Rokujouma no Shinryakusha!? Vol. 6

Capítulo 1: Signos de la facción radical

 

Parte 1

 

Sábado 5 de diciembre.

Higashihongan Sanae estaba de muy buen humor.

—O~hohohoho♪

Ella volaba en círculos encima de Koutarou y los otros mientras reía ruidosamente. Su imparable sonrisa brillaba más que nunca.

—Hmph.

En contraste, Theiamillis Gre Forthorthe estaba de mal humos. Su afilada mirada revelaba su pobre estado de ánimo.

—¡La victoria es para Sanae-chan!

Sanae aterrizó al frente de Koutarou mientras hacia el signo de victoria.

—Increíble, buen trabajo.

—Ehehehe~

Koutarou acarició a la emocionada Sanae en la cabeza.

—Sanae-sama es muy fuerte en el tenis.

—Fufuh, después de todo papá y mamá me han entrenado desde que era pequeña.

Sanae respondió a la declaración de Rut con orgullo mientras rodeaba el cuello de Koutarou.

—Hmm, entonces los padres de Sanae deben se ser muy buenos.

—¡Es cierto!

Tras haber tenido a sus padres elogiados, Sanae estaba encantada. Ella se aferró a la espada de Koutarou como siempre.

—Pues bien, ¡Vamos a casa antes de que haga frio!

Eran las tres de la tarde, así que todavía había un poco de tiempo antes de que se oscureciera. Sin embargo, ya que era diciembre y el invierno ya había comenzado, una vez se hiciera de noche enseguida haría frio.

Ese día, Koutarou y los otros habían usado su sábado para ir a un parque deportivo y jugar tenis. Los participantes fueron Koutarou, Sanae, Shizuka y la princesa y la asistente de Forthorthe; para un total de cinco personas. Aparte de Ruth, el resto eran todos atléticos.

Koutarou, siendo un hombre que encima de ser atlético, era obviamente bueno en el tenis, pero sorprendentemente, la más fuerte en el tenis entre las mujeres fue Sanae.

Incluso mientras se dirigían a casa, Sanae aún estaba de buen humor. Había una gran distancia entre el parque deportivo y la Casa Corona, pero la emoción de Sanae duró todo el camino.

—Elógiame más, plebeyo♪

—Espléndida, mi lady.

—No fue la gran cosa.

Sanae pateó sus piernas de una manera adorable ajustada para su edad mientras Koutarou continuaba a lo largo de la acera.

—Espléndida o no, Koutarou fue el espléndido.

No obstante, Theia seguía de mal humor, Ella no podía aceptar que hubiera perdido contra Sanae.

—Su alteza… Fufufu…

Al ver a Theia así, Ruth sonrió gentilmente como si estuviera mirando a una hermana menor.

—No seas como un mal perdedor Theia. El cuerpo podía haber sido de Koutarou, pero yo era quien lo movía. Así que es mi victoria ♪

—¡Si pudiera hacer lo mismo, un hubiera perdido!

Lo que Theia no podía aceptar era que Sanae hubiera poseído a Koutarou y usado su cuerpo para jugar contra ella.

Similar a cuando jugaban Jenga. Sana había tomado prestado a Koutarou para jugar. Ella podía usar sus poderes espirituales para controlar la raqueta, pero eso la cansaba y su precisión disminuiría. La telequinesis de un fantasma, o poltergeist, tenía un amplio rango de uso, pero no era adecuado para ser usado por un largo tiempo.

Por esto, Sanae había poseído a Koutarou. Al hacer eso, ella se mantuvo invicta, resultando en su buen humor.

No obstante, podía decirse que la razón por la que ganó fue por la experiencia de Sanae y las habilidades atléticas de Koutarou.

Si, por ejemplo, Sana hubiera jugado contra Shizuka o Theia antes de que se hubiera convertido en fantasma, había una posibilidad de que ella no hubiera tenido ninguna oportunidad. Eso era por lo que Theia estaba de mal humor.

—Esa debe ser la verdad ¡Pero eso significa que esta victoria fue gracias a la conexión entre Koutarou y yo! ¿Verdad, Koutarou?

—Sí, sí, eso es verdad.

—Ah…

Pero lo que molestaba aún más a Theia era la relación de Sanae y Koutarou.

Sanae podía controlar el cuerpo de Koutarou con bastante libertad, y eso era debido a que Koutarou había aceptado a Sanae en su corazón. Si él se hubiera resistido, ella probablemente no hubiera sido capaz de controlarlo. Incluso si ella pudiera, los movimientos serían muy torpes. Jugar un deporte activo en esa condición sería imposible. Ya que ella podía, significaba que Koutarou realmente confiaba en ella.

Así que viendo que tan bien se llevaban, Theia no se podía calmar.

¿Si yo fuera un fantasma, Koutarou me dejaría hacer lo mismo que Sanae?

—Koutarou, dilo de una manera más cariñosa.

—Cómo haría eso—Hey ¿Qué pasa Theia?

—¿Eh?

Una voz cercana resonó. Sorprendida por la proximidad de la voz, Theia levantó los ojos y vio a Koutarou mirándola fijamente a su cara con preocupación.

—No te vez bien ¿Estás cansada?

—Ah, uh, no es eso ¡E-Estoy bien!

—¿De verdad?

Koutarou asintió per se quedó mirando la cara de Theia. Al ser mirada con esa mirada seria, Theia era incapaz de calmarse por una razón diferente. Y como para escapar de su mirada, ella miró hacia abajo.

Como pensaba, ella parece estar deprimida…

Al haber mirado a Theia por un momento, esto fue lo que Koutarou decidió al final.

—Aquí.

En ese punto, Koutarou ofreció su mano derecha a Theia.

—¿Koutarou?

Sin entender la razón de la mano derecha, Theia miró a Koutarou y a su mano.

Durante ese tiempo, el cerebro de Theia estaba trabajando tan duro como podía para encontrar una respuesta.

—…U-Uhm…

Finalmente, Theia llegó a una conclusión y tomó acción. Ella extendió sus dos manos y agarró la mano derecha de Koutarou.

E-Esto es realmente a lo que se refería…

Theia podía sentir el calor de Koutarou a través de su mano. Se sentía como si las partes que estaba tocando estuvieran ardiendo. Sin embargo, Theia no mostró signos de soltarla; en lugar ella la agarró más fuerte.

