunado de haber sido testigo de un cuerpo tan hermoso. Esto ya hace que haya valido la pena servir a una princesa durante los últimos dos días.”

“¿¡ !?”

La honesta opinión de Masatsugu causó que Shiori se congelara inexplicablemente.

Parecía como si sus palabras la habían sobresaltado de forma inesperada y no sabía cómo reaccionar.

 

 

 

“Masatsugu-sama… Uno lo catalogaría como una persona rígida a primera vista.”

Shiori se dirigió airadamente al lado de Masatsugu.

Después de la sesión de fotos, se había puesto su uniforme sobre el traje de baño y ahora estaban regresando. Tardaron veinte minutos en llegar al dormitorio desde el edificio de la Preparatoria Rinzai.

“¿Podría ser que usted está muy acostumbrado a interactuar con las mujeres? Ayer, se burlaba de mí en cada oportunidad y hoy, se refirió a mí con abundantes halagos…”

“Creo que esa es la clase de persona que era antes de perder mi memoria.”

“¿Eh?”

Shiori fue sorprendida por esta explicación. Masatsugu continuó: “Hace poco, mientras revisaba las aplicaciones de las concursantes de belleza, he descubierto que me parece ser un hombre con amplios gustos cuando se trata de mujeres.”

“¿Q-Qué está insinuando?”

“Quiero decir que yo soy un tipo que aprecia todo tipo de mujeres.”

 

“¿¡Te gusta todo tipo de mujeres!?”

“Por ejemplo, Sawanobori-san de 3° Año, de la clase 3 tiene un aire maduro, que me parece bastante atractivo. Por el contrario, Itou-san de 2° Año, de la clase 2 tiene este aspecto de estudiante de escuela primaria que parece una ventaja poco común. Horiike-san de atletismo tiene el tipo de belleza natural que se encuentra en los clubes deportivos. Hasegawa-san, que siempre está enferma en la enfermería, tiene una cualidad entrañable frágil que es bastante agradable. La profesora de inglés Toda-sensei, que acaba de firmar sus papeles de divorcio hace un mes, es ya una mujer de treinta y siete años de edad, pero tiene ese encanto que no se puede encontrar en las estudiantes de secundaria.”

“¡U-Usted simplemente desea a toda mujer!”

“No negare eso. Ah, Oriha-san, que gestiona los dormitorios de chicas, también tiene esa calidez y mente abierta que me gusta mucho.”

“P-Por lo que yo recuerdo, ¿No está ella en los finales de los cincuenta…?”

“Sí. Tal vez su aspecto se ha desvanecido con los años, pero ella tiene esa belleza interior que se ha ido destilando con el paso del tiempo.”

 

“……”

 

“He perdido mis recuerdos del pasado, pero mi cuerpo y alma todavía recuerdan cómo luchar. Como resultado, fui capaz de entrar en el campo de batalla de forma muy natural para matar a los enemigos y controlar Legions… De hecho, creo que el caso es el mismo cuando trato con mujeres.”

Masatsugu estaba bastante hablador en un momento raro, tal vez porque el tema de las mujeres vino.

“Mi cuerpo y alma no se han olvidado de cómo construir relaciones profundas con las mujeres. Me gustaría probarlo tan pronto como llegue la oportunidad—”

“¡M-Masatsugu-sama!”

“Estoy bromeando. Yo sé que estos asuntos no son un juego.”

“Oyéndolo decir eso, me siento aliviada…”

Sólo después que Masatsugu admitió que era una broma Shiori se tranquilizó.

Fue golpeado por un pensamiento. Esta princesa muy inteligente estaba llena de astucia, pero manejaba este tipo de conversaciones bastante mal. Eso la hacía muy linda.

Durante la conversación, ambos volvieron a la sala de conversación en el dormitorio “Lirio Negro”.

Los residentes Shiori y Hatsune, las damas empleadas de hogar del clan Tachibana, y Masatsugu eran los únicos autorizados para entrar en este edificio.

La dama de compañía que normalmente venía a saludar a Shiori con un alegre “bienvenida a casa” no estaba a la vista. Parecía que había salido.

 

“¿A dónde fue Hatsune? Estaba pensando en pedirle que condujera.”

