Kujibiki Tokushou: Masou Hāremu ken – Capítulo 7

Mire alrededor de la oficina de gobierno y tome un bolígrafo y un pedazo de papel. Doble el pedazo de papel formando un rectángulo, escribí en la parte superior “1,000” y se lo entregue a la princesa Iris.

— ¿Esto es?

— ¿Puedes hacer la misma magia que hiciste con la cresta real?

— ¿…A que te refieres con eso?

— Para ponerlo simple, déjale el problema a este pedazo de papel como nueva moneda.

Dinero en billetes, era a lo que me refería.

— ¿………?

— La cresta real solo podía ser expedida por la realeza. Así que si incluso dejan ir el dinero, la cresta seguiría estando en él.

— Umm.

— En otras palabras, no habría nadie quien pudiera falsificar este tipo de dinero. Incluso si lo destruyen, el valor también desaparecería.

— ¡Ya veo!

— ¡Esa es una blasfemia maldito bastardo!

El caballero quien se encontraba al lado de la pared desde que llego aquí dijo eso, el que presento a la princesa Iris, me grito.

— El objeto que tiene en el la cresta real es la prueba de que es un objeto concedido por la familia imperial. ¡A sido de esa manera desde que el país fue fundado, es algo que mantiene autoridad! ¡Para que sugieras algo como usar la cresta real como una forma de pago, es algo que no debería pasar! ¡Desde que la princesa Helena te concedió con ese objeto deberías saber el peso que tiene la cresta real!

El caballero estaba hablando del abanico. Ciertamente me puse alegre al recibirlo, pero eso no tenía nada que ver con que la cresta estuviera en el mismo. Mire al caballero. Él estaba firme y serio. A pesar de que estaba molesto, sabía que él no tenía malas intenciones. Solo estaba siendo terco.

…Por encima de eso, era muy problemático, así que tenía que pensar una manera de solucionarlo.

— Esta bien.

La princesa Iris fue la primera en decir algo.

— ¿Su alteza?

— Kakeru, acabas de decir algo bueno. Umm, porque no habré pensado en algo así antes…

— Su alteza, no me diga que…… eso no se puede hacer. Perder autoridad de la cresta real sobre algo como eso…

— Es por el bien de estabilizar el país.

Iris declaro firmemente.

— Ellos no podrán falsificar el dinero, seguramente no entiendes los beneficios que eso trae.

— Sin… Sin embargo.

— Cuando la economía sea estable, la plata y el cobre pueden ser usados como recursos normales. Además…

Iris rio.

— Los negocios pueden hacerse fácilmente con esta moneda. El valor de 1,000 monedas de platas puede ser equivalentes a este pedazo de papel. Sería muy conveniente para los mercaderes. Hasta ahora traer muchas monedas sería una gran molestia, ellos solo llevan la garantía de su compañía. Si usamos este tipo de moneda, habría sentido de confianza donde el comercio tomara lugar. Y ellos podrían hacer negocios con paz mental.

—……

El caballero cayó en un silencio.

Él no era estúpido, el solo era un tipo de hombre serio. Él entendía que tan grande era el beneficio del cual estaba hablando la princesa Iris. Sin embargo, hacer eso significaba romper las reglas. En mi mundo, cada país tenía una lucha contra la falsificación. Era por eso que estaba repleto con tecnología que prevenía la falsificación.

Mientras la tecnología sea mayor, la moneda… es más estable y con más valor.

— ¿La familia real es la única que puede hacer magia?

— Si, solo el linaje de la realeza puede hacer magia.

— Entonces sería difícil falsificar los billetes.

— No difícil… sino imposible.

La princesa Iris declaro. Es un juego sucio. Hacer imposible la falsificación de los billetes, es demasiado bueno.

Además, cuando hice la comparación. La idea de usar dinero en billetes ya existía en mi mundo así que no fue que lo haya pensado todo.

Cuando estaba teniendo tal pensamiento.

— Gracias Kakeru.

La princesa Iris dijo eso, y ella sonrió.

— ¡—!