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—Theia, ¿Qué estás haciendo?

Tras tener su mano agarrada de repente, Koutarou miró a Theia con confusión. La acción que Theia había tomado era diferente de sus intenciones.

—¿Eh?

—Tu equipaje. Si estas cansada, lo cargaré por ti, así que entrégamelo.

El veía a Theia como si estuviera cansada, así que Koutarou decidió cargar su equipaje por ella.

—Hau…

Fue entonces cuando Theia finalmente se dio cuenta.

Ella entendió porque Koutarou le había ofrecido su mano derecha, la que ella estaba sosteniendo en su mano, ese era su propio malentendido y esa situación estaba confundiendo a Koutarou.

—¡¡Uwawa, e-esto es, uhm, esto es!!

Tras haber entendido todo, Theia entró en pánico y rápidamente libero la mano de Koutarou.

—¡E-Espera, Koutarou! ¡Te equivocas, eso no es lo que quise decir!

Theia trató de suavizar las cosas y desesperadamente empezó a hacer excusas. Ella estaba desesperada por ocultar que había malentendido la situación.

—¿Hm? ¿No estás cansada?

—N-No es eso—bien, estoy cansada, ¡Pero-! ¡Pero-!

Theia estaba tan avergonzada que no podía mirar a Koutarou. Ella desesperadamente siguió hablando mientras miraba hacia el suelo.

—En ese caso, aquí.

Y casi como si él lo hubiera planeado para eso, las manos de Koutarou entraron en la visión de Theia.

La mano de Koutarou…

En ese momento, Theia recordó la sensación de la mano de Koutarou. Recordando esa sensación, su rostro empezó a calentarse.

—¡N-No más, Yo…Yo-!

Justo cuando Theia estaba a punto de decir algo, Shizuka abrió su boca.

—Satomi-kun, Satomi-kun ¿No es esa Kiriha-san?

—¿Dónde, Propietaria-san?

—Por ahí.

—¡…Ah, tienes razón!

Cuando Koutarou se dio la vuelta, Theia pudo ver su gran espalda y a Sanae colgada de él.

—Yo-

Cuando ella vio esto, se congeló instantáneamente.

—¿Dónde?

—Allí, Koutarou.

—Lo tengo, ciertamente es Kiriha-san.

Entre Koutarou y Theia estaba Sanae, y su distancia con Koutarou borraba fácilmente los ardientes sentimientos de Theia.

—…

Theia se mordió el labio mortificadamente y un nuevo sentimiento comenzó a brotar de su interior.

¿Exactamente por qué estoy tan desanimada con…? ¿Qué es lo que me deja tan insatisfecha…?

Theia estaba profundamente desanimada. No le podía importar menos la aparición de Kiriha.

—Su alteza…

Sin embargo, a diferencia de su maestra, Ruth estaba sonriendo.

Su alteza se dará cuenta de sus sentimientos en cualquier momento.

Hasta ahora, nunca había dejado que alguien extraño se le acercara. Nunca se había abierto a nadie más que a Ruth. Esa Theia ahora desea a otra persona. Ruth siempre había estado esperando ese momento.

Inconsciente de los complejos sentimientos que el maestro y el sirviente de Forthorthe estaban sintiendo, Koutarou, Sanae y Shizuka miraban a Kiriha.

—¿Qué está haciendo?

—Parece que está… ¿Limpiando?

Kiriha estaba al frente del ayuntamiento. Ahí, un montón de gente del vecindario se había reunido, y Kiriha estaba mezclada con ellos.

Ella llevaba el kimono nativo que usaba en privado, en el medio de la clasificación de grandes bolsas de plástico. Las bolsas estaban llenas de basura que había sido recogida y recolectada durante todo el día.

En otras palabras, ella estaba ayudando a la asociación de limpieza del vecindario.

¿Pero por qué está recogiendo basura? ¿Y por qué está usando eso frente a la gente?

Koutarou sintió que algo era raro con Kiriha ese día.

Para empezar, él no entendía la razón por la que Kiriha estaba ayudando a limpiar la ciudad. No podía pensar una razón por que ella lo hiciera; al fin y al cabo, ella era una invasora.

Además de eso, su traje era otro problema. Normalmente, cuando Kiriha salía, ella usaría su uniforme de preparatoria o alguna prenda de moda de la superficie. Eso con el fin de mezclarse, pero por alguna razón, ella no estaba disfrazada en ese momento. Ella estaba usando su vestido natico y anunciando su presencia.

—Mira, Satomi-kun, hay otras personas usando el mismo vestido que Kiriha.

En ese momento, varias chicas salieron del ayuntamiento. Aunque los detalles específicos eran diferentes, en efecto estaban utilizando trajes similares al de Kiriha.

Se agruparon con Kiriha y empezaron a hablar sobre algo antes de juntarse con la asociación de vecinos para ayudar a cargar las bolsas de basura.

—¿Lo que significa, que todos son aliados de Kiriha-san?

Al verlos juntos, Koutarou asumió que eran aliados, pero sus palabras hicieron que la cara de Sanae palideciera.

—¡Esto es malo, Koutarou! Si son aliados de Kiriha, todos ellos son de las profundidades ¿¡Verdad!? ¡Está aquí para invadir la superficie!

El objetivo de Kiriha era invadir la superficie, lo dijo ella misma. Y ahora que sus aliados habían aparecido, eso debía significar que su objetivo de invadir la superficie estaba comenzando. Sanae se asustó ante esa idea.

—Hmmmm…

Sin embargo, ese pensamiento no le parecía correcto a Koutarou. Él inclinó la cabeza mientras miraba a Kiriha y sus aliados.

—¿¡Qué sucede, Koutarou!? ¡Si no nos apuramos y hacemos algo con ellos, nuestro hogar y esta ciudad estarán en peligro!

Irritada por Koutarou, Sanae apunto con su dedo a Kiriha y los otros y reiteró. Pero Koutarou siguió inclinando su cabeza.

—¿Es realmente así…?

—¿¡Por qué estas dudando!?

—Ya, ya, sólo cálmate Sanae.

