Chronicle Legion Volumen 1-Capitulo 2

La invasión de Legions 2

Parte 1

“Por cierto, Su Majestad Shiori hizo realmente un movimiento audaz.”

Akigase Rikka ofreció su sincera opinión.

Eran mediados de octubre, en una tarde soleada de viernes.

Rikka estaba de visita en la alcaldía, ubicada a aproximadamente 10 minutos a pie desde la Estación Suruga. Éste edificio de más de 70 años en el que se podían apreciar baldosas acristaladas de color rojo fue construido al lado del histórico Castillo Sunpu donde Tokugawa Ieyasu vivió alguna vez.

Rikka había venido a la oficina del alcalde en el elegante edificio de la alcaldía, en otras palabras, la habitación de la autoridad más grande de la ciudad.

“A pesar de ser un programa local, pensar que una princesa de la familia imperial se atrevió a hacer una aparición pública en televisión…”

Rikka sonrió. A ella no le era desagradable el estilo audaz de la princesa.

Sus comentarios iban dirigidos al alcalde, un hombre digno en el inicio de sus 60s, vestido en un atuendo tradicional japonés de haori y hakama. En contraparte, Akigase Rikka tenía sólo 17 años de edad.

Su hermoso cabello negro llegaba hasta su cintura, era una doncella con un rostro digno y adorable.

Sin embargo, estaban moldeados en una sonrisa permanente. Su atuendo también era distinto del resto de las estudiantes de preparatoria en la ciudad. Su uniforme militar color negro era vestido sólo por oficiales de alto rango en el Ejército Imperial e incluso llevaba una espada japonesa en su cintura.

Por consecuencia, su excelente figura era visible aun debajo del uniforme militar.

Su abundante pecho se abultaba generosamente mientras que las redondas curvas de sus caderas también indicaban la voluptuosidad apropiada.

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“¿Vio la entrevista?”

A pesar de que Rikka era lo suficientemente joven para ser su nieta, el alcalde le habló con una inusual reverencia en su tono.

Uno difícilmente lo culparía. Rikka era acreedora de dos posiciones. Primero que nada, era la primera hija del Gobernador General de Tokaido quien estaba a cargo de las 3 prefecturas de Aichi, Shizuoka y Yamanashi. Por otra parte, ella era un Chevalier del Ejército Provincial de Tokaido-

Cualquiera de las dos la ubicaría por encima de un alcalde o de un gobernador prefectoral.

Encarando a la persona a cargo de la administración de Ciudad Suruga de parte de su padre, Rikka respondió, “Sí, lo vi. Su Alteza es sin duda estimulante en su manera de hacer las cosas. Estoy simplemente satisfecha como parte de las 12 Casas sirviendo a la familia imperial. Además, esto es tan emocionante. Si esas damas de honor al servicio de la Emperatriz se enteraran acerca del asunto del programa de televisión, estoy segura que las fastidiaría demasiado.”

Imaginando esa vista, Rikka rio de nuevo.

“Si Su Majestad Shiori es algo más que una princesa obediente… Entonces parece que una audiencia con ella no resultará en una reunión aburrida o un desperdicio de tiempo. Es seguro algo digno de celebrar.”

“… Akigase-sama.”

El anciano alcalde sonrió de manera incómoda y advirtió con mucho tacto a Rikka.

Por el hecho de ser miembro de una de las 12 Casas además de ser la princesa Chevalier de la familia Akigase, era algo insólito que alguien se atreviera a hacerle tales sugerencias. La mayoría de la gente tendía a rociarla con adulaciones.

Respondiendo a las buenas intenciones del alcalde, Rikka sonrió irónicamente y se tragó el resto de sus irreverentes palabras.

Desde que terminó la Segunda Guerra Mundial y Japón aceptó la protección de Lord Tenryuu…

Las islas de Japón se dividieron en doce provincias, cada una por un Gobernador General heredero. Dicho de manera simple, había vuelto el sistema feudal de clanes de la era Edo.

Cada uno de los doce Gobernadores Generales tenía su respectivo ejército y Chevaliers, dando así nacimiento al nombre de los Doce Feudos.

El Feudo Hokkaidō. El Feudo Ōshū. El Feudo Hokuriku. El Feudo Kantō. El Feudo Tōsandō. El Feudo Tōkaidō. El Feudo Kinai. El Feudo Ōsaka. El Feudo Chūgoku. El Feudo Shikoku. El Feudo Kyūshū. El Feudo Okinawa.

Rikka era la hija mayor de la familia Akigase quienes gobernaban Tōkaidō.

“Si mal no recuerdo, mañana es cuando va a visitar a la princesa, ¿Estoy en lo correcto?”

“En efecto, deseo visitar el fuerte tutelar si el tiempo me lo permite, así como reunirme con Sakuya. Su condición no ha sido la mejor durante los últimos meses. Parece que obtener su favor podría ser incluso más difícil que el de la princesa.”

Después de la conversación amistosa, Rikka colocó una expresión seria y dijo, “Sin embargo… debo hablar con ese hombre hoy.”

“¿Se refiere a Kawazoe-dono? El castellan del fuerte tutelar de Suruga- O mejor dicho, el anterior castellan. Es una lástima que haya entrado en tales prácticas clandestinas,” el alcalde señaló con pesar.

Rikka se encogió de hombros y dijo, “Para empezar era un hombre codicioso, así que el hecho de que recibiera sobornos no es del todo sorpresa. Lo que es realmente problemático es el hecho de haber contactado con agentes del Imperio Británico.”

El Chevalier que servía como el castellan del fuerte tutelar de Suruga había sido arrestado por la policía militar hace dos días debido a acusaciones de corrupción. Anteriormente, él había aceptado sobornos de alguien en el ramo de la construcción quien buscaba ganancias ilícitas-

Fue durante la investigación de éste caso que su segundo crimen fue descubierto.

“Y pensar que la Facción Británica ha aparecido en nuestro Tōkaidō, e incluso un Chevalier también,” el alcalde suspiró desalentado.

El Imperio Romano Oriental y Japón habían “formado una alianza” por más de 10 años ahora.

Pero en los años recientes, más y más políticos, en su mayoría del Japón occidental, estaban promoviendo una alianza con “la otra potencia mayor” involucrada en Asia, así como liberar Japón de la influencia de Roma.

Esta era la tan llamada “Facción Británica,” la cual tenía muchos seguidores en los feudos de Kyūshū, Chūgoku y Shikoku.

“Los feudos en el oeste han establecido lazos con Inglaterra desde la era Bakumatsu- desde la Alianza Satchō- pero no se puede decir lo mismo de Tōkaidō,” dijo Rikka asintiendo.

“Éste no sólo es el lugar donde Lord Tokugawa Ieyasu nació y fue criado sino también su base de operaciones a largo plazo, así como el lugar donde se retiró después de renunciar a ser shogun. En honor al legado Tokugawa, debemos mantener nuestra absoluta lealtad hacia la familia imperial y demostrar nuestro temple inquebrantable como familia samurái.”

Después de expresar sus principios como una descendiente del samurái, Rikka sonrió irónicamente.

“Por desgracia, en quien la familia imperial confía actualmente no somos nosotros sino el poderoso Imperio Romano.”

“Akigase-sama…”

“Oh, mis disculpas. Es hora de que me vaya a ver a Kawazoe-sama.”

El alcalde advirtió a Rikka de nuevo y ella se dirigió a la salida con diligencia.

Rikka era un Chevalier que respondía directamente al Gobernador General de Tōkaidō y normalmente servía en Nagoya.

Había venido a Ciudad Suruga a encontrarse con el sospechoso por parte de su padre. Después de eso, ella tenía programada una audiencia con la princesa del rumor, Fujinomiya Shiori.

Parte 2

Después de la escuela, Masatsugu salió de la Preparatoria Rinzai con Hatsune inmediatamente.

A bordo de una camioneta militar que vino a recogerlos, se dirigieron al fuerte tutelar de Suruga.

El vehículo condujo a la región montañosa formada por 2 colinas adyacentes de 300m de altura. En la cima del Monte Udo del lado norte había una meseta que apenas sobresalía conocida como “Nihondaira”. Construido en esta tierra militar y silvestre que se extendía tan lejos como el ojo pudiera ver estaba un fuerte tutelar, algo que podría ser descrito como un “castillo” modernizado.

La camioneta finalmente dejó de escalar la montaña y llegó al fuerte tutelar de Suruga.

“Así que éste es el lugar, huh,” Masatsugu murmuró para sí mismo.

El fuerte tutelar de Suruga ocupaba aproximadamente 5 veces el área del estadio Tokyo Dome en la capital imperial.

Los muros fortificados que rodeaban esta vasta superficie medían aproximadamente siete metros de altura.

Viendo desde arriba, los muros formaban una estrella de 5 puntas, la misma figura que el famoso fuerte tutelar de Hakodate que llevaba el nombre de Fortaleza Goryōkaku. De hecho, los muros fortificados eran completamente inútiles contra Legions voladores.

La explicación más convincente era que… Construir un fuerte con magnífica forma de estrella podría servir para alardear su poder militar.

“Vamos, Onii-sama.”

Bajándose de la camioneta militar, Hatsune apuró a Masatsugu.

Ella aún está vestida como estudiante al estilo del manga Haikara-san.

Masatsugu llevaba puesto el uniforme masculino de cuello rígido de la Preparatoria Rinzai. La Armada Imperial y los ejércitos provinciales dirigidos por las Doce Casas usaban todos uniformes militares negros de cuello rígido que no distaban mucho de los uniformes de Preparatoria. Por consecuencia, él no se miraba tan fuera de lugar rodeado de soldados a pesar de ser un estudiante.