 

“Princesa, ¿está hablando de visitar a Akigase-sama en el fuerte tutelar?”

 

“Creo que el fluido ectoplásmico es esencial si va a despertar totalmente, Masatsugu-sama. Activar Legions consume fluido ectoplásmico pero no se han repuesto sus reservas durante muchos años.”

 

“¿Es por eso que no puedo llamar a mis propios legions?”

 

“Sí. Gracias al malentendido de la última vez con el nombre de Hijikata Toshizo, Rikka-sama está dispuesta a apoyar activamente. Debemos aprovechar esta oportunidad para reabastecerlo en el santuario de agua y establecer un pacto.”

 

Masatsugu aceptó la sugerencia de Shiori porque no tenía otra idea.

¿Esto será realmente suficiente para resolver el problema? Por alguna razón, Masatsugu no estaba de acuerdo con la princesa. Sin embargo, incapaz de ofrecer una alternativa, sólo podía mirar alrededor de la habitación en silencio.

“¿Hmm?”

Masatsugu notó una nota a la izquierda en la mesa de la sala de conversación.

“Princesa, Hatsune ha ido a la fortaleza tutelar.”

“¿Por su cuenta? ¿Qué está haciendo ahí?”

“Eso… es lo que ella escribió.”

La nota firmada por Hatsune decia “Princesa y Onii-sama voy a salir por un momento porque mis ambiciones heroicas han despertado repentinamente. De todos modos, voy a visitar la casa de un familiar en la ciudad antes de dirigirme al fuerte tutelar. No se preocupen por mí, incluso si estoy fuera hasta tarde.”

 

 

 

Parte 4

“¡Abuelo! ¡Vine a buscar lo que la princesa quería!”

Usando esta excusa, Tachibana Hatsune obtuvo lo que quería para sí misma.

El anciano más venerable del clan Tachibana, de ciento dos años de edad, Tachibana Bunzaemon, en un principio se negó, diciendo “Hmm ~ Entonces, vamos llevar a cabo una reunión para buscar la aprobación del clan…”

“¿Qué tontería estás hablando, abuelo? ¡Suruga está en una crisis en este momento, es una emergencia!”

La palabra emergencia anuló las objeciones del anciano.

Como resultado, Hatsune dejó la residencia de Bunzaemon cerca de la estación de Suruga.

Su siguiente destino era la parte oriental de la ciudad de Suruga, donde se encuentra la preparatoria Rinzai. Pero en lugar de los dormitorios, se dirigía a la meseta en la región montañosa al este de la ciudad, la fortaleza tutelar de Suruga.

Montada en un scooter, Hatsune aceleró a lo largo de la carretera.

Ella estaba vestida con su habitual kimono, hakama, y unas botas bajas al estilo Haikara-san. Además, llevaba un casco y cierto objeto junto a su pecho.

“La Denominación de Kurou Hougan Yoshitsune… Cada desafío vale la pena intentarlo.”

Hatsune era una artista marcial consumada, pero nunca se inspiró para convertirse en una Chevalier.

 

Sin embargo, ahora que la ciudad de Suruga y la princesa fueron atrapadas por el golpe de Estado de la Alianza de la Restauración, la situación era muy grave. No había nada de malo en obtener poder.

Para que una mera estudiante tenga tal sentido, realmente pertenecía al clan Tachibana que se enorgullecían de su fuerza y valor.

Además, no se sentía justo para Masatsugu-Oniisama, el otro joven Tachibana, el estar luchando solo. Le molestaba. Ella no quería perder contra él.

“Por cierto, mi padre en Tokio dijo que quería venir a hablar acerca de Onii-sama. ¿Qué diablos es eso?”

Con los alrededores de Suruga bloqueados por la Alianza de Restauración, su padre no podría visitarlos en tales circunstancias.

En cualquier caso, Hatsune llegó cerca del fuerte tutelar con su scooter. Ayer, un gran número de Kamuys y Crusades cayeron muertos en combate y muchas Legions se habían estrellado en esta área.

Ahora, los cadáveres de cualquiera de los japoneses o la parte británica ya no eran visibles.

Los Legions gigantes eran creados a partir de la noesis de los Caballeros. Sus cuerpos desaparecían una hora después de la muerte.