—¡Cómo si pudiera calmarme en esta situación! ¡La invasión ya ha comenzado!

—…No creo que ya haya comenzado.

Koutarou se mantuvo calmado debido a que el no creía que la invasión de la superficie hubiera empezado.

—¡Esto no puede ser así! ¡Ellos están invadiendo definitivamente!

—Pero, Kiriha-san y los otros solo están limpiando ¿Sabes?

Esa era la razón principal por la que Koutarou asumió que no estaban invadiendo. No importa como lo mires, Kiriha y sus aliados eran voluntarios, ayudando a limpiar la ciudad. La única cosa especial de ellos eran sus vestimentas, y ellos estaban trabajando en armonía con la asociación de vecinos.

—Ellos solo están tratando de hacer como si estuvieran limpiando, tras de escena definitivamente son-

Sanae todavía persistía, pero…

—Definitivamente-

…incluso para Sanae parecía que sólo estaban limpiando. Su voz se redujo y se detuvo a mitad de oración. Sanae ni siquiera podía creer que las bolsas llenas de basura fueran por el bien de la invasión de la superficie.

—¿Hm?

—Si… Oye Koutarou.

—¿Si?

—¿Por qué están limpiando?

—Yo tampoco sé.

—Enserio… por qué están limpiando…

Él sabía que no era para invadir la superficie, pero, aun así, Koutarou no sabía porque estaban ayudando a limpiar la ciudad.

 

Parte 2

Esa noche, después del almuerzo.

Koutarou se sentiría muy ansioso por dejar su pregunta sin respuesta, así que decidió preguntarle a Kiriha.

—¡Fufun, eres diez años menor para intentar golpearme!

—Te maldigoooo, en ese caso ¡Yurika, vamos a combinarnos!

—¡De ninguna manera! ¡Prefiero perder que ser poseída!

—¡Debilucha!

Afortunadamente, Yurika, Theia y Sanae estaban pegadas al televisor jugando videojuegos, dejando solas a Kiriha y a Ruth en la mesa de té. Con esas tres ruidosas ocupadas, esa era su única oportunidad.

Ruth puso tres tazas y empezó a servir té. Mientras oía ese sonido, Koutarou mencionó el tema en su mente. Él no pensó que era en gran parte un acuerdo, así que no sintió peligro y preguntó en un tono de voz casual.

—Kiriha-san.

—¿Qué, Koutarou?

—En nuestro camino de vuelta de jugar tenis te vimos a ti y a otras chicas. Estaban limpiando cerca del ayuntamiento ¿Verdad?

—Si estaban viendo pudieron haber ido y decir algo.

Kiriha no lo negó; en cambio, ella sonrió a Koutarou.

Ruth colocó las tazas de té en frente de Koutarou y Kiriha. Tras agradecer, Kiriha levantó su taza. Koutarou levantó la taza y siguió hablando.

—Lo haré la próxima vez. Así que, Kiriha-san ¿Por qué voluntariamente ayudaste a limpiar?

—¿Te molesta eso?

Kiriha sonrió mientras decía eso y puso sus labios en la taza. Después de eso, Kiriha miró a Ruth con sorpresa.

—Ruth, este no es el té que tomamos normalmente ¿Qué pasó?

—En realidad, cuando fui de compras ayer, me dieron este como prueba.

—Te refieres a esa casa de té… hmm, vamos a conseguir de este ahora.

Mientras Kiriha miraba la taza de té en su mano con una expresión de placer, la duda de Koutarou empezó a crecer.

¿Realmente Kiriha intenta invadir la superficie?

Koutarou no podía imaginar que la limpieza o el tema del té fueran palabras de un invasor.

—Pues sí, me molesta. Tú eres de las profundidades, pero estás trayendo a tus aliados para limpiar la ciudad. Cualquiera se preguntaría lo mismo.

—Fufu, ahora que lo dices, ese podría ser el caso.

Kiriha sonrió ligeramente e inclinó la cabeza.

—Recientemente, casi he olvidado que soy una invasora.

Koutarou encontró ese gesto femenino más deseable.

—Entonces olvida lo que dije.

—No puedo hacerlo. En realidad, Koutarou. Esa limpieza es parte de nuestra invasión.

—¿¡Q-Qué!?

Con esas inesperadas palabras que dejaron la gentil sonrisa de los labios de Kiriha, Koutarou instintivamente escupió el té de su boca.

—¡Oh!

Ruth también miraba con sorpresa. Ella también era incapaz de ocultar su sorpresa.

—Estás bromeando ¿Cierto? ¿¡Qué tiene que ver la limpieza con la invasión!?

En ese momento, Koutarou se sentía tanto sorprendido como decepcionado.

Esto es extraño ¿Por qué estoy decepcionado…?

Mientras Koutarou aún dudaba de Kiriha, él estaba perplejo por el hecho de que estaba decepcionado porque su invasión ya había comenzado, aunque sabía desde el principio que el objetivo de Kiriha era invadir la superficie.

—¿¡Podría ser que tú solo estabas fingiendo limpiar así podrías envenenar el suministro de agua?

—Por supuesto que no. Estaba indudablemente limpiando.

—¿Eh?

Koutarou estaba confundido, su boca estaba completamente abierta. Kiriha podía decir fácilmente que él estaba atónito.

—Fufu, mira tu propia expresión, Koutarou ¿Es realmente tan extraño que fuera voluntaria para limpiar la ciudad?

Kiriha rió alegremente mientras miraba la expresión de confusión de Koutarou y mostró una sana, femenina sonrisa.

—Ah, no, no es eso… Sólo no podía conectar la invasión con el trabajo voluntario.

—Pues, están conectados, Koutarou. Realmente, ese tipo de cosas son las más importantes.

Mientras Kiriha limpió una lágrima de felicidad de su ojo, ella empezó a explicarle a Koutarou.

—No puedes simplemente usar la violencia y usarás la fuerza cuando invadas.

—¿No se puede?

Koutarou estaba confundido. En su cabeza, la invasión se conseguía a través del uso de armas poderosas.

—En la ficción, ciertamente usan la fuerza. Pero la realidad es diferente. Incluso si tú dominas a través del poder, los nativos eventualmente se amotinan.