En contraste, Hatsune era muy llamativa en su kimono meisen, hakama y botas.

Los dos estudiantes caminaron un rato hasta llegar a una puerta lateral. Masatsugu fue testigo de todo un espectáculo.

Parados a ambos lados de la puerta había dos gigantes azules.

Medían 8 metros de altura y estaban equipados con armadura azul y uniformes militares. Cada uno de ellos llevaba una máscara blanca cubriendo su rostro cuya textura parecía de porcelana. Su físico compacto se miraba bastante ágil y con excelente figura también.

Ambos gigantes estaban equipados con “rifles con bayonetas.”

 

Esas armas consistían en un rifle militar con un trinchete adaptado a la punta, así ofreciendo funcionalidad tanto como fusil y como lanza. Ambos gigantes estaban en posición de firmes con sus armas en una posición vertical.

De repente giraron sus cuellos, apuntando sus caras y miradas ligeramente hacia abajo.

Desde detrás de sus máscaras, sus ojos podían verse por los agujeros, con evidente severidad mirando Masatsugu y Hatsune quienes se acercaban.

Esto significaba que estaban vivos, ¡permaneciendo activamente vigilando sus alrededores como guardias de la puerta!

“Así que estos son los Legions de Japón… Del tipo conocido como Kamuy, ¿cierto?”

Esta era la primera vez de que Masatsugu veía Legions en acción.

La estatura de Masatsugu era 175cm, aproximadamente la distancia del pie a la rodilla de un gigante. Él se encontraba profundamente impresionado por el cuerpo azul de casi 8 metros de altura.

“Eso es correcto. El castellan probablemente los asignó aquí. La gente que gusta de presumir o mantener las apariencias generalmente hace éste tipo de cosas.”

“¿Mantener las apariencias?”

“Piénsalo. Reclutas inexpertos y visitantes reaccionarían todos igual que tú, Onii-sama.”

Masatsugu entendió la pizca de sentido común que Hatsune le estaba impartiendo.

En el mundo moderno, los Legions eran tanto las armas convencionales como las armas decisivas. Uno simplemente puede concluir en un instante que usar algo como esto para cuidar una puerta sería un desperdicio absoluto. Sin embargo, se veía definitivamente muy impresionante.

Hatsune parecía ya estar acostumbrada. Tal como se esperaba de una chica que se había instruido en el palacio imperial.

“¿Esos Legions sólo siguen las órdenes del castellan?”

“Estrictamente hablando, sí. Sin embargo, si el Chevalier que sirve como castellan lleva a cabo una ceremonia para delegar el comando a genios y maestros noéticos, ellos también pueden dar órdenes simples.”

Había también un soldado humano haciendo guardia en la puerta.

Hatsune presentó su documento de autorización y tuvo una conversación alegre con él. Mientras tanto, Masatsugu volteó hacia los cuerpos masivos de los dos Legions.

Las armaduras azules de esos Kamuy estaban impecables, brillando bajo la luz del sol.

No sólo eran magníficos en apariencia, sino que también daban una vibra de veteranía que inspiraba temor. De hecho, cada Legion era no sólo alto e imponente, sino que también era un maestro de artes marciales y de tiro.

Con sólo tirar del gatillo, podrían fácilmente atacar y matar objetivos a muchos kilómetros de distancia.

Si Tachibana Masatsugu fuera un soldado enemigo atacando el fuerte tutelar, él probablemente hubiese sido “masacrado instantáneamente” en un solo segundo-

En ese momento, una extraña noción surgió en la mente de Masatsugu.

Inexplicablemente, Masatsugu dudó. ¿Sería el realmente “masacrado instantáneamente”? Los Legions Kamuy en frente de él eran definitivamente poderosos, pero por extraño que parezca, él no pensaba que fuera a perder.

Sin ningún fundamento, Masatsugu creía que… Si fuera necesario, él debería tener la habilidad de para derrotar a esos soldados gigantes.

¿Qué pasaba con esto? Mientras Masatsugu lidiaba con sus pensamientos de rompecabezas, Hatsune le dijo, “Por aquí, Onii-sama.”

“… Ok.”

Pasando a través de la puerta lateral, ambos entraron al fuerte tutelar de Suruga.

Las instalaciones dentro de los muros eran enormes. El terreno era una gran extensión de césped verde, dándole la sensación a Masatsugu de que estaba visitando un campo de golf. Sin embargo, había sorpresivamente pocos edificios.

Masatsugu recordó una explicación que había oído. Ya que las batallas entre Legions puede llevarse a cabo dentro de los fuertes tutelares, los edificios importantes se construían en su mayoría bajo tierra para minimizar las pérdidas…

De las estructuras que estaban sobre la superficie, no había una más impactante que la “torre” central.

Era una torre construida con ladrillos rojos, de aproximadamente 40 metros de altura. Había un reloj de manecillas gigante en la parte más alta, que te hace recordar a una torre de reloj-Error.

“¿No es eso lo que la gente llama una rueda fengshui[1]?”

El objeto en la cima de la torre no era un reloj gigante.

Un imán estaba instalado en el centro, rodeado por múltiples círculos concéntricos. Finas líneas fueron utilizadas para dividir cada anillo en secciones de áreas equitativas, resultando en una rueda llena de caracteres, símbolos y términos, tales como la serie ba gua de “qian, dui, li, zhen, xun, kan, gen, kun,” los tallos celestiales de “jia, yi, bing, ding, wu, ji, geng, xin” y las ramas terrenales de “zi, chou, yin, mao, chen, si, wu, wei, shen, you, xu, hai.”

“No conozco los detalles, pero los fuertes tutelares necesitan ser santuarios donde los espíritus y noesis puedan reunirse fácilmente en adición al funcionamiento como base militar. Esa es la razón por la que instalaron algo como eso.”

“Definitivamente es algo difícil de entender.”

Mirando la torre con la rueda fengshui, los dos siguieron su camino.

“Por cierto, Hatsune, ya va siendo hora de que me digas por qué la princesa me convocó aquí… No he tenido ni la más pequeña pista.”

“No, Onii-sama, lo sabrás cuando veas a la princesa.”

Además, ¿por qué tener una audiencia en una instalación militar?

Finalmente, Masatsugu fue llevado a cierto edificio. Una edificación de una planta hecha de acero, probablemente donde el personal administrativo y de contabilidad trabajaba. El personal militar que se cruzaba con ellos en el corredor parecían más oficiales de gobierno que “soldados.”

Ambos llegaron a lo que parecía ser una recepción.

Había un sofá de piel y un escritorio elegante y una silla de oficina que podría ser utilizada por oficiales militares comúnmente. Una chica hermosa con cabello rubio platinado estaba sentada en esa silla.

Fujinomiya Shiori, una princesa del Japón Imperial.

Vestida con el uniforme femenino de la Preparatoria Rinzai, la princesa saludó a Masatsugu con una sonrisa, “Gracias por tomarse la molestia de venir hasta acá. He oído mucho acerca de ti de parte de Hatsune y el viejo Tachibana.”

“¿Mis parientes me mencionaron a propósito?”

Masatsugu respondió accidentalmente a estas sorpresivas noticias, pero se arrepintió enormemente.

Era importante apegarse a las reglas de etiqueta cuando conversabas con la nobleza y la manera correcta sería hablar a través de la dama de compañía, Hatsune.

Aunque Masatsugu se sentía molesto por éste desliz, Shiori inmediatamente respondió, “¿Sabes? El clan Tachibana de Suruga ha servido a la Casa Fujinomiya desde la generación de mi madre.”

“Es la primera vez que lo escucho.”

Sus miradas se encontraron. Shiori le devolvió la mirada con una amable sonrisa. Su brillante cabello rubio platinado era sin duda del mismo color que el de Lord Tenryuu como se veía en televisión.

“¿Puedo preguntar por qué quiso verme en una base militar?”

“Hay un asunto no adecuado para hablarse dentro de la ciudad. Por favor déjame explicarlo después,” Shiori respondió con gracia, tomó una campana para llamados y la hizo sonar gentilmente.

Una mujer soldado llegó pronto desde el corredor y entró por la puerta.

Ella iba empujando un carrito con toda clase de objetos relacionados con té. La princesa aparentemente estaba invitando a Masatsugu a tomar el té. De pie a un costado, Hatsune le hizo un gesto a Masatsugu para que tomara asiento en el sofá.

“Onii-sama, por favor toma asiento.”

Masatsugu dudó momentáneamente, preguntándose si debía declinar, luego se encogió de hombros.

Después de pensarlo un poco, Masatsugu se sentó de manera sencilla. A estas alturas, no tenía caso intentar ser formal. Después de todo, los puentes serían cruzados cuando él llegara a ellos. Él encontraría una solución de otra manera. Habiendo decidido eso, Masatsugu se sentó de frente a la princesa quien se encontraba detrás del escritorio de negocios.

Frente a Masatsugu había una mesa de cristal baja.

La joven soldado colocó la taza de té ahí y sirvió té negro. Luego caminó hacia el escritorio de la princesa y de igual manera le sirvió una taza de té.

… En ese preciso instante, Masatsugu fue golpeado por un sentido de disonancia[2].

Incluso si él era el invitado, ¿qué lógica había en servirle primero al estudiante de preparatoria que a la princesa? En consecuencia, Masatsugu fue capaz de reaccionar de cara al problema que se venía hacia él inmediatamente si advertencia alguna. La taza de té que la soldado puso en el escritorio-

Shiori la cogió y la arrojó con fuerza.