Esa fue la sonrisa por la cual estaba esperando. No fue un “Fuu…” o un “Wa…”

— Gracias por darme tu idea. Por este medio Yo Iris Theresia Mercury prometo, definitivamente regresare el favor.

Definitivamente.

Como la princesa Iris sonrió, esa frase seguía repitiéndose en mi mente.

***

En la mansión donde vivo. Estaba relajándome en la sala de estar, sentado en el sofa, recordé la sonrisa de la princesa Iris. Pensé sobre eso, reflexionado y fascinado por ello. Fue un sentimiento muy bueno.

Mientras estaba pensando en eso escuche un sonido. La puerta de la entrada, era los sonidos de la puerta siendo tocada.

— Perdón ¿Hay alguien en casa?

Una voz de un chico podía ser escuchada acompañada de los sonidos de la puerta la cual era tocada. Él estaba del otro lado de la puerta pero su voz era muy baja, a pesar de que había alzado la voz un poco. Si no fuera por mi habilidad aumentada 777 veces. Probablemente no escucharía su voz.

Me levante y me dirigí hacia la entrada. Cuando abrí la puerta, había un chico vestido normalmente parado enfrente de mí.

— ¿Usted es Yuuki Kakeru?

— Si

— Tengo un mensaje del jefe, como hemos encontrado una maid con sus preferencias, puede venir a la tienda en cualquier momento.

— ¿Jefe…? ¿Maid…? Ah, Saramas-san ¿eh?

— Si.

— Lo entiendo, gracias

***

Cuando entre a la tienda, Saramas con su barriga saliendo me saludaron.

— Bienvenido y gracias por venir.

El nunca cambia, pero había algo diferente en él. Tenía una gran sonrisa dibujada en él.

— ¿Algo bueno paso?

— No no no. En vez de eso, escuche acerca del rumor de como el incidente se resolvió rápidamente. La escasez de monedas de cobre nos puso en un aprieto también.

— Ahh, entonces es por eso.

— Desde que Kakeru-sama tenía el abanico de la princesa Helena, era mi idea que estaba aquí por una misión. Y pensar que se convirtió en un rumor tan rápido, como era de esperarse de alguien como Kakeru-sama.

Saramas dio palabras de alago.

A pesar de que se sentía bien, era un poco desagradable.

— Más importante que eso, dijiste que encontraste una maid que entraba en mis preferencias.

— Si, solo que…

— ¿Solo que…?

— Usted deseo una maid la cual hiciera bien su trabajo, pero como sabíamos que otras preferencias tenia además de esas. Escogimos a tres maids para que pueda escoger.

— ¿Tres personas?

— Ellas pueden empezar en cualquier momento. Todas tienen una clase social de esclavas. Todo lo que queda es que escoja.

— Ya veo.

Escoger una de las tres personas, ciertamente eso no esta tan mal, es mejor para mi escoger a la maid que quiero.

— Bueno entonces, traeré una por una.

— Ahh.

Saramas aplaudió después de eso.

Inmediatamente la puerta de abrió, y me encontré con un par de ojos, era una belleza que pasaba sus veinte. Ella parecía amable, en otras palabras el tipo de maid calmada.

En el anterior lugar donde trabajaba, ella fue la Jefa de Maids. Ella renuncio cuando la remplazaron de su posición. Ella es buena persona, parecía que ella podía hacer su trabajo apropiadamente también. La segunda era una un poco más joven, parecía tener veinte años. Esta es del tipo lindo, parece ser una mujer amigable con la cual puedo tener una conversación. Ella no tiene ninguna experiencia trabajando. Pero ella cocina muy bien y puede aprender a hacer los deberes de la casa apropiadamente así que ella puede hacer un trabajo promedio. Ella tampoco está mal.

Y la tercera persona.

Al momento que abrió la puerta y entro a la habitación.

— Esta chica.

Me levante.

— ¿Yuuki-sama?

— ¡Esta chica está bien! La tomo a ella.

Al momento en que la vi, mi corazón decidió que no había otra mejor opción aparte de esta chica. Ella era linda y hermosa al mismo tiempo.

Sobre todo lo demás.

— Es una bestia humana, ¿está bien con eso?

Estaba decidido.

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