Por lo tanto, Hatsune llegó a la puerta lateral sin toparse con un solo cadáver.

Por supuesto, este no era un lugar donde los civiles podían estar libremente. Afortunadamente, Hatsune había acompañado a la princesa en sus frecuentes visitas recientemente, por lo que el soldado que cuidaba la puerta recordaba su rostro.

Por otra parte, tenía un as bajo la manga.

“Tengo un asunto que discutir con la castellán Rikka-sama… Ah, olvide la hora señalada, pero Rikka-sama dijo que yo era bienvenida en cualquier momento. Por favor, eche un vistazo a esto.”

 

Ella recordó la promesa verbal anterior y sacó la tarjeta de presentación de Akigase Rikka.

 

Esta era la tarjeta que Shiori había entregado a Hatsune recientemente, en el que las palabras “proporcione asistencia a la princesa” habían sido escritas. Hatsune sostenía la tarjeta de Shiori como su dama de compañía y ahora estaba haciendo uso de ella.

Convencido a medias, el guardia aun así confirmó con el fuerte tutelar para confirmar.

Al final, Rikka dio el visto bueno y el guardia le permitió a Hatsune entrar.

Despreocupada a los ojos de otras personas, Hatsune era en realidad muy meticulosa y cuidadosa, al menos eso pensaba de ella misma, y bastante hábil en sus idas y venidas.

Esta vez, logró infiltrarse en la fortaleza tutelar a través de impulso e iniciativa.

El objetivo de Hatsune era mostrar “un objeto determinado” a Rikka para su evaluación, teniendo así la oportunidad de preguntar acerca de su experiencia exitosa. Hatsune quería saber cómo la Chevalier Akigase Rikka había heredado la denominación de la famosa Onikiri.

“Onii-sama ha olvidado su pasado heredando una Denominación… Así que pedirle a otra persona que comparta su experiencia es una buena idea.”

Este no era un lugar al que uno podía visitar de forma arbitraria en un impulso optimista y lleno de espíritu.

Hatsune entendía esto. Siguiendo al soldado que la guiaba, entró en las instalaciones de la fortaleza tutelar.

Vio a los cuarteles y hangares que habían sido destrozados dos días antes.

También estaban los soldados nerviosos y cansados del ejército provincial de Tokkaido.

Siendo testigo de estas imágenes, Hatsune fue llevada a un pequeño edificio de tres pisos.

Era un poco similar a los edificios mixtos de inquilinos en la ciudad. La oficina del castellán se encentraba allí. Shiori había visitado este lugar ayer.

… Al llegar a la entrada, Hatsune preguntó al soldado guía por la curiosidad: “Disculpe, ¿Acaba de ver algo extraño en el interior corriendo?”

“No, no lo hice”, respondió el soldado de inmediato, pero Hatsune no le creyó.

Justo ahora, una “figura humana envuelta en neblina negra” se había deslizado en el edificio. La figura tenía más o menos la altura de Hatsune pero, por desgracia, no pudo conseguir una buena vista del rostro oscurecido por la neblina.

Sin embargo, ¿El soldado guía ni siquiera vio la neblina negra…?

En ese momento, un determinado objeto cercano al seno de Hatsune vibró.

Hatsune apresuradamente sacó un pergamino azul. Papel japonés antiguo había sido enrollado y luego atado usando un cordón escarlata. Este era el preciado objeto del clan Tachibana la manifestación de Kurou Hougan Yoshitsune

El pergamino que simboliza el sello de una Hazaña Militar vibró de nuevo.

 

Estaba tratando de transmitir algo. ¡Ciertamente, no había duda, Hatsune cargó hacia adelante para perseguir a la figura humana!

“Deberían contactarme en cualquier momento…”

Rikka murmuró en voz baja.

Ella estaba en la oficina del castellán, frente a la mesa.

Bloqueada por la Alianza de Restauración, la ciudad de Suruga era como una isla sin litoral y no había forma de comunicarse con el exterior. Pero hoy era ya el tercer día.

Los zorros tubo enviados fuera de la ciudad deberían haber regresado.

El Castillo de Nagoya, el cuartel general del feudo de Tōkaidō y la Casa-Akigase deberían retransmitir mensajes a ella también.