—…Si no me equivoco, hace muchas décadas un país llamado Alemania empezó varias invasiones, pero los países que habían sido invadidos todavía tenían varias resistencias activas ¿Verdad?

Ruth, quien había estado callada hasta ese momento, habló. Ocho meses habían pasado desde que llegó a la tierra. Gracias a eso, ella había empezado a tener una idea de la historia de la Tierra.

—Eso es correcto. Ellos eran incapaces de obtener el apoyo de las personas que habían invadido, y esas personas con el tiempo se rebelaron. El resultado de eso, no es necesario decirlo.

Al final, la resistencia cooperó con las fuerzas aliadas y recobró su libertad rechazando al ejército alemán. La moraleja de la historia es que, si tratas de dominar con la fuerza, la resistencia surgirá.

—Así que hay un límite a cuanto puedes controlar las cosas a través de poder solo.

—Sí. Especialmente con las minorías como nosotros, no será fácil mantener la autoridad por la fuerza. Ese método no funcionará.

—¿Así que por eso estabas ayudando a limpiar la ciudad?

—Es cierto. Si no nos familiarizamos con la gente y nos acercamos, nunca podremos invadir, en el verdadero sentido de la palabra. No tenemos nada a que recurrir así que tenemos que tener éxito.

El pueblo subterráneo era incapaz de detener su disminución de población. Por esto, planeaban emerger en la superficie y propagar su influencia. Kiriha estaba procediendo con la manera más segura de invasión.

—Lo que más tememos es que los habitantes de la superficie nos etiqueten como un grupo peligroso, como terroristas o guerrilleros. Si eso sucede, la invasión se prolongará, y seremos arruinados bajo tierra. Eso sería malo.

Una vez etiquetados como terroristas o grupo guerrillero, tomarían muchas décadas para librarse de esa reputación. Durante ese tiempo, las personas de las profundidades solo se reducirían aún más. En ese caso, tomar un poco más de tiempo para construir una relación amistosa con los habitantes de la superficie sería mejor.

—Hmm, así que hay varios tipos de tipos de invasión…

—Hemos estado examinando la historia en la superficie hasta ahora, así que hemos tenido mucho en que pensar.

En realidad, las guerrillas anti-gobierno que creaban hospitales, escuelas o fuentes para el pueblo eran extremadamente problemáticas. Debido a que los habitantes del lugar los cubren, es casi imposible eliminarlos por completo.

Teniendo eso en cuenta, Kiriha decidió en contra de usar fuerza y en lugar se centró en llevarse bien con los habitantes. El trabajo voluntario de antes fue el primer paso para eso.

—Bien, esto es problemático.

Al haber entendido tofo, Koutarou dejo salir un fuerte suspiro. A pesar de que había comprendido sólidamente la situación él aún estaba perplejo.

—¿Qué es tan problemático?

Kiriha sonrió alegremente. Ella ya sabía lo que estaba pensando Koutarou.

—Aunque tu invasión ya comenzó, no puedo detenerte. No estás haciendo nada malo después de todo.

—Koutarou, esto es lo que es una verdadera invasión. Si se notaba que era una invasión a primera vista, solo sería un simple juego de niños.

Cuando Kiriha dijo esto, ella llenó su boca con el té de su taza. Ella asintió con la cabeza mientras le entregaba la taza a Ruth.

—Ruth. Discúlpame, ¿Pero me podrías dar otra taza?

—Sí, en seguida.

Ruth empezó a preparar otra taza de té al instante. Mientras miraba a Ruth, Koutarou pensó para sí mismo.

Si Kiriha me dice que le entregue la habitación ahora mismo ¿Qué podría decir?

Ocho meses antes, Koutarou negó completamente sus peticiones.

¿Pero qué si ella hacía lo mismo ahora?

Koutarou no estaba seguro si él podría rechazar la misma confianza que tenía en aquel entonces.

 

Parte 3

Debajo de la Casa Corona había una base secreta que Kiriha había construido. Si tu volteabas el tatami más cercano a la entrada de la habitación, podrías encontrar un túnel que dirigía hacia la base.

El túnel estaba completamente pañetado con concreto, y no había suelo a la vista. Había luces a intervalos regulares, iluminando el túnel. Fue tan bien hecho que podía ser confundido con un centro comercial subterráneo.

Kiriha estaba pasando a través de ese túnel, dirigiéndose a su base secreta. Era ya casi la medianoche. Ella planeaba regresar a su habitación e ir a dormir.

El sonido de los zapatos de Kiriha resonaba por todo el túnel, creando un ruido disonante. La falla más grande del túnel podría ser el sonido de sus pasos.

La longitud del túnel era aproximadamente de 50 metros. Tras girar un par de curvas y bajar dos escaleras, ella había llegado a la entrada de su base, una puerta metálica.

Kiriha abrió la puerta de una manera acostumbrada y entró.

Dentro había una habitación limpia y ordenada. Era de aproximadamente tres veces el tamaño de la habitación de Koutarou. Había tres puertas: una llevaba a la habitación 106, otra hacia la ciudad natal bajo tierra de Kiriha y la última puerta llevaba a su habitación personal. Las otras cosas en esta habitación incluían un dispositivo usado para el mantenimiento de sus haniwas, un depósito de armas y varios computadores.

Una vez que Kiriha entró a la habitación, los haniwas se dirigieron al dispositivo de mantenimiento de inmediato.

—¡Ho-! Buenas noches ¡Ho-!

—¡HoHo-! ¡Nos vemos mañana, nee-san!

Entre las cosas dentro de la habitación, el dispositivo de mantenimiento era el más grande. Aunque era usado para el mantenimiento de los dos haniwas, también era lo suficientemente grande para permitir el libre movimiento en el interior. Los haniwas no entraban al dispositivo solo a dormir, sino que también servía como un taller de mantenimiento. Los haniwas oprimieron un interruptor y entraron al dispositivo.

—Buenas noches, Karama, Korama.

Tras ver la escotilla de vidrio templado cerrada, Kiriha se dirigió hacia los computadores. En su camino, pasó por el lado del depósito de armas.