Su blanco era Tachibana Masatsugu, ¡sentado en el sofá a sólo unos metros!

“!”

Abriendo bien sus ojos, Masatsugu vio que la taza de té iba sin duda dirigida a su cara.

Sin embargo, el cuerpo de Masatsugu reaccionó de forma automática como siempre. Su cabeza se movió hacia un lado 10cm, esquivando la taza que volaba rápidamente.

La taza de té pasó por donde su cara se encontraba hace unos momentos.

La taza fue lanzada con tanta fuerza que cayó del sofá a la alfombra antes de que Masatsugu pudiera verla.

Su cuerpo se movió automáticamente en el instante que sintió que estaba en peligro.

En efecto, ¡alguien se había puesto a su espalda en secreto para atacarlo con una espada de madera!

La cabeza de Masatsugu se habría abierto si hubiese esquivado un segundo después. Con movimientos fluidos, Masatsugu se puso de pie rápidamente.

Se giró para ver al atacante detrás del sofá y vio su identidad claramente.

“¡Eres tú, Hatsune!”

“¡Impresionante como siempre, Onii-sama!”

Con una espada de madera, Hatsune estaba de pie detrás del sofá.

Con dieciséis años de edad, Tachibana Hatsune era una chica de complexión delgada. Actualmente, ella emanaba un aura de maestra realizada. En una postura seigan a media altura, ella tenía la punta de la espada de madera apuntada en línea recta hacia la cara de Masatsugu.

Con un juego de pies brillante, Hatsune se aproximó de inmediato a él.

Atacando de frente, balanceó la espada de madera produciendo el sonido del viendo cortándose. Masatsugu rápidamente se movió a la derecha y evadió el corte fácilmente.

“¡Aquí voy de nuevo!”

Hatsune ejecutó un golpe feroz hacia el rostro de Masatsugu.

Masatsugu movió su cabeza para evadir, pero un segundo ataque inmediatamente se dirigió a su garganta. Masatsugu dio un gran salto hacia atrás, distanciándose de su prima lejana la joven espadachín.

Hatsune tomó la oportunidad para tomar un gran impulso hacia adelante y lanzó un corte diagonal hacia abajo.

Masatsugu evadió el ataque hábilmente. Al haber fallado, la espada de madera procedió con un corte diagonal hacia arriba en una combinación ofensiva fluida. La habilidad de Hatsune con la espada estaba en su punto y era rápida como el viento.

La espada de madera usada por Hatsune era muy corta, comparable a una kodachi en longitud.

Balancear una espada enorme como en dramas históricos dañaría fácilmente las paredes o el techo. Por lo tanto, Hatsune había elegido la manejable y conveniente kodachi.

Impresionado con tal atención al detalle que uno no esperaría de una jovencita, Masatsugu hizo lo mejor que pudo para sobrevivir a esos ataques.

… Además, la soldado que estaba sirviendo el té ya se había retirado. Parecía que ya sabía de antemano que esto iba a pasar.

Mientras tanto, Hatsune montó otra postura de media altura y rio con fiereza.

“Fufufufu, ¡no puedes ganar si todo lo que haces es correr, Onii-sama!”

“¿El propósito de esta farsa es probar mis habilidades?”

“En efecto, la cabeza del clan Tachibana ha decidido elegir de la generación más joven a dos guardaespaldas para la princesa. Onii-sama, has sido elegido.”

“¿Por qué yo?”

“Onii-sama, los únicos jóvenes que quedan en nuestro clan somos tú y yo.”

Masatsugu aceptó esta simple y clara razón. Pensando más a fondo, todos los familiares que conoció en los últimos 2 años eran todos adultos mayores de 40.

“Por cierto, no tenía ni idea de que fueras tan impresionante.”

“El clan Tachibana se enorgullece más en su fuerza y valor. He entrenado artes marciales desde que era niña, ya que meterse en ciertos problemas se considera parte del entrenamiento de un guerrero, así que éste nivel de habilidad está dentro de lo esperado.”

“Escuchando tu confesión, siento algo de curiosidad acerca de qué tan serios son los problemas en los que te has metido…”

“¿Ya tuviste suficiente calentamiento? Ok, vamos a empezar de verdad. ¡Decidiremos quién es el más fuerte de los jóvenes Tachibana!”

Masatsugu estaba algo conflictuado de ver a su adorable prima presionándolo.

“Eso me pone en un dilema. Yo realmente no quiero lastimarte.”

“Ah, eso es adorable, Onii-sama. Se siente como un rival predestinado que está a punto de liberar su poder, que gran vibra. ¡Ataca con ese espíritu!”

“No me importa hacer lo que deseas… Pero como ya lo dije antes, no tengo memoria alguna de mi pasado.”

La actitud de Hatsune era cambiante pero sus habilidades eran un punto a considerar realmente.

Masatsugu habló honestamente, “Es verdad que uso artes marciales cuando me encuentro en peligro. Supongo que debí haber entrenado artes marciales en mi juventud, así que debieron quedarse grabadas en mi cuerpo. Pero…”

Tachibana Masatsugu aparentemente había aprendido combate a mano limpia y con espada desde su niñez. Al menos, eso es lo que sus parientes le habían dicho. Sin embargo, en los últimos dos años desde que perdió su memoria, no había practicado en lo absoluto.

Increíblemente, no sintió urgencia alguna de practicar tampoco.

Por lo tanto, no podía recordar nada que podría ser considerado un movimiento o una habilidad de espadachín o de combate a mano limpia.

Él podría hacer más que manejarse a sí mismo si se tratara de sólo defenderse, sin embargo…

“Cuando ataco—Tiende a ponerse algo peligroso.”

“¡Te estás volviendo más y más increíble, Onii-sama! Lo que estás diciendo suena demasiado como ‘Fuera de mi vista a menos que quieras morir. Cálmate, ¡mi brazo izquierdo…!’”

Los ojos de Hatsune se estaban llenando de emoción por alguna razón.

Masatsugu asintió y dijo, “Sí, más específicamente, ‘Voy a tomar esa tetera y te bañaré con agua hirviendo, después me voy a lanzar encima de ti y destrozaré tu cara.’ Ese es mi estilo de combate, ¿supongo?”

“… ¿Eh? ¿En serio?”

“Las artes marciales que aprendí antes parecen ser un estilo muy enfocado para combate real. Cada golpe es brutal sin contenerse. Si hay botellas cerca, las tomaré para golpear a las personas. Cuando un oponente intenta menospreciarme le doy un cabezazo noqueándolo directamente.”

Hace un tiempo cuando recién entraron a preparatoria, Masatsugu y Taisei accidentalmente se encontraron solos en la ciudad de noche.

Desafortunadamente, se encontraron con 7 u 8 malvivientes y fueron llevados a un callejón solitario. Esta ocasión fue en la que Masatsugu demostró que tan sucio puede ser un peleador.

Después de eso, Masatsugu se había metido en problemas similares unas cuantas veces…

“¿No deberías pelear más honorablemente como en los mangas shounen?”

“Estoy de acuerdo, pero tú no estás en una posición moral para decir eso cuando me emboscaste con una espada de madera.”

“Al contrario, todos los hombres en nuestro clan son demasiado habilidosos. Ellos nunca se sentirían molestos por pequeños trucos de éste tipo. ¿Acaso no estás vivito y coleando ahora mismo? A-Además, ¡n-no tengo elección!”

Hatsune sonrió con culpa mientras hablaba.

“Después de una discusión con la princesa, yo decidí que ‘esto sería más emocionante,’ ¿sabes? La princesa dio su consentimiento, así que…”

“… ¿La princesa autorizó esta farsa?”

Masatsugu frunció el ceño ante la revelación de esta verdad inesperada.

Sin embargo, viéndolo bien, recordó que la Princesa Shiori fue precisamente la primera en hacer un movimiento. Además, atacó con toda su fuerza. Masatsugu echó un vistazo al personaje problemático en cuestión.

“Técnicamente, esto es una prueba de aptitud para ser guardaespaldas.”

La bella princesa le sonrió amablemente a Masatsugu.

Su digna sonrisa hacía honor a la elegancia que estaba en boca de todos en Suruga.

“Una prueba fácil no tendría sentido. Así que, decidimos subir de nivel las cosas un poco.”

Evidentemente, la princesa no era para nada “obediente” como su apariencia sugeriría-

Éste era el primer vislumbre de Masatsugu hacia el verdadero ser de Fujinomiya Shiori. Ella era la noble princesa, la inteligente y elegante belleza, aun así, escondidos dentro de ella había todo tipo de aspectos secretos…

Shiori continuó hablando al pensativo Masatsugu, “Con eso dicho, esta prueba ha durado lo suficiente. Tachibana-sama, está plenamente calificado para servir como mi guardaespaldas. El último requisito es su consentimiento.”

“Ya veo.”

Habiéndole sido dado el derecho a decidir, Masatsugu aceptó de buena gana.

“Ya que servir a Su Majestad es el negocio de mi clan, no tengo objeción alguna…”

Masatsugu no sentía lealtad hacia la familia imperial, pero estaba en deuda con su clan. Además, tenía algunos talentos así que ayudar a Hatsune en su trabajo no debería ser un problema… Tan pronto tomó su decisión, cierta noción cruzó por su mente. Tal vez esta era una excelente oportunidad para resolver “cierto problema” también.