Si sólo hubiese una manera de intercambiar información y establecer las comunicaciones, Rikka sería capaz de trabajar en conjunto con las fuerzas amigas de afuera en lugar de estar atrapada en el interior del fuerte tutelar defendiéndolo.

“… Supongo que la Alianza de Restauración es muy consciente de esto también.”

Las fuerzas de la Alianza se habían hecho cargo de la fortaleza tutelar Fuji.

Tal vez iban a sitiar Suruga con toda su fuerza en los próximos dos días.

Naturalmente, los dos caballeros de Su Majestad enemigos habían sufrido grandes pérdidas y no podían luchar de nuevo tan pronto.

Por el contrario, Rikka con su fuerza Chevalier de 154 todavía tenía Kamuys para usar.

Incluyendo las bajas anteriores, todas, las ciento cincuenta y cuatro Legiones de Rikka se habían recuperado por completo.

“No me gusta mucho la defensa de castillos, pero estoy agradecida por esto.”

La mayor ventaja de luchar en terreno propio era que los legions que habían caído en combate cerca de la fortaleza tutelar donde se estableció el pacto tutelar sólo necesitaban un día para revivir.

Por otra parte, el Chevalier ganaba también resistencia por la bendición de un santuario de agua.

Hubo una vez un caballero que luchó durante siete días seguidos, sin reposar ni dormir, y tuvo éxito en la defensa de un fuerte tutelar.

En el pasado, las batallas de asedio favorecían al lado de la defensa. El mismo principio se aplicaba a los modernos combates de Legions también. Por lo tanto, Rikka era capaz de mantener la compostura sin ser demasiado neurótica.

De hecho, el cuerpo no aguantaría por mucho tiempo si uno se quedaba tenso continuamente durante tiempos de crisis.

“Ciertamente, por lo que leer esto está muy bien también.”

Rikka tosió ligeramente y extendió la mano para tomar un libro sobre la mesa.

El libro de bolsillo en la mesa era “Ruge, Mi Espada”, escrito por un novelista de la historia nacional. Con Hijikata Toshizo el vicecomandante del Shinsengumi como protagonista, era una obra maestra brillante que representaba batallas sangrientas y las historias de su juventud.

Rikka pasó las páginas casualmente. Se había enamorado de este libro en sexto grado.

Traer este libro a Suruga había sido coincidencia. Originalmente, había tomado este libro de sus estanterías en casa por un capricho, con ganas de saborear este famoso título de nuevo después de tanto tiempo.

Rikka nunca había esperado encontrar a Hijikata Toshizo en la tierra de Suruga mediante las peculiaridades del destino

“El poder para tomar mis Kamuys… Ese no era ciertamente un Chevalier ordinario.”

El joven se llamaba a sí mismo Tachibana Masatsugu tenía una cara bonita, llevaba a Izumi-no-Kami Kanesada, y se especializó en el estilo de manejo de la espada Tennen Rishin.

Todos los elementos corroboraban la conjetura de Rikka. Por otra parte, no había fotografías existentes de Hijikata Toshizo.

Una teoría decía que Hijikata Toshizo nunca apareció delante de la cámara durante su vida como medida de precaución contra el asesinato por el gobierno Meiji. No quería que su imagen se propague.

Sin embargo, era tan guapo como una celebridad.

Mucha gente había atestiguado este hecho. Y del mismo modo, Tachibana Masatsugu era tan guapo…

Mientras que Rikka estaba pensando en la cara de Masatsugu, alguien llamó a la puerta de la oficina. Recordando la noticia de que la dama de compañía de la princesa había llegado, se preguntó si él podría haber venido también.

Rikka no pudo evitar sentirse un poco nerviosa. Puso el libro de bolsillo al interior de un cajón.

“P-Por favor, entre.”

Rikka puso una cara tranquila intencionalmente.

Sin embargo, ella frunció el ceño, tan pronto como vio al visitante. Era una figura humana envuelta en neblina negra, ocultando su rostro y figura, presumiblemente, una poderosa técnica noética para enmascarar la apariencia.

Dicho esto, noesis con esta fuerza—Rikka estaba bastante dudosa.