El depósito de armas tenía diferentes armamentos para Kiriha y varios accesorios para los haniwas. La última vez que Kiriha había abierto el depósito fue cuando peleó contra Theia.  Con el fin de romper el poderoso escudo de Theia, ella tuvo que equipar a los haniwas con armamento de energía espiritual. Sin embargo, después de ese incidente, ella nunca había abierto el depósito. Ni siquiera había tocado las armas con un propósito para ella. Aunque ella parecía que era la más determinada en la invasión, en realidad, ella era la más pacífica entre los habitantes de la habitación 106, posiblemente incluso más que Koutarou.

Por eso, ella pasó por el lado del depósito de armas sin siquiera mirarlo.

A parte de monitorear la base y controlar el dispositivo de mantenimiento, los computadores podían ser usados para comunicarse con su ciudad natal y más. Antes de irse a dormir, ella iba a confirmar que no hubiera irregularidades.

—Hmm, un mensaje.

Cuan miró el monitor, Kiriha vio la notificación de un mensaje. Ella tocó la notificación y abrió el mensaje.

—Del Jefe, huh.

El Jefe[1] no era solamente su jefe, sino también su padre. Desde que ella había sido seleccionada como la comandante de la invasión de la superficie, ella lo había empezado a llamar Jefe.

Kiriha leyó el mensaje. En él decía que lo contactara directamente y le diera un reporte.

—Fufu…

Kiriha reveló una pequeña sonrisa. Siempre que su padre quería ver el rostro de su hija, dejaba un mensaje como ese. Desde que la madre de Kiriha murió diez años atrás, su padre la había criado por su cuenta. Por esto, Kiriha sabía que él estaba preocupado por ella. Ella sonrió y abrió un programa en la computadora y lo llamó.

—¿¡Kiriha!?

El tono de llamada solo duró unos segundos antes de que la cara de un hombre de mediana edad apareciera en la pantalla. A pesar de que tenía varaba y tenía una apariencia digna, sus ojos brillaban como los de un niño. Él era el padre de Kiriha, y el Jefe del clan: Kurano Daiha.

—Ha pasado un tiempo, Jefe

Kiriha mostró una traviesa y alegre sonrisa, una que raramente mostraba a los habitantes de la habitación 106.

Juzgando por cuan corta fue la espera, Kiriha determinó que él había estado esperando la llamada.

—De nuevo con el ‘Jefe’… puedes solo llamarme padre. Sólo estamos hablando nosotros dos después de todo.

—Sin embargo, el mensaje es para dar un reporte. Esta no es una conversación privada.

Kiriha continuó mientras mantenía su risa. Su expresión era algo que ella solo mostraría a alguien en quien confiara verdaderamente. Al ver eso, Daiha frunció el ceño exageradamente.

—Últimamente has empezado no solo a parecerte a ella, sino también a actuar como ella. Incluso en las partes que no necesitas. Sabes a lo que me refiero, bravucona…

—Entonces continuemos con nuestro negocio.

—Está bien, está bien.

Daiha dejó de actuar como un niño, corrigiendo su postura y poniendo una expresión de seriedad. Su mirada era aguda y daba la impresión de ser un hombre con una fuerte voluntad. Esa era la expresión de un Jefe. Siguiendo su ejemplo, Kiriha puso una expresión seria. Desde ahí no eran familia, sino un Jefe y un subordinado.

—Así que, ¿Cuál es tu estado?

—El plan A avanza sin problemas, y la fase uno está completa. Hemos empezado la fase dos. Estamos construyendo nuestra confianza con los habitantes de la superficie.

Kiriha había llegado con dos planes importantes para la invasión de la superficie, el plan A y el plan B. El plan B implicaba que Kiriha supervisara la problemática habitación 106 directamente. Y el plan A se estaba llevando aparte de eso.

El plan A estaba dividido en varias fases.

La primera fase era obtener una base. Para que las gentes de las profundidades llagaran a la superficie, necesitaban obtener un lugar para habitar. Vendiendo el metal raro que Kiriha y los otros estaban acumulando, habían comprado un montón de inmuebles en la ciudad. Y ya que ellos habían alcanzado su cantidad objetivo el otro día, habían comenzado la fase dos.

La segunda fase era llevarse bien con los habitantes de la superficie. Kiriha y los otros habían empezado a participar en eventos y voluntariados para ayudar a la ciudad. Estaban mostrando que eran buenos vecinos. Esta era la parte más complicada del plan de Kiriha; un simple paso en falso podía arriesgar todo el plan. Así que ellos avanzaban cuidadosamente. Esto es lo que Kiriha estaba haciendo mientras Koutarou y los otros la habían encontrado limpiando.

—¿Y qué respuesta han dado los habitantes de la superficie?

—Excelente, en gran parte. Las personas que encuentran empleo en las industrias locales parece que han tenido una gran influencia.

La infiltración en industrias locales era parte de la segunda fase del plan A. Había un montón de gente que había encontrado empleo en la agricultura, pesca, asistencia social y similar. Una vez que ellos se habían infiltrado esas industrias se habían vuelto una parte de eso, ellos serían al menos capaces de evitar la ruina si algo inesperado ocurría.

—Ya veo, así que está avanzando sin problemas.

—Sí. A este ritmo, podremos propagar nuestra influencia a través de toda esta ciudad en diez años.

Después, ellos planeaban avanzar en la jerarquía social de los círculos políticos y financieros. Si no aseguraban un punto de apoyo en esos círculos, tendrían problemas adquiriendo algún poder real. Necesitaban integrarse en la región aún más. Sin embargo, Kiriha no era pesimista; la respuesta hacia ella fue cambiando gradualmente. Si nada mayor sucedía, el Pueblo Subterráneo sería capaz de sobrevivir en la superficie. Esto era lo que Kiriha había empezado a sentir últimamente.

—¿Y qué hay del plan B?

—Está avanzando sin problemas también—o eso es lo que me gustaría decir. Pero la situación va de ida y vuelta como de costumbre.

—Parece que es una situación complicada.

—Sí. Aparte de nosotros, hay varias facciones tras ese lugar.

EL plan B era ocupar la habitación 106 de la Casa Corona.

Si fueran capaces de tomar el control de la habitación 106, podrían reconstruir el altar de sus ancestros. Ya que el altar también servía como un lugar eficiente para reunir energía espiritual, ellos serían capaces de producir armas de energía espiritual en masa como Karama y Korama.