Masatsugu decidió que necesitaba pensar sobre el asunto apropiadamente, pero por desgracia, no tenía el lujo del tiempo ahora mismo.

Inesperadamente, una sirena sonó para señalar una situación de emergencia.

Parte 3

El repentino sonido de la sirena retumbó a través del fuerte tutelar de Suruga.

Fujinomiya Shiori inmediatamente dejó la recepción y salió del edificio. Llevándose con ella a Tachibana Hatsune y a su nuevo subordinado, Tachibana Masatsugu, ella indicó el camino.

“¿A dónde vamos, Princesa?”

“La fortaleza de protección nacional. Ahí es donde está toda la información. Nos dirigiremos ahí para averiguar con exactitud qué ocurrió,” le respondió Shiori a Hatsune quién la seguía.

“¿Pero estarán de acuerdo en compartir información con personas externas como nosotros…?”

“No te preocupes. Tales asuntos son fáciles de resolver apoyándome en mi influencia-No, yo lo resolveré con seguridad.”

“Como se esperaba de la princesa. Una sonrisa alegre combinada con diálogos de villano, es absolutamente adorable.”

Las palabras y el comportamiento de Shiori no parecían el de una princesa ‘protegida’.

Ya acostumbrada a esto, Hatsune bromeó un poco para levantar el ánimo, siguiendo a Shiori diligentemente.

En contraste, Tachibana Masatsugu venía detrás, aparentemente no muy perturbado. La repentina demostración de iniciativa de parte de Shiori no despertó sus dudas tampoco.

Nadie sabía si era porque tenía una personalidad calmada o simplemente hacía las cosas a su propio ritmo. ¿O quizás un poco de ambas?

La escena previa había mostrado que él no era una persona ordinaria, pero eso no era suficiente. Él debe despertar como uno de los más grandes héroes para adornar los anales de la historia de todos los tiempos.

Esta también era la intención de Shiori al llamarlo al fuerte tutelar a propósito.

Para dejarlo respirar los aires del campo de batalla. Quizás podría darle algún tipo de estímulo, disparando un nuevo cambio dentro de Tachibana Masatsugu-

Shiori había hecho esto con esas esperanzas.

De cualquier forma, Shiori los llevó rápidamente al corazón del fuerte tutelar después de 5 minutos. Esta era la torre de ladrillos rojos que se encontraba al centro de las instalaciones, la fortaleza de protección nacional.

Una torre de aproximadamente 40 metros de altura con una rueda de fengshui gigante en la parte más alta.

La instalación en sí había sido construida hace unas cuantas décadas y tenía una onda retro. Shiori entró en el vestíbulo de la planta baja con valentía.

Las múltiples entradas estaban abiertas, dando libre acceso a la planta baja.

Habían 14 o 15 soldados del ejército provincial de Tōkaidō en el vestíbulo. Al ver a la princesa rubia platinada, la mitad de los soldados saludaron y lanzaron miradas de sorpresa hacia ella uno tras otro.

Shiori originalmente quería preguntar por uno de los oficiales, pero después se le ocurrió que debería haber alguien de mayor rango en la escena.

“Chevalier Kamamoto, ¿puedo molestarlo un momento?”

“Por supuesto, Princesa, estoy a su servicio.”

El Chevalier ya mayor que servía como el castellan temporal estaba rodeado por muchos de sus subordinados.

Esos subordinados dieron un paso atrás para abrirle camino a Shiori tan pronto como la vieron acercarse, dejando que su grupo llegara al hombre mayor en el uniforme negro de oficial.

“¿Qué causó que sonara la sirena hace un momento? Por favor deme una explicación tan detallada como le sea permitido.”

“Piratas… aparentemente. Los dragones en la Bahía de Suruga están tratando con ellos ahora mismo.”

“En otras palabras, ¿buques armados se acercan a Ciudad Suruga?”

“No hay reportes confirmados de barcos aun, pero es muy probable.”

Shiori ya había contactado al hombre mayor hace unas horas para que le facilitara una habitación en el fuerte tutelar.

Como parte de la clase privilegiada, los Chevaliers seguido se convertían en viejos tercos y arrogantes cuando llegaban a una edad avanzada. Sin embargo, el viejo Kamamoto era un señor de naturaleza amable.

El tono del anciano era cordial, probablemente en un intento de tranquilizar a la Princesa Shiori.

“Por favor esté tranquila. No creo que esto se desarrolle en un incidente mayor. Por favor siéntase libre de volver segura a la ciudad, Princesa.”

Hace 3 días, el fuerte tutelar de Suruga había perdido a su oficial al mando, su castellan. El anterior castellan había sido arrestado bajo los cargos de corrupción y se encontraba actualmente detenido en los cuarteles generales de la policía militar en el campo.

Reemplazándolo se encontraba el Chevalier Kamamoto quien se había retirado por más de 7 años.

A menos que estuviesen cortos de personal, el castellan de un fuerte tutelar debe ser un Chevalier-Debido a esta regla no escrita, un anciano retirado tuvo que ser llamado de nuevo a servir de manera temporal.

“Piratas, ¿Eso es todo…?” Murmuró Shiori para sí misma.

Hace 10 años, cuando el Japón Imperial se convirtió en aliado tributario de la Roma Oriental…

Algunos soldados desertaron del ejército, determinados a oponerse a Roma hasta el amargo final. Había también radicales que lanzaron ataques terroristas, haciendo un esfuerzo por sacar a Roma de Japón. Estas personas se dedicarían a la piratería en ocasiones cuando enfrenten escasez de fondos.

Barcos piratas de éste tipo vendrían equipados con armas de fuego y municiones-

La guardia costera desplegó a las bestias protectoras dragones marinos en las aguas circundantes para detectar el olor de la pólvora tan pronto como sea posible. ¿Acaso fue un dragón marino el que encendió la alarma esta vez?

Sin embargo, ¿eran los enemigos realmente piratas? Y cuando Shiori lo pensaba…

Un sonido parecido a las campanas hizo eco en el aire.

El poder místico produciendo éste sonido no era grande. Shiori presenció un zorro blanco, del tamaño de una palma aproximadamente, en el hombro del anciano Kamamoto.

Éste era el zorro tubo, una pequeña bestia protectora usada por el Ejército Imperial.

“Oh.”

El anciano Kamamoto abrió más sus ojos y el zorro brincó de su hombro.

El zorro corrió adorablemente al muro donde había una mecedora desocupada.

Luego de que el zorro corriera debajo de la mecedora, una chica apareció de la nada y se postró en la mecedora.

Vestida como una doncella de santuario, la chica tenía flequillos que llegaban a sus cejas y cabello negro que llegaba a sus hombros. Muy adorable, la chica se parecía a una muñeca Ichimatsu y parecía tener 8 o 9 años de edad.

“¿Tienes algo que decirme, Sakuya?”

El anciano Kamamoto preguntó y la chica llamada Sakuya giró su cabeza hacia él.

La delgada figura de la chica y la línea exterior de sus prendas de sacerdotisa estaban un poco borrosas. Más que un humano real, era una imagen proyectada por un espíritu, un medio para sustituir la posesión de un simulacro.

Ella era probablemente la genio protegiendo el fuerte tutelar de Suruga.

“Le… gions… Enemigos… Invadiendo, alerta…”

Sakuya reportó la situación del combate entrecortada y transmitió ondas noéticas.

La vista proyectada por las ondas noéticas cubrió el techo del vestíbulo de la planta baja de la fortaleza de protección nacional. Era como una pantalla gigante en el cine.

… La vista panorámica mostró la situación en el mar. Había 3 cuerpos flotando en la superficie, parecidos a serpientes marinas de 10m de longitud. Sin embargo, los cadáveres tenían escamas doradas, lo que significaba que eran los dragones marinos usados por la guardia costera. Los 3 fueron decapitados, posiblemente muertos por disparos enemigos.

… La pantalla cambió a una nueva vista.

Esta mostraba la superficie del océano, a varios kilómetros de la costa. Habían 7 u 8 cabezas balanceándose hacia arriba y hacia abajo, nadando hacia la playa flotando en el agua.

Sin embargo, estas entidades “humanoides” no eran humanos.

Con 8 metros de altura, sus siluetas tenían un parecido enorme con los Legions.

Además, sus cuerpos desprendían una neblina negra, impidiendo que se les viera claramente para confirmar su aspecto…

“Ahora mismo, múltiples Legions han matado a 3 dragones marinos… y están avanzando hacia el fuerte tutelar de Suruga. El enemigo cuenta con camuflaje noético furtivo activado, tipo y afiliación no identificados. Además, éste video fue obtenido mediante técnicas noéticas… de uno de los wyverns de la guardia costera, el cual presenció la escena…”

La imagen de Sakuya se sentó en la mecedora mientras daba su reporte.

Su voz era extremadamente tranquila y baja, algo difícil de entender debido a que se entrecortaba. A los oídos de Shiori, sonaba como la misma muerte dando una visita de mal augurio.

Los muros fortificados y las fosas no podían detener a Legions voladores.

Sin embargo, los fuertes tutelares cuentan con barreras defensivas para hacer el trabajo en su lugar. Como los zorros tubo[3], eran espíritus otorgados por Lord Tenryuu, y además seres de alto rango.

“Ifrit, Seiryuu…”

Cuando la imagen de Sakuya dijo estos nombres, un círculo mágico gigante apareció en el cielo.

Un círculo de luz azul de 70 metros de diámetro se manifestó en el espacio aéreo sobre el fuerte tutelar. Tenía patrones complicados y caracteres sanscritos dentro de él.