Los maestros noéticos humanos no eran capaces de emitir esta cantidad. Esto ya había alcanzado el nivel de las bestias protectoras de alto rango.

La gente común ni siquiera vería esta neblina negra delante de sus ojos, ¿verdad? Tal era la fuerza de la noesis utilizada para ocultar su identidad.

“Disculpe, pero esta técnica no sirve de nada contra mí. A lo sumo, sólo hace que sea más difícil verla con claridad.”

Rikka se encogió de hombros y levantó la mano derecha.

Ella recogió su espada personal, Onikiri Yasutsuna. Las técnicas Noéticas tenían un efecto limitado sobre los Chevaliers como Rikka que poseían una Denominación de alto nivel.

“Reconozco su capacidad al colarse en el fuerte tutelar a través de medios desconocidos. Si usted es un asesino, tendré que enfrentarlo con mi espada.”

Desenvainando Onikiri Yasutsuna, Rikka se levantó y se acercó lentamente a la figura. A pesar de que la vista era borrosa, cortar partes del cuerpo no sería ningún problema.

Sin embargo, la figura disipó de inmediato el disfraz.

“Una valiente declaración. Fufufu.”

Una joven apareció, su sonrisa era tan hermosa como el sonido de campanas de plata.

Por otra parte, era una doncella rubia cuyo pelo magnífico alcanzaba su cintura. Su figura era tan esbelta que sus extremidades parecían lo suficientemente delicadas como para romperse con un suave apretón. Lo más sorprendente de todo era su hermoso rostro.

Delicado, exquisito, tan hermosa como un hada. Su piel también era perfectamente clara y prístina como la porcelana.

Llevaba un abrigo de piel negro que alcanzaba su cintura. Sus piernas delgadas estaban vestidas con mallas negras. Su atuendo negro era una reminiscencia de un vestido para un funeral, probablemente debido al aura de mujer fatal que emanaba.

“Me gustaría hacer una petición a la feroz y valiente caballero—Por favor reconózcame a mí, Eleanor, como su maestra. Póstrate ante mí y prométame su lealtad.”

“Que basura estás hablando…”

La chica rubia miró directamente a Rikka, lo que la hizo estremecerse.

Rikka no podía ejercer ninguna fuerza en su cuerpo. Su cuerpo, incluso comenzó a moverse por sí mismo. Doblándose ligeramente hacia adelante en la cintura, sus rodillas estaban casi a punto de arrodillarse. Su punto de vista fue dominado por la chica rubia.

Si ella fuese a inclinar la cabeza y hacer un juramento de lealtad—

Akigase Rikka se convertiría en una posesión de la chica. Esto provocó la ira de Rikka.

 

“¡Gah—!”

Haciendo uso de todas sus fuerzas, Rikka tomó la espada de Onikiri Yasutsuna firmemente con la mano izquierda.

La hoja se deslizó por la superficie de su palma. El dolor llegó con el derramamiento de sangre fresca, pero gracias a este dolor, el control misterioso disminuyo un poco. Rikka fulminó con la mirada a la chica delante de ella.

A pesar que sus extremidades estaban todavía débiles, reducir al enemigo no sería un problema.

“Oh Dios, y pensar que existirían Chevaliers en Japón que puedan resistir las maldiciones de unión. Sorprendente.”

La chica rubia le sonrió a Rikka que había recuperado el estado de su mente.

Sosteniendo un revólver calibre 38 en su mano derecha, apuntó a la cabeza de Rikka.

“Incluso entre los caballeros de Su Majestad, pocos son capaces de resistir mi poder. Alguien tan peligrosa como usted debe morir como medida de precaución…”

La hechicera sonrió con una señal de burla.

Rikka se lamentó por dentro. Un espadachín ordinario frente a las armas de fuego sería una situación muy desfavorable, pero ella era una Chevalier con la capacidad de detectar controlar noesis.

Ella era capaz de leer la sed de sangre de la bruja para evadir en el momento antes de que apriete el gatillo.

Entonces, mediante un cierre rápido, ella podría matar al enemigo con un corte vertical instantáneo de la espada.