—Dicho eso, con el plan A avanzando sin problemas, no creo que haya razón alguna para preocuparnos por los retrasos en el plan B.

En fin, el plan B era solo un seguro. Solo sería intentado si la integración pacífica del plan A fallaba, esto es, en caso de que la armada de la superficie los atacara. Por esto, ya que el plan A estaba avanzando sin dificultad, no había necesidad de apurar el plan B. En vez, si era apurado junto con el plan A solo podría causar más daño.

—Tengo la misma opinión. Sin embargo, Kiriha, la facción radical ha empezado a moverse últimamente.

—Como temíamos ¿Entonces ellos están haciendo su movimiento?

—Sí.

Daiha afirmo con el ceño fruncido.

El Pueblo de la Tierra no estaba unido como uno. Había varios clanes que tenían el poder, pero no estaban completamente unidos. Entre los clanes estaban aquellos que deseaban usar la fuerza para invadir la superficie rápidamente, una facción radical. Para ellos, los métodos de Kiriha eran muy ingenuos.

—Si no podemos retenerlos, podríamos necesitar abandonar el plan A. En ese caso-

—El plan B sería una necesidad.

—Eso es correcto. Intentaremos restringir los movimientos de la facción radical desde aquí, pero deberías estar atenta también. Podría haber algunos que te apunten directamente.

—Lo entiendo.

Mientras Kiriha asentía a Daiha, ella entendió porque él quería contactarla a esa hora. Él no solo quería ver la cara de su hija sino también porque estaba preocupado por su seguridad.

En el peor escenario, podría necesitar derrotar a esas personas…

Los rostros de los residentes de la habitación 106 aparecieron en su cabeza. Sanae, Theia, Ruth, Yurika y Koutarou. Si la facción radical causaba un escándalo, ellos necesitarían reconstruir el altar lo más pronto posible. Con sus números inferiores, necesitarían una gran cantidad de armas de energía espiritual o ellos enfrentarían la ruina. Por esto, podría surgir la necesidad de derrotar y disponer de Koutarou y los demás.

¿Pero podría hacer eso…?

Ellos habían pasado un montón de tiempo preciado juntos durante esos ocho meses, y eso preocupaba a Kiriha. Ella no podía imaginarse apuntando con arma a Koutarou y los otros.

—Hey, Kiriha.

En ese momento, la expresión de Daiha se aflojó. Esa no era la expresión de un Jefe, pero si la de un padre cariñoso.

—¿Padre?

Al sentir eso, Kiriha volvió en sí.

—¿No te gustaría volver y conseguir un novio?

—Un novio… ¿Me estás diciendo que me case?

—Sí. Si lo haces, nuestro apoyo será fortalecido y la influencia de los radicales menguará. Estarás segura y no tendrás que pelar contra oponentes con quienes no quieres luchar.

La idea de Daiha era simple. Él quería contener a la facción radical mediante un matrimonio político.

No importaba si se casaba con alguien de la facción radical o cualquier otra persona influyente. Si la influencia de Kiriha crecía, los radicales podrían perder su poder.

Pero al final eso era sólo un frente. De frente y sobre todo, Daiha no quería a su hija en peligro alguno.

…No puedo.

Sin embargo, a pesar de entender todo eso, Kiriha negó con su cabeza.

—Te has vuelto tan terca como tu madre también.

—No es eso… pero padre, si dejo la superficie ahora, no seré capaz de contener la facción radical. Tenemos que evitar eso no importa cómo.

Incluso si ella iba a conseguir un novio, eso no resolvería la situación inmediatamente. Ellos necesitarían establecer las bases y ajustar el programa, aún más y que sería un matrimonio político. Durante ese tiempo, la facción radical podría hacer un movimiento mientras Kiriha está lejos. No habría ningún punto en casarse si la facción radical causaba un escándalo antes del matrimonio.

—Hmm… incluso si te vas a casar, si no pudiéramos detener a la facción radical…

—Eso es cierto.

Al ver la respuesta de Daiha, Kiriha dejó salir un pequeño suspiro de alivio. Ella sacó una sola tarjeta de su bolsillo. Era una tarjeta envejecida con un brillo metálico.

Kiriha tenía una razón más por la que no podía casarse.

Y era esa tarjeta. Antes de que ella pudiera realizar los deseos que esa carta tenía, ella no tenía la opción de casarse.

 

 

Parte 4

Madrugada, 7 am. La mañana de domingo en la habitación 106 comienza, como se esperaba, con Ruth.

Aunque los días empezaban más tarde en el invierno, a las 7 am, el sol empezaba a brillar en la habitación 106. No obstante, incluso con eso, no era suficiente para calentar la habitación, y estaba lo suficientemente frio para que Ruth pudiera ver su aliento al entrar en la habitación.

—Satomi-sama está…

Lo primero que hizo Ruth fue buscar en la habitación fue Koutarou. Ya que sus hábitos para dormir eran muy malos, a menudo se acostaba al lado de la puerta que conduce al Caballero Azul, y Ruth y Theia tenían que pasar sobre él cuando entraban a la habitación.

—Ah, bien, él está durmiendo ahí.

Ella sólo pasó su cabeza a través del portal para buscar a Koutarou. Tras confirmar su ubicación, ella salió del portal, cuidadosa de no hacer un ruido. Aunque ni siquiera ruidos fuertes despertarían a Koutarou, la correcta Ruth valoraba extremadamente los modales.

—Si duermes en un lugar como este cogerás un resfriado, Satomi-sama…

Koutarou siempre extendía su futón en el centro de la habitación, pero en ese momento estaba durmiendo al frente del armario. Por supuesto él no tenía edredón y estaba acostado boca arriba en pijama.

La segunda tarea de Ruth era poner un edredón sobre Koutarou.

—Hi-

Sin embargo, Ruth dejó salir un grito.

—…Nunca me acostumbraré a ver esto…

Conteniendo su grito, Ruth sonrió con ironía mientras lo cubría desde el pecho hacia abajo.

—Zzzzz…

La feliz apariencia del rostro durmiente de Sanae sobresalía del pecho de Koutarou. Era más como si el pijama de Koutarou tuviera una imagen de Sanae estampada en él, pero era de hecho la Sanae real, usando un gorro de dormir. Ella estaba durmiendo dentro del cuerpo de Koutarou. Esa era la escena que casi hizo gritar a Ruth.