Detrás del círculo mágico, un dragón igualmente gigante tomó forma.

Más precisamente, era la “imagen de un dragón gigante.”

El delgado cuerpo en forma de serpentina estaba cubierto por escamas color zafiro.

El dragón gigante también poseía dos astas y 4 extremidades cortas-La majestuosidad de esta sagrada y solemne forma sin duda pertenecía al símbolo oriental del rey, la bestia santa conocida como el “dragón”. El cuerpo traslucido indicaba que era una proyección.

El fuerte tutelar de Suruga no se encontraba a una gran altitud, pero al menos estaba situado en la cima de una montaña.

Las áreas urbanas circundantes podían ver la imagen de Seiryuu también. Las áreas urbanas adyacentes al fuerte tutelar ya habían hecho sonar las alarmas para proclamar la ley marcial.

“¿Legions de afiliación desconocida están avanzando hacia el fuerte tutelar? ¿Quiénes exactamente están pretendiendo ser piratas…?” Murmuró el castellan temporal de Suruga, Chevalier Kamamoto.

Actualmente, él estaba montado en un wyvern azul y volando sobre el fuerte tutelar. El wyvern era idéntico en apariencia a una lagartija, pero en vez de patas delanteras tenía alas saliendo de sus hombros.

El wyvern era más del doble de grande que un caballo purasangre, una bestia protectora de tamaño mediano, es decir, de aproximadamente 4 metros de largo.

Montado en su lomo, el Chevalier Kamamoto dijo, “En el nombre de Zuihou, la condecoración otorgada a nosotros guerreros del Japón Imperial-Reúnanse.”

Un espejo redondo apareció en la mano derecha del caballero de avanzada edad.

El espejo redondo parecía de cobre pulido y era del tamaño de la palma de la mano. Esto era Zuihou, un sello Chevalier para invocar al Legion del Japón Imperial, el Kamuy, así como una gloriosa medalla de valor.

Elevándose en el aire montado en su wyvern, el anciano liberó una gran cantidad de noesis.

La noesis inmediatamente se materializó, convirtiéndose en un ejército volador de Legions.

Un total de 27 Kamuys, equipados con armadura y uniformes coloreados con el mundialmente famoso “azul samurái”. Todos armados con el convencional rifle bayoneta, los Legions siguieron al anciano Kamamoto a la batalla.

El viejo Chevalier notó a los enemigos viniendo desde el sur-Bahía de Suruga.

“¿Vienen?”

La vista era muy amplia desde el fuerte tutelar de Suruga en la meseta.

La Bahía de Suruga se encontraba al sur, el Puerto Shimizu se encontraba al este mientras que el noreste ofrecía una magnífica vista de la montaña sagrada, el Monte Fuji.

Al contrario de pueblos ordinarios o lugares rodeados por montañas, la geografía aquí era muy diversa.

Dentro de esta vista de primera clase, había señales del desconocido ejército enemigo al acecho.

Había alrededor de 30 “figuras humanas” volando desde la Bahía de Suruga, el ejército enemigo oculto con técnicas noéticas furtivas. Después de ser descubiertos por dragones marinos, habían decidido ir volando directamente.

Sin organización alguna, las “figuras humanas” volaban en una formación dispersa.

El mar y el escaparate de Suruga se pintaron gradualmente de rojo debido a la puesta de sol. Ya casi anochecía.

Una cuenta más cuidadosa resultó en 34 enemigos. El Chevalier Kamamoto tenía 27 Kamuys a su mando. El enemigo contaba con superioridad numérica pero los defensores tenían apoyo del espíritu, Seiryuu.

La imagen del dragón gigante azul celeste, con un círculo mágico a su espalda, ocupaba el espacio aéreo sobre el fuerte tutelar.

Hacia el sur, el Chevalier Kamamoto lideraba 27 Kamuys, en espera en el aire.

Uno o dos minutos más tarde, las “figuras humanas” enemigas llegaron a la costa. Sólo unos cuantos kilómetros se interponían entre ellos y el fuerte tutelar de Suruga. En éste momento, Seiryuu hizo un movimiento.

“Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh…”

Seiryuu emitió un rugido sonoro de sus gigantes fauces.

Entonces el cielo se tornó oscuro con un cúmulo de nubes de tormenta. Relámpagos empezaron a descender desde arriba.

¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!

Las nubes negras no dejaban de lanzar relámpagos. Seiryuu había invocado una orden meteorológica-Éste era un poder espiritual para controlar los fenómenos climáticos, otorgado por Lord Tenryuu, la bestia sagrada.

Golpeado por un rayo, cierta “figura humana” fue mandada lejos de gran manera.

Sin embargo, el gigante cubierto con neblina no recibió mucho daño. Simples rayos no eran suficientes para neutralizar Legions.

Los relámpagos se convirtieron en un bombardeo contínuo para impedir el avance del enemigo. Éste era el propósito de la orden meteorológica como arma.

En medio del aire lleno de relámpagos cayendo, una solitaria “figura humana” aulló.

“¡Ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!”

Esto era probablemente algún tipo de comando.

Las treinta y tantas “figuras humanas” empezaron a acelerar, moviéndose independiente de las demás. Manteniendo su formación dispersa, cargaron a alta velocidad.

Sin tropezarse, el enemigo se apresuró hacia el ejército Kamuy liderado por el Chevalier Kamamoto.

“¿¡Hmm!?”

El Chevalier Kamamoto fue tomado por sorpresa. Al instante que aceleraron, el enemigo abandonó su camuflaje. Volando rápidamente sin miedo al bombardeo de rayos, ya no se trataba de un ejército de “figuras humanas”.

“¡Crusades…!”

Los Crusades eran de complexión más grande que los Kamuys.

También llevaban armadura más gruesa. Un refrescante color blanco en general, estaban adornados por líneas rojas en varias posiciones. Esta apariencia pertenecía al Crusade, el Legion icónico de las Fuerzas Imperiales Británicas.

“¿¡Así que un caballero británico ha venido a invadir!?”

Esto era de hecho comprensible. Japón Imperial estaba aliado con Roma Oriental. Si alguien se atreviera a atacar un fuerte tutelar japonés, “el otro imperio” en Asia era el único candidato lógico.

Con eso dicho, el Chevalier Kamamoto chasqueó la lengua.

“¿El fuerte tutelar aún no ha desplegado una barrera de noesis…? Cierto, Sakuya mencionó su pobre condición.”

El enemigo había lanzado un asalto feroz en un intento por conquistar el fuerte tutelar de Suruga.

Como solían decirlo en los viejos tiempos, una “batalla de asedio” estaba por comenzar. A cargo de la defensa, el espíritu Seiryuu continuó haciendo llover rayos como resistencia, equivalente a las flechas y cañones como “fuego anti-aéreo”.

El problema es que sin “muros”, no había castillo-

Mientras tanto, los Crusades continuaban su vuelo veloz, indiferentes ante los rayos que venían del cielo.

Ellos seguían de frente sin titubear incluso cuando sus camaradas eran golpeados directamente. Avanzando en línea recta, los Legions británicos empezaron a usar sus rifles bayonetas para fuego de supresión. En vez de balas, rayos de calor eran disparados desde los cañones.

Docenas de destellos volaron a través del aire como flechas mágicas, acercándose a los 27 Kamuys del Japón Imperial.

“¡Activen las barreras!”

Los Kamuys rápidamente ejecutaron el comando de Kamamoto.

Pequeñas luces aparecieron como materia particulada, suspendida en el aire alrededor de los 27 Kamuys.

Éste tipo de luz tenía el efecto de debilitar el fuego del enemigo. Como resultado, a pesar de recibir algo de daño, los Kamuys de Kamamoto fueron capaces de encontrarse con los 34 Crusades que cargaban hacia ellos sin ninguna pérdida.

Una batalla cuerpo a cuerpo se desencadenó en el aire.

Los rifles bayonetas usados por ambas partes funcionaban como “lanzas”, entrando en combate a base de cortes y estocadas.

Al igual que los humanos, la cabeza, pecho y abdomen de los Legions eran partes vitales. Legions heridos en esas áreas perderán la habilidad de volar y se estrellarán.

“¿La corriente va… en mi contra huh?”

El Crusade era superior al Kamuy tanto en complexión como en fuerza.

La única forma en que los Kamuys pueden oponerse a los Crusades era poner en uso su agilidad en tácticas de pega y corre. Pero una vez que ambas partes se enfrentan en combate cuerpo a cuerpo con los soldados mezclados caóticamente, el bando con fuerza superior tendrá la ventaja absoluta.

No había terminado de hablar el viejo Chevalier cuando un Crusade apuñaló a un Kamuy en la cara con su bayoneta y tiró del gatillo directamente.

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El rifle bayoneta era un arma que consistía en un rifle militar con una cuchilla adaptada en la punta de su cañón.

Naturalmente, el rayo disparado a quemarropa causó que la cabeza del Kamuy explotara.

Además, el rayó continuó en línea recta, atravesando un nuevo objetivo. Por desgracia, la montura wyvern del Chevalier Kamamoto fue atacada.

“¿¡Ohhhhh!?”

El rayo voló una de las alas del wyvern.

Perdiendo la habilidad de volar, el wyvern cayó, llevándose a su jinete consigo. La altura de la caída era de aproximadamente 60 o 70 metros.

El Chevalier Kamamoto se estrelló en una colina verde. Por fortuna, el cuerpo gigante del wyvern lo ayudó a amortiguar la caída, así que pudo sobrevivir con solamente unas fracturas y moretones.