Por desgracia, Rikka estaba en malas condiciones en este momento y no podía precipitarse hacia el rango de ataque. Lo más problemático de todo, la bruja Eleanor estaba mirando fijamente a los ojos de Rikka, hipnotizándola con palabras encantadas.

“Déjame preguntártelo de nuevo… Por favor, ¿Te convertirías en mi caballero?”

Una luz dorada brilló en los ojos de la bruja.

Rikka apretó los dientes. Los ojos de la bruja estaban agotando la fuerza de su cuerpo. La situación empeoraba con cada momento que pasaba. Necesitaba algún tipo de oportunidad para que pueda contraatacar.

“¡Esto termina aquí, villano!”

La voz valiente y enérgica de una chica se escuchó en la escena.

La dama de compañía de la princesa, Tachibana Hatsune, entró en la oficina. Siendo capaz de ver a la bruja que la gente común no podía ver, arrojó el pergamino azul en su mano a la bruja.

 

Haciendo honor al nombre de la sangre Tachibana, había respondido sin la menor vacilación.

“¿¡ !?”

La bruja esquivó instintivamente el pergamino que volaba hacia su rostro.

Los movimientos de Eleanor eran ágiles. A pesar de parecer débil y frágil, tenía reflejos como los de una bestia. Sin embargo, su decisión era sin lugar a dudas un error.

“¡Yahhhhhhhhhhh!”

Estimulando su cuerpo agotado, Rikka dio un paso hacia adelante.

Dando todo de sí, ella lanzó una puñalada con su espada hacia la garganta de la bruja. Sin embargo, su cuerpo debilitado no podía moverse con normalidad. Al final, la espada sólo logró perforar el hombro izquierdo de la bruja.

“¡Guuuh!”

La bruja Eleanor se quejó de dolor mientras la sangre roja salpicaba—No.

Lo que había salido del hombro de la delgada chica era sangre azul, increíblemente. Era casi como el azul marino del fluido ectoplásmico.

“Parece que este es realmente el final.”

Eleanor habló con disgusto y se dio la vuelta para huir tan pronto como terminó.

Se precipitó hacia la ventana de la habitación en lugar de ir hacia Rikka o Hatsune. La oficina se encontraba en el tercer piso, pero se fue por la ventana sin vacilación.

Cuando Eleanor chocó contra el cristal, Rikka vio el cuerpo delgado de la bruja transformándose en un perro negro.

Era un feroz perro de caza. En la forma de un perro, la bruja Eleanor rompió el vidrio y voló por los aires.

“¿Q-Que pasa con esa chica…? completamente debilitada, Rikka ya no podía moverse a su voluntad.

Ella tropezó hacia el lado de la ventana. Hatsune se acercó a apoyarla.

“E-Ella se ha ido…”

Hatsune miró por la ventana y examinó el suelo, mientras hablaba confundida.

El perro negro corrió a toda velocidad, cruzando a través del césped del fuerte tutelar tan rápido como el viento. A lo largo del camino, se transformó de nuevo, esta vez en un cuervo.

El cuervo negro extendió sus alas y emprendió el vuelo.

La imagen dela bruja volando hacia la salida era indudablemente algún tipo de presagio desfavorable.

“Sin embargo, es comprensible porqué Rikka-sama tiene una idea equivocada.”

Al decir esto, Shiori estaba caminando en el estacionamiento del fuerte tutelar de Suruga.

Masatsugu estaba a su lado después de haber tomado el papel del conductor. Con Izumi-no-Kami Kanesada colgando en su cintura, ahora estaba sirviendo como el caballero de la princesa.

“Tōkaidō es una tierra con fuertes vínculos con el Señor Tokugawa Ieyasu. Hijikata Toshizo sirvió al shogunato Tokugawa como un samurái hasta el final y más tarde actuó como protector de la familia imperial. Él es un héroe especial. Además…”

Shiori echó un vistazo a Masatsugu.

“Yo también tenía sospechas que su verdadera identidad era el Señor Hijikata, Masatsugu-sama. Mi suposición es que mi abuelo me habría enviado un héroe con lazos íntimos con la familia imperial… Los rumores de la aparición del Señor Hijikata son bastante similares a los suyos también, Masatsugu-sama.”

“Ya veo.”