—ZZZzzz… ZZZzzz

—Zzzzz…

Los ronquidos de Koutarou y Sane resonaban en una harmonía extraña.

Últimamente, Sanae había estado quejándose de sentir frío, y a menudo dormía dentro de Koutarou. Aparentemente, el interior de cuerpo de Koutarou era un lugar cómodo para dormir. Y desde la primera vez que lo intentó, se convirtió en su sitio favorito para dormir.

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A pesar de que a Sanae le gustaba, su nuevo sitio para dormir era poco popular con los otros. Lo único sobresaliendo del cuerpo de Koutarou era su rostro, y sus extremidades salían de vez en cuando. Esta era una visión terrible que había parecer que a Koutarou le habían crecido miembros femeninos. Koutarou a menudo se sorprendía y se quejaba con Sanae. Por supuesto, Sana mostraba signos de no escuchar sus quejas, y cada vez que veía una abertura entraba a su cuerpo para dormir.

—Hoy está mejor de lo normal, pero esto es malo para mi corazón…

Tras terminar de poner un edredón sobre Koutarou y Sanae, Ruth sonrió irónicamente y se dirigió a la cocina.

Normalmente, poco antes de que Ruth llegara, Kiriha aparecía y las dos prepararían el desayuno juntas. Sin embargo, por alguna razón, no mostró señales de aparecer ese día. Ruth terminó de preparar el desayuno por sí misma.

—Hmm… ¿Así que hiciste el desayuno sola hoy? Se ve delicioso.

—Gracias, Sanae-sama.

Recibiendo el elogio, Ruth sonrió y puso el desayuno en la mesa de té. Arroz, sopa de miso, pescado asado y natto[2]. Esos eran los favoritos de Sanae y Koutarou.

—Dicho eso, Sanae, sal de ahí.

—De ninguna mane~ra♪

A pesar de que ya era la hora del desayuno, Sanae se reusaba a dejar el cuerpo de Koutarou. Ella rio animadamente con si cara sobresaliendo del cuerpo de Koutarou.

—Ahora…

—Si realmente odias esto sácame. Vamos, inténtalo.

Sanae sacó su brazo del cuerpo de Koutarou y asomó su rostro.

Sanae podía entrar en al cuerpo de Koutarou después de que los dos empezaran a llevarse bien. Si él realmente lo odiara, ella no sería capaz de permanecer dentro de su cuerpo. Al saber esto, Sanae era obstinada.

¡¡Hehehe, Koutarou me ama después de todo!!

Si Koutarou la aceptaba, entonces ella iba por todo. Las acciones de Sanae eran una muestra de su amor.

—Está bien, Sanae ¿No podrías al menos detenerte durante el desayuno? Verte así me hace perder el apetito.

—Sanae-chan, al menos déjanos descansar del fenómeno sobrenatural en la mañana.

Sin embargo, la expresión de amor de Sanae era poco popular con Theia y Yurika. La vista de la cara de alguien sobresaliendo del cuerpo de otra persona no era muy apetitosa.

—Está bien, Sanae ¿Quieres que me sienta enfermo mientras cómo?

—Ugh, eso sería un problema.

No fue suficiente para Koutarou sacar a Sanae, pero esa visión era suficiente para eliminar cualquier necesidad de comer.

Y ya que Sanae siempre compartía sus sentidos con Koutarou, comer mientras se sentía enferma no sería muy divertido para ella.

—Así que sal.

—De acueeeeerdo.

Sanae de mala gana salió del cuerpo de Koutarou. Ella fácilmente dejó su cuerpo y en cuestión de segundos, apareció en su espalda.

—Perdón por hacer un escándalo durante el desayuno.

Al decir esto, Sanae se colgó en la espalda de Koutarou, como normalmente lo hacía durante las comidas.

Dormir a un lado, creo que prefiero esto normalmente…

Esto es lo que Sanae pensaba mientras se aferraba Koutarou. Era bastante cómodo el interior de Koutarou, pero si ella se quedaba ahí, no podría hacer nada por él. Ella prefería colocarse sobre Koutarou y pasar el tiempo con él.

Después de que Sanae se pusiera en la espalda de Koutarou, el estómago de Yurika empezó a gruñir. Con el fenómeno sobrenatural atrás, su apetito había regresado.

—Realmente eres tolerante, Yurika…

Al oír esto, Koutarou apunto hacia Yurika y rió.

—E-Esto es porque es de mañana, estoy hambrienta… ¡No se puede evitar!

Yurika se sonrojó y desesperadamente empezó a inventar excusas.

—Tú simplemente eres una glotona.

—E-Es verdad que eso no puede ser evitado, pero, tú… buhahaha.

—Perdón por hacerte esperar, Yurika-sama.

Sofocando su risa, Ruth puso el desayuno en frente de Yurika. Sin embargo, a pesar de la comida en frente de ella, Yurika estaba habiendo mala cara.

—Ustedes son terribles, me tratan como a un animal hambriento.

—B-Bien, ya sabes. Si tienes hambre, come. Puedes tomar tantas porciones como quieras hoy.

—¿¡Enserio!?

Al oír las palabras de Koutarou, los ojos de Yurika se iluminaron. Su expresión de enfado inmediatamente cambió a una sonrisa.

—Buhahahaha.

—Miren, ella es simplemente una glotona.

—Y-Yurika-sama, ¿Te gustaría una porción grande?

Koutarou reía ruidosamente, Sanae sonreía detrás de él, y Ruth dejó de mover sus manos mientras trataba de contener su risa. La cuchara de madera en su mano temblaba ligeramente.

—¡Eso no es razón para reírse tanto! ¡Yo no soy glotona, sólo estoy en mi etapa de crecimiento!

Yurika tenía lágrimas en sus ojos mientras desesperadamente inventaba excusas. La habitación 106 era tan ruidosa como siempre.

—…

Viendo esa conmoción en la esquina de su ojo, Theia continuó comiendo su desayuno. En los ocho meses que habían pasado desde que llegó a la Tierra, ella había conseguido experiencia usando los palillos. Ella graciosamente movió sus palillos y puso la comida en su boca.