Sin embargo-

Un gigante descendió sobre el sobreviviente Chevalier Kamamoto.

Era un Crusade, con intención de asesinar al Chevalier Kamamoto. El aterrizaje del Legion británico causó que la tierra se sacudiera. De cerca, se veía tan grande como un edificio de 3 o 4 plantas.

El rifle bayoneta en la mano del gigante medía aproximadamente 4 metros de largo.

Más del doble de la estatura del anciano.

Ya fuese la cuchilla adaptada en el rifle o el rayo de la boca del arma cualquiera podría fácilmente reducir al Chevalier Kamamoto a pedazos. Manteniendo su orgullo como soldado del Ejército Imperial, el anciano Kamamoto forzó su cuerpo herido a ponerse de pie tan rápido como fuera posible. Al mismo tiempo, sacó su pistola semi-automática 9mm de la funda en su cintura.

Sin embargo, éste tipo de cosas no podría detener a un gigantesco Legion.

Sin siquiera usar su rifle bayoneta, el Crusade balanceó su pierna izquierda como si estuviese pateando un guijarro.

Éste pequeño movimiento golpeó fuertemente al Chevalier Kamamoto, pateándolo al aire. Justo cuando estaba a punto de perder la consciencia, él desesperadamente dio órdenes a los Kamuys a su mando.

Le ordenó a los Kamuys defender el fuerte tutelar hasta el amargo final en su lugar. Éste pensamiento fue la última voluntad y testamento del anciano.

Parte 4

Dentro del vestíbulo de la planta baja de la fortaleza de protección nacional, Masatsugu suspiró.

Flotando en el aire, una ventana gigante servía como pantalla, reproduciendo cierto video.

Mostraba el combate aéreo entre Legions en el cielo cerca del fuerte tutelar de Suruga- Un choque intenso entre el ejército de Kamuys comandados por el Chevalier Kamamoto contra el ejército británico de Crusades.

“Tan desbalanceado…” se quejó Masatsugu.

Después de la muerte en batalla del Chevalier Kamamoto, los Kamuys se volvieron más lentos.

Cada que los Crusades se acercaban, los Kamuys balanceaban sus rifles para atacar. Por desgracia, eran muy lentos, fallaban completamente al esquivar o bloquear los embates enemigos. De la misma forma, los ataques de los Kamuys fallaban siempre.

De esta manera, era imposible oponer resistencia al ejército británico con su ventaja en fuerza.

Aun así, los 27 Kamuys no se dieron por vencidos. Aunque sus ataques fallaban frecuentemente, persistieron en disparar sus armas a los Crusades y tratar de apuñalarlos con sus bayonetas.

Normalmente hablando, cuando un Chevalier muere, los Legions bajo su mando desaparecen.

“¿Es acaso la última voluntad del Chevalier…?” Masatsugu murmuró para sí mismo. Inexplicablemente, tenía una sensación de certeza.

Ocasionalmente, los Legions llevarían a cabo la última voluntad del último comando de su amo fallecido para honrar su deseo agonizante. Esto era especialmente verdad para el Legion común en Japón, el Kamuy, cuya lealtad hacia los comandos era particularmente notable.

Tan pronto como descubrió la razón de por qué los Kamuys peleaban con tanto fervor, Masatsugu se sintió conflictuado.

Tachibana Masatsugu era un estudiante que no sabía nada acerca de Legions. Él no podía entender por qué sabía esas cosas con tanta certeza.

Mientras tanto, otro elemento desfavorable apareció en el campo de batalla.

“¿El dragón desapareció…?”

Masatsugu no creía lo que veían sus ojos. La imagen de dragón de Seiryuu la deidad guardiana se había desvanecido sin previo aviso de la zona aérea sobre el fuerte tutelar que había ocupado hasta ahora.

Los soldados en el vestíbulo de la fortaleza también vociferaban entre ellos, incapaces de ocultar su pérdida de compostura.

Un oficial corrió hacia la esquina del vestíbulo, hacia donde la imagen de Sakuya había estado sentada en una mecedora.

“¿Sakuya-sama? ¿¡Qué te pasó, Sakuya-sama!?”

La imagen de la sacerdotisa había desaparecido, desvaneciéndose en el mismo momento que Seiryuu.

Después de eso, todos empezaron a hablar al mismo tiempo. Alguien sugirió encontrar a un maestro noético mientras que otros querían saber qué le pasó al dragón. La condición del Chevalier Kamamoto era también un punto de discusión. La escena estaba llena de gritos de enojo y órdenes.

La desesperación por salir de éste predicamento había infectado a cada oficial y los soldados bajo sus mandos. Sin embargo, sin el crucial Chevalier, era una incógnita cuanto realmente podían hacer con sus esfuerzos-

“…Masatsugu-sama y Hatsune, por aquí.”

La princesa de repente llamó a Masatsugu y Hatsune.

Shiori salió rápidamente del vestíbulo y Hatsune la siguió con decisión. Masatsugu hizo lo mismo.

Para ser honestos, éste no era el tipo de liderazgo que uno esperaría de una princesa protegida.

Desde que sonó la alarma, Shiori había dado varias instrucciones precisas. Su docilidad obediente era meramente una fachada para engañar al mundo.

Tan pronto dejaron la fortaleza, un animal apareció en el hombro de Shiori.

Era un zorro blanco del tamaño de un hámster, es decir, la pequeña bestia protectora llamada el zorro tubo. El espíritu llamado Sakuya había usado el mismo tipo de animal.

Masatsugu dijo, “Una bestia protectora… Es la primera vez que veo una en persona.”

“Es algo que le pedí al padre de Hatsune. Tener uno a la mano es muy útil.”

El pequeño animal blanco que estaba en el hombro de Shiori exhaló por sus fosas nasales.

Lord Tenryuu había otorgado muchas bestias protectoras al Japón Imperial y el zorro tubo era un tipo de estas. Usando sus poderes noeticos innatos, eran capaces de servir a la humanidad haciendo pequeños milagros.

Tal como las armas de fuego, sólo se le permitía el uso de estas a las agencias policiales y militares en principio.

Había rumores de bestias protectoras ilegales en la sociedad civil…

Shiori le dijo al pequeño animal misterioso, “La genio de éste fuerte tutelar… su nombre es Sakuya, ¿no? Necesito hablar con ella, así que por favor localízala. Deberías poder encontrarla en el santuario del agua subterráneo.”

El zorro chilló y desapareció sin más.

Obedeció órdenes con rapidez, yéndose tan repentinamente como llegó.

“Princesa, ¿No podrías haberla invocado desde donde estábamos hace un instante?”

“No frente a otros. Necesito hablar con ella confidencialmente,” contestó Shiori a la pregunta de Hatsune.

“Esa genio-parecía algo rara.”

Había una sensación de seguridad en el tono de voz de la princesa.

“Un tan llamado genio es la voluntad de un espíritu, algo parecido a un avatar. Creo que ella y Seiryuu fueron incapaces de mantener sus manifestaciones debido a inestabilidades espirituales.”

“¿Cómo puede estar tan segura?” Masatsugu no pudo hacer otra cosa más que interrumpir. Sentía mucha curiosidad por el tono tan seguro de Shiori.

En lugar de su ama, Hatsune la dama de compañía infló su pecho con orgullo y dijo. “Recuerda bien esto, Onii-sama, nuestra princesa no es sólo inteligente sino que también fue bendecida con aptitud noética. Ella es literalmente el epítome de cerebro y belleza, ¡un ejemplo de una Yamato Nadeshiko[4]!

Aptitud noética se refería a la habilidad de sentir y transmitir ondas noéticas.

El título de maestro noético era otorgado a aquellos que trabajaban duro para obtener la certificación oficial. Comparados con humanos ordinarios, estas personas eran más capaces de comunicarse con espíritus y bestias protectoras, quienes de la misma forma se especializaban en control noético.

Hatsune se veía muy presumida, pero Shiori dijo con indiferencia, “Al igual que mi cabello, éste tipo de habilidad viene simplemente del linaje de mi abuelo. Muchas princesas que heredan la sangre de bestias sagradas tienen aptitudes místicas, sólo que mi disposición es más fuerte.”

“Sorprendente.”

El halago ordinario de Masatsugu hizo que Shiori se encogiera de hombros y dijera, “¿Tú crees? La actual Emperatriz heredo una delgada cantidad de sangre de dragón comparada conmigo… Esa es la razón por la cual sus más cercanos colaboradores siempre me han visto con hostilidad. Esas personas creen que es una gran afrenta que yo posea un parecido con mi abuelo más fuerte a pesar de ser de una rama secundaria. Estrictamente hablando, son más las desventajas.”

El brillante cabello rubio platinado de la princesa se originó del linaje de Lord Tenryuu.

Sin embargo, la emperatriz actual, Su Majestad Teruhime, tenía cabello negro, el mismo que la típica mujer japonesa. Masatsugu ahora entendió la razón.

Shiori continuó, “Por favor mantén esto como un secreto ya que sólo se lo he contado a las personas cercanas a mí.”

“Como usted ordene.”

“Además de asuntos noéticos, también he mantenido en secreto otras cosas. Esto incluye mi verdadera personalidad, así como el hecho de que soy más perspicaz de lo que mucha gente imagina que soy.”

“… ¿Perspicaz, dice?”

“En efecto. En asuntos de la mente, raramente pierdo ante alguien.”