“Sin embargo, mi suposición fue anulada cuando el Izumi-no-Kami Kanesada atesorada por la casa Fujinomiya no presentó ninguna reacción.”

Masatsugu ahora entendía también. Hijikata Toshizo se rumoreaba que era muy guapo y ambas Shiori y Rikka habían mostrado un gran interés en el rostro de Tachibana Masatsugu.

“Por cierto, Masatsugu-sama, sus habilidades de conducción… podrían mejorar.”

“Lo siento. Para ser honesto, no estoy acostumbrado a conducir transportes de cuatro ruedas.”

“Una vez que encontremos a Hatsune, déjele el viaje de regreso a ella…”

Tachibana Masatsugu tenía la mala costumbre de convertirse en un demonio de la velocidad cuando no estaba prestando atención.

Después de experimentar que tan peligrosa era la forma en que conducía, Shiori estaba completamente demacrada en mente y cuerpo.

A lo largo de las sinuosas carreteras de montaña a la meseta del fuerte tutelar, la princesa tuvo que reprimir su miedo y grito cada vez. (Por otra parte, ya que la experiencia sería más aterradora cuesta abajo, Masatsugu tenía la confianza absoluta de que podría hacer que Shiori gritara en voz alta.)

Durante la conversación, ambos se acercaron al edificio que contenía la oficina del castellán.

Fue ahí donde se enteraron del ataque del misterioso intruso a Akigase Rikka, así como la llegada de Hatsune al rescate.

 

Fuera del edificio de la oficina del castellán, Masatsugu y la chica Tachibana estaban hablando.

“… Así que eso es lo que pasó. Apenas nos las arreglamos para luchar contra esa chica transformista.”

En un raro estado de apatía, Hatsune contó toda la historia.

Su expresión estaba mezclada con la duda, sin saber si lo que había visto era real. Se sentía como si hubiera sido hechizada por un espíritu zorro.

“Bueno, vivimos en una época donde las personas fallecidas reviven y deambulan por el mundo. Una bruja transformista no es nada sorprendente.”

“Onii-sama, nunca he oído hablar de alguien así. Las técnicas noeticas sólo pueden ser utilizadas para el camuflaje a lo mucho.”

Un grupo de soldados se había reunido delante del edificio.

Acostada en una camilla, Rikka era transportada fuera de la entrada con un número de personas esperando a su lado, incluyendo paramédicos y Shiori. Avanzando para examinar la condición de Rikka.

“¡Masatsugu-sama!”

Shiori llamó su nombre y Masatsugu corrió hacia el lado de la princesa y Rikka.

“Rikka-sama tiene una solicitud para usted.”

“¿Una solicitud para mí?”

Al llegar al lado de las damas, Masatsugu no pudo evitar sentirse un poco desconcertado por lo que dijo Shiori.

Mientras tanto, Rikka sonrió débilmente mientras estaba acostada en la camilla. Solo logró rizar las comisuras de los labios, pero su fortaleza era evidente.

“… Como todos ustedes pueden ver, fui descuidada. A decir verdad, no estoy segura de que pueda recuperarme de inmediato.”

La voz de Rikka también carecía de vitalidad, pero miraba a Masatsugu con firmeza.

“Hiji—No, Tachibana-dono. Espero que pueda defender Suruga en mi lugar por el momento. La princesa también ha dado su consentimiento.”

La asesina era una mujer rubia desconocida, pero definitivamente estaba involucrada con la Alianza de Restauración.

Ahora sería la oportunidad perfecta para conquistar el fuerte tutelar mientras que el castellán estaba inconsciente.

Masatsugu dijo: “Dado que su alteza Shiori ha dado su consentimiento, no tengo objeciones. Defenderé Suruga en su nombre a pesar de mis humildes talentos.”

“Muchas gracias,” Rikka cerró los ojos después de darle las gracias.

Ella perdió el conocimiento. Inesperadamente, Tachibana Masatsugu ahora estaba desempeñando labores de castellán. Incapaz de invocar un solo Legion, ¿Cómo iba a oponerse al enemigo?

Masatsugu se encogió de hombros. No había ningún sentido en preocuparse antes de la batalla. La única manera de saber si las cosas saldrían bien era hacerlo en verdad.

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