—¡E-Entonces no hay necesidad de contenerse, crece todo lo que quieras! ¡Wahahaha!

—¡Ah, esas expresiones me dicen que no me creen!

—¡Koutarou, yo también estoy en mi etapa de crecimiento, quiero comer.

—R-Ruth-san, estoy en mi etapa de crecimiento también, dame una porción extra grande.

—Por supuesto, en seguida. Fufufu…

Sin embargo, Theia no podía decir lo que le gustaría de desayuno. Desde que Sanae se aferraba a la espalda de Koutarou, ella se había centrado sólo en ellos.

Yo deseo…

Theia se imaginó a si misma aferrada a la espalda de Koutarou. En esa fantasía, ella estaba sonriendo alegremente mientras confiaba su indefenso cuerpo a Koutarou. El momento en el que pensó eso, Theia fue abrumada por sentimientos de impaciencia

¿E-Exactamente en qué estoy pensando?

Ella volvió en sí y bajó la mirada. No podía creer que hubiera estado pensando en hacer lo mismo que Sanae hacía.

¡Él es sólo un vasallo! ¡Yo sólo necesito que me jure lealtad! ¡Ni más, ni menos!

Desde el ataque de la segunda princesa, Clan, los sentimientos de Theia habían empezado a cambiar.

Cuando llegó a la tierra por primera vez, ella solo pensaba en Koutarou como un neandertal en un planeta estancado. Ella sólo quería que él le jurara lealtad para así poder regresar a toda prisa a Forthorthe.

No obstante, von el paso del tiempo, ella empezó a querer hacer a Koutarou un verdadero vasallo. Por esto, ella empezó a sonreírle a él.

Pero ahora, Koutarou estaba comenzando a exceder el papel de un vasallo en su mente. Incluso si él no era su vasallo, definitivamente iría a su lado cuando lo necesitara. Ella estaba convencida de eso. Pero era por eso por lo que ella estaba confusa. Ya no sabía lo que quería de Koutarou.

Theia regresó a tierra cuando uno de los tatamis se empezó a mover repentinamente. Justo donde ella había estado viendo, un tatami se levantó lentamente, y una persona apareció.

—Buenos días.

Saliendo da abajo del tatami no era otro que Kiriha. Theia acababa de estar viendo el tatami que lleva a la base secreta de Kiriha.

—Buenos días… Dicho esto, llegas muy tarde hoy.

La línea de pensamiento de Theia se detuvo con la aparición de Kiriha, y la llamó en voz baja.

—En realidad, estuve trabajando desde esta mañana.

Kiriha volteó el tatami y entró a la habitación con un paso ligero. Poco después, los dos haniwas aparecieron detrás de ella.

—¡Ho-! Buenos días ¡Ho-!

—Cómo están todos ¡Ho-!

Lo haniwas animadamente saludaron a todos mientras regresaban el tatami a su posición original. Ya que ellos hacían lo mismo todas las mañanas, se habían acostumbrado bastante a esto.

—Buenos días Kiriha-san.

Notando la presencia de Kiriha, Koutarou la saludó, Después de que ella saludó a todos, se sentó en el espacio vacío en frente de la mesa de té.

—Ruth, perdón por llegar tarde.

—En absoluto. Fue una gran oportunidad para intentar mis habilidades culinarias.

—¿Pero por qué llegaste tarde hoy? No te quedaste dormida ¿Verdad?

Si Yurika había sido la retardada, Sanae no tendría que haber hecho la misma pregunta. Sin embargo, Ya que era Kiriha, quien nunca antes se había quedado dormida, Sanae no era la única interesada. De hecho, todos excepto Yurika dejaron de comer y miraron a Yurika.

—Realmente, hay algunos problemas en mi pueblo natal, así que pase la mañana lidiando con eso.

Kiriha se había tardado debido a que estaba formulando contramedidas contra la facción radical de la que estaba hablando con su padre. Había mucho por hacer, como contactar la sucursal en la superficie y dar órdenes a sus subordinados.

—Por pueblo natal, te refieres al imperio subterráneo ¿Cierto?

—Llamarlo un imperio podría ser erróneo… pero sí, eso es correcto.

Mientras recibía una taza de té a Ruth, Kiriha asintió a Koutarou.

—Por problema ¿Algo malo sucedió?

Incluso si preguntaba por detalles, Koutarou probablemente no entendería, y Kiriha probablemente no diría nada. Así que Koutarou preguntó vagamente. Cuando lo hizo, Kiriha respondió con una sonrisa.

—¿Te gustaría saberlo?

—Pues sí. Si es un problema respecto al imperio subterráneo, no soy completamente ajeno.

Koutarou negó con la cabeza repetidamente y dejó caer sus hombros ligeramente.

Ella parece un poco…

Esto era lo que Koutarou sentía mientras hablaba con Kiriha. Parecía como si ella se estuviera sintiendo rendida.

—Pero yo creo que si es ajeno a ti.

—Kiriha-san ¿Olvidaste que eres parte del pueblo subterráneo?

—Ah, eso es cierto.

Eso es cierto. Soy una de las Personas de las Profundidades, y estoy intentando tomar esta habitación de Koutarou…

Kiriha había estado intentando frenéticamente detener los movimientos de la facción radical, hasta el punto de olvidar parcialmente que era un invasor. Así que era justo como Koutarou había dicho, problemas en las profundidades también podrían afectar a Koutarou.

—No hay necesidad de preocuparse, Koutarou. Nada sucederá.

—Entonces eso es bueno.

Kiriha sonrió, pero Koutarou la sentía diferente de lo normal. Su sonrisa usual era más traviesa.

Me pregunto que estará pasando…

En verdad, Koutarou no estaba del todo preocupado por el imperio subterráneo. Él estaba más preocupado por la melancólica expresión de Kiriha.

Espero que nada malo este pasando…

Al encontrar extraño que él estuviese preocupado por Kiriha, Koutarou no podía dejarla.

Por varios días, Kiriha parecía muy ocupada

A menudo no aparecía para el desayuno, y a veces incluso no iba a la escuela. Ya que ella no explicaba la situación, Koutarou solo podía observar desde un lado.

 

[1] Jefe de una tribu o pueblo

[2] Derivado de la soja, fermentado de dicha semilla.

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