La cara de “en efecto” de la princesa lo hacía sonar como que ser perspicaz era una virtud. La altamente maleducada palabra “musaraña” (perspicaz= shrewd musaraña= shrew) vino a la mente de Masatsugu.

En ese momento, el sonido de una campana se escuchó. El zorro que estaba en el hombro de Shiori hace un rato apareció de la nada. La pequeña bestia protectora había vuelto.

“¿Cómo te fue?”

El zorro sacudió su pequeña cabeza.

Su ama suspiró y dijo frustrada, “El espíritu llamado Sakuya… no puedo creer que haya cerrado su corazón y se rehúse a escuchar a nadie. En términos humanos, parece ser una niña muy tímida. Si conversáramos en secreto, yo estaría dispuesta a ayudarla…”

A media oración, la princesa no pudo ser escuchada más.

Un repentino choque se sobrepuso a su voz. Algo duro y pesado colapsó, acompañado por una explosión. Esto es lo que habían oído.

El fuerte tutelar de Suruga y sus muros fortificados en forma de estrella- habían sido traspasados en un punto.

… Sin necesidad de decirlo, los responsables eran los Crusades enemigos.

Dos Crusades continuaron disparando sus rifles bayonetas desde el aire. Atravesando los Kamuys que dejó encargados el anciano Kamamoto con su última voluntad, ellos cargaron hacia el área inmediata del fuerte tutelar.

Después de eso, ambos Crusades aterrizaron dentro del fuerte tutelar.

El fuerte impacto sacudió la tierra. Uno de los Crusades aterrizó en la azotea de un edifició de acero de una planta.

El Legion británico medía más de 8 metros de altura.

Su peso estimado de varios cientos de toneladas aplastó fácilmente la estructura de concreto reforzada con acero.

Cualquiera que estuviese dentro hubiese muerto de seguro. Luego, los dos Crusades empezaron a rociar fuego por todas partes.

Los rayos fueron disparados de los cañones en un torrente, destruyendo el interior del fuerte tutelar.

Los Crusades no apuntaban a un objetivo en particular. Disparando a un ritmo de 10 disparos por segundo no había necesidad de apuntar.

Las diversas estructuras dentro del fuerte tutelar, hangares, barracas, etc… todas fueron construidas a base de concreto reforzado con acero, aun así, todas fueron perforadas por los rayos como si fuesen accesorios de espuma de estireno. Mandadas a volar. Aplastadas. Quemadas. Derretidas. Estalladas.

Los destructivos rayos de calor derritieron y cortaron a través de acero y concreto.

Éste era el poder del rifle bayoneta.

Hatsune gritó en pánico, “¡Princesa! ¡Debemos apresurarnos y encontrar refugio!”

“…No, sería más seguro quedarnos quietos.”

Shiori volteó hacia cierto edificio. Era la fortaleza de protección nacional de la que recién salieron.

“Esta torre es el núclero del fuerte tutelar. Asumiendo que tiene información oculta adentro y en el subterráneo, la imagen principal del espíritu o un santuario acuático debe estar presente. El bando enemigo necesita obtener estas instalaciones para su uso propio… Por lo tanto, los Crusades definitivamente no atacarán nuestra posición.”

Shiori estaba en lo correcto.

Los dos Crusades no detuvieron el tiroteo, pero sus armas nunca apuntaron a la dirección del trio en la fortaleza de protección nacional.

Hatsune sonrió y Shiori exhaló de alivio. A pesar de estar diciéndole a todos que estaban seguros, ella no podía hacer nada más que sentirse nerviosa en su interior.

Después, la princesa levanto la vista con firmeza.

“Hay que aprovechar esta oportunidad para pedir refuerzos.”

El cuerpo entero de Shiori brilló de color blanco. Era la luz de poder noético.

Las personas normales eran en esencia incapaces de sentir las ondas noéticas, pero ondas lo suficientemente fuertes liberarían luz, produciendo radiación que cualquiera podría ver-

Presenciando éste rumoreado fenómeno, Masatsugu estaba profundamente impresionado.

“Oh valientes que han agotado sus fuerzas, que su coraje sea coronado con gloria. Alabado sea su valor.”

La princesa imperial habló en un tono solemne en el medio de la luz blanca de noesis.

Curiosa, Hatsune le pregunta a Shiori, “Princesa, ¿qué estás haciendo?”

“Esos Kamuys continúan peleando sin descanso en honor a la última voluntad de Kamamoto-sama—los estoy reuniendo para que defiendan el fuerte tutelar que está a punto de caer en manos del enemigo. Sin embargo, no tengo idea de cuantos Kamuys vayan a venir…” Murmuró Shiori preocupada.

En efecto, los Kamuys estaban actualmente peleando con valentía contra los Crusades afuera del fuerte tutelar. Era una incógnita saber cuántos Kamuys se encontraban intactos cuántos de ellos tenían el lujo de volver al fuerte tutelar.

Sorpresivamente, los refuerzos llegaron de inmediato.

Disparando sus rifles bayonetas, dos Kamuys entraron a las instalaciones desde la puerta lateral del fuerte tutelar.

“¡Los guardias de la puerta!”

Masatsugu se dio cuenta de que eran los dos Kamuys que estaban haciendo guardia en la puerta lateral para cuidar las apariencias. Obedeciendo el deseo agonizante de su comandante fallecido aun no desaparecían del campo de batalla.

Parte 5

El santuario de agua estaba ubicado entre 100 y 200 metros debajo de la fortaleza de protección nacional.

Comparado con el vestíbulo en la planta baja, el santuario del agua era diez veces más grande. Uno podría llamarlo un extremadamente vasto espacio. Dicho de forma simple, era “un amplio espacio abierto encerrado en piedra”, construido enteramente con mármol blanco.

El techo se encontraba a al menos 20 metros del piso.

Docenas de pilares redondos estaban distribuidos de manera simétrica, cada pilar idéntico en tamaño con un diámetro de 6 o 7 metros. El estilo recordaba al de los antiguos templos griegos.

Pero no había señal alguna de humanos en éste ambiente sereno.

Por el contrario, había una gran cantidad de “agua azul” en el suelo.

Tan lejos como llegaba el ojo humano se extendía la superficie color azul marino, similar al color de los bellos mares del sur. El agua tenía entrecruzadas estrechas piezas de piedra, al parecer para usarlas como camino. No había muchas pero la gente podía caminar por ellas.

Éste lugar, lleno de agua sagrada azul, era un templo sagrado del agua.

Había una esquina conectada a esta red de caminos sobre la superficie del agua azul.

Cierta chica vestida como sacerdotisa estaba de pie ahí, inmóvil. Era la imagen de la genio Sakuya. Sin embargo, su contorno estaba aún más borrosa que antes.

Su condición actual era muy débil, ni siquiera era capaz de mantener una proyección.

(Le, gion… Invadiendo, Seiryuu, mantener, fallo-)

Sakuya estaba ponderando sin expresión alguna.

A pesar de su apariencia joven, Sakuya era de hecho una genio que había vivido por cerca de un siglo ya. Su alma había acumulado mucha fatiga. Su personalidad era además “tímida” y “frágil”.

Para una chica delicada como ella, la invasión de los Crusades había sido una prueba dolorosa.

Entrar en contacto de cerca con las ondas noéticas de espíritu de lucha, sed de sangre e intenciones ofensivas exudadas por los dos Chevaliers y varios Legions supuso un daño severo al alma de Sakuya, tan grave como si hubiese sido atacada físicamente.

Contactar con el mundo exterior era actualmente una carga muy pesada para ella.

Justo ahora, había ahuyentado a un zorro tubo no deseado. Dicho esto, ella aún quería llevar a cabo sus deberes.

(Intentando re-invocar Seiryuu… Fallo. Llamando refuerzos… Intentando comunicación noética-)

Sakuya diligentemente llevó a cabo varias tareas lentamente.

El progreso era tan lento como una tortuga. Ella pacientemente esperó a terminar las tareas. Notó que cierta tarea había terminado, el estatus de las fuerzas aliadas había sido verificado.

(Chevalier Kamamoto… Muerto en acción. Sin embargo, la batalla continua…)

Normalmente hablando, si el Chevalier moría en combate, sus Legions también desaparecerían por completo.

Sin embargo, los Kamuys estaban obedeciendo la última órden de su comandante en esta ocasión y se rehusaron a rendirse.

El Legion del Japón Imperial, el Kamuy, se destacaba por su gran lealtad hacia sus señores. El secreto de la actual inspiradora historia probablemente se deba a esos lazos que durante décadas formaron esos Kamuys con el viejo caballero, en adición a sus disposiciones naturales a ser leales.

Sin embargo, la realidad era dura después de todo. Un ejército que ha perdido a su comandante no podría estar en una fuerte posición.

Los Kamuys resistieron valientemente a los treinta y tantos Crusades enemigos, pero ese era el límite. Al parecer, en unos pocos minutos más, el ejército de Kamuys iba a ser exterminado. O quizás los efectos de la última orden se debilitarán y desaparecerán por sí mismos.

Fue durante esos pocos minutos…

La situación cambió. Dos Crusades se abrieron paso a través de la línea defensiva, se liberaron de los Kamuys obstruyéndolos, e invadieron con éxito el fuerte tutelar.

Junto con la princesa Shiori y su prima lejana Hatsune, Masatsugu se encontraba dentro de las instalaciones del fuerte tutelar.

Dos Legions británicos, Crusades, habían finalmente descendido del cielo. Los Kamuys resguardando la puerta lateral habían venido a interceptar al enemigo.

Los dos samuráis azules del Japón Imperial dispararon consecutivamente mientras se acercaban a los Crusades.

Naturalmente, las fuerzas británicas devolvieron el fuego. Ambos lados desplegaron barreras mientras intercambiaban fuego. En términos de números, estaban empatados dos contra dos.

Sin embargo, habiendo perdido a su comandante, los Kamuys se movían lentamente y fueron fácilmente golpeados y asesinados por los Crusades.

Atravesados por rayos en el abdomen, se desvanecieron como la niebla por la mañana.

“¿¡Princesa!? ¡Esos dos guardias de la puerta fueron fácilmente derrotados por el enemigo!” Hatsune gritó alarmada, pero ahí había otros peleando contra los Legions británicos.

Ni Chevaliers ni Legions, eran los soldados del fuerte tutelar de Suruga.

Conduciendo un número pequeño de vehículos de blindaje ligero, se acercaron a los dos Crusades. Un soldado abrió el capacete y expuso la parte superior de su torso. Llevaba un lanzacohetes anti-tanque en su hombro.

Esta arma disparaba granadas de 110mm propulsadas por cohetes, especial para contrarrestar blindajes de tanques pesados.

Además, había una camioneta pequeña que llevaba una pequeña plataforma lanza-misiles tierra-aire.

Usando las armas convencionales, intentaron oponerse a los Legions.

Más de 10 granadas y misiles fueron disparados en sucesión a los Crusades invasores.

Cada proyectil dio en el blanco. Explosiones y ondas de choque produjeron una embravecida tormenta para devastar a los dos Legions británicos. Desafortunadamente, sus armaduras blancas no sufrieron daño en absoluto.

Presenciando esta escena, Shiori suspiró, “Ataques sin poderes místicos tienen un 90% de probabilidad de no tener efecto alguno. Esta es una propiedad compartida por todos los Legions. Sin un golpe de suerte masivo, es imposible derrotarlos usando armas convencionales…”

Después de eso, el sonido de propulsores llegó a la escena.

Dos helicópteros de combate estaban volando hacia los Crusades en un ataque de pinza.

Misilies anti-tanque colgaban a los costados de los helicópteros, y por supuesto, los pilotos los dispararon, pero fue inútil.

Los dos Crusades dispararon indiscriminadamente en retribución sin piedad.

Vehículos blindados, camionetas y helicópteros recibieron disparos y explotaron. No había nada que hacer por ellos. Incluso una división de tanques con blindaje pesado y poder de fuego superior no sería capaz de manejar a un solo Legion…

“¡Por todos los cielos!”

Hatsune jadeó. Por fortuna, esos valientes soldados no se sacrificaron en vano. Mientras ellos distraían a los Crusades, otros cuatro Kamuys llegaron desde el cielo.

Sintiendo las ondas noéticas de Shiori hace poco, los Kamuys se habían apresurado a asistir en la defensa del fuerte tutelar.

Los samuráis azules y los dos Crusades estaban a menos de 10 metros de distancia. Esta era una distancia en la que las bayonetas de sus equipos podían llevar a cabo su trabajo, entrar en combate cuerpo a cuerpo en un encuentro de espadas.

…Sin embargo, los dos Crusades eran más ágiles que los 4 Kamuys.

Cada que los Crusades agitaban sus rifles, las cuchillas adaptadas en la punta del rifle cortaban a través de armadura azul y uniforme, salpicando sangre azul.

En efecto, la sangre que corría por las venas de los Legions era azul. Más precisamente, debería ser llamado fluido ectoplásmico.

Éste líquido azul era la fuente de todo poder místico, para cosas tan pequeñas como autómatas poseídos por espíritus o entidades tan enormes como Legions o santuarios de agua. Tal era el propósito del fluido ectoplásmico.

“¡Princesa, Onii-sama! ¡Miren!” Hatsune señaló a uno de los Crusades y gritó.

El gigante alado de blanco tenía tomado a un Kamuy por el cuello con su mano derecha. El Kamuy fue levantado y arrojado lejos.

El cuerpo gigante y exhausto del Kamuy voló por el aire bajo los rayos del sol poniente.

Siguiendo una trayectoria parabólica, el cuerpo de 8 metros estaba a punto de caer sobre el grupo de Masatsugu…

“¡Apresúrense y corran! ¡De inmediato!”

Shiori dio órdenes rápidamente, Masatsugu y Hatsune reaccionaron igual de rápido.

Hatsune se desplazó tan rápido como una gacela y fue la primera en escapar del posible punto de impacto del Legion. Por supuesto, Masatsugu no se quedó atrás por mucho.

Como un compañero joven del clan Tachibana, Masatsugu estaba a punto de demostrar su explosiva aceleración cuando…

“¡Kyah…!”

Inesperadamente, la chica a su lado se cayó. El suelo era claramente plano sin obstáculos cerca, aun así, la chica tropezó mientras corría, cayendo en el césped.

Masatsugu se detuvo justo cuando iba a esprintar.

Él detuvo su avance a la fuerza. El gigantesco Kamuy estaba a punto de tocar tierra en menos de 5 segundos.

No tenía tiempo de cargar a la chica caída y huir a toda velocidad.

“….!”

Habiendo sido asignado hace poco como su guardaespaldas, Masatsugu se sintió inclinado a rescatarla. Incluso si no fuera un guardaespaldas, no había manera de que fuera a dejar a una chica a su suerte de cara a una muerte inminente.

Basado en estos pensamientos, su cuerpo ejecutó cierta acción, pero definitivamente no fue un acto de pura imprudencia.

Él creía con seguridad que podía salvar a la chica de esta manera y que él definitivamente sobreviviría.

“¿¡Masatsugu-sama!?”

Masatsugu se lanzó encima de la paralizada Shiori.

Se apoyó a sí mismo en sus brazos y piernas como si estuviese haciendo lagartijas para evitar poner su peso en la princesa. De éste modo, Shiori estaba posicionada en el pequeño espacio entre Masatsugu y el suelo.

Inmediatamente, un fuerte impacto golpeó la espalda de Masatsugu.

“¡Guuuuhhhhhh!”

El Kamuy pesaba varios cientos de toneladas.

Masatsugu apretó sus dientes, resistiendo el impacto y el peso del Legion caído. Soportó, dolorosamente, insoportablemente… Un minuto o dos pasaron, su postura de lagartijas no colapsó.

Recargada en la espalda de Masatsugu estaba el área del pecho del gigante.

El Kamuy caído estaba boca abajo.

“Masatsugu-sama, ¿¡Masatsugu-sama!?”

Escuchando a la princesa llorando con ansiedad debajo de él, Masatsugu respiró con alivio.

El hecho de que Shiori aún pudiese hablar significaba que estaba intacta. Él notó que el sorprendido pero hermoso rostro de Fujinomiya Shiori estaba justo delante de sus ojos, extremadamente cerca de él.

Ahora que lo pensaba, esta postura parecía como si estuviera reteniendo a la princesa en el suelo para tener algo con ella.

Naturalmente, no estaban abrazados. Tampoco estaba experimentando la adorable suavidad de una mujer. No obstante, porque estaban tan cerca, Masatsugu notó algo.

A pesar de la figura delgada de la princesa, era algo madura y una mujer sexy.

Las curvas de su busto y caderas eran voluptuosas. Si ella y Hatsune compitieran lado a lado en sus trajes de baño, definitivamente sería una competición reñida.

“Masatsugu-sama… ¡Masatsugu-sama! ¿¡Estás bien!?”

“Estoy bien. Por cierto, Su Alteza, ¿puedo hacerle una pregunta?”

“P-Por favor procede.”

“Se tropezó apenas empezamos a correr… ¿Acaso es usted muy mala para los deportes?”

“E-Esto es uno de mis secretos y especialmente uno importante. ¡No puedo contártelo tan fácilmente!”

“Ya que afecta mi trabajo como guardaespaldas, tengo que estar seguro. Sin embargo…”

Recostado debajo del cuerpo masivo de un Legion, Masatsugu se encontraba encima de la princesa imperial. Hace una hora, nunca ni en sus más salvajes sueños él habría esperado que esto pasara. Sin embargo, Masatsugu permanecía calmado a un grado increíble.

En efecto, esta situación trivial no fue ninguna crisis.

“No hay necesidad de responder la pregunta. Ya lo entendí por su respuesta justo ahora.”

“¿¡Qué!? Oh, por cierto, Masatsugu-sama, esta fuerza que tienes—“

Masatsugu no esperó a que la princesa terminara de hablar.

Reuniendo todas sus fuerzas, lentamente se empujó hacia arriba.

“Gu…. ¡Uh… G-uhhhhhhhhhh!”

Usando su espalda, Masatsugu lentamente levanto el Kamuy de varios cientos de toneladas y trató de levantarse desde el suelo.

Finalmente consiguió ponerse en una postura semi-flexionada. Actualmente, Masatsugu estaba actuando como un gato industrial humano, levantando el pecho de varios cientos de toneladas de un Kamuy unos 80 o 90 centímetros.

Luego, terminó su acción en un solo paso.

“¡OHHHHHHHHHH!”

Acompañado por un grito violento, Masatsugu enderezó su postura, parándose con una forma imponente.

Finalmente, empujó al Kamuy encima de su cabeza como volteando un panqueque en el sartén. Esta fuerza monstruosa era realmente ridícula.

Girando en medio círculo, el gigante cayó en el suelo de nuevo.

Previamente, el Kamuy estaba boca abajo, pero esta vez, su espalda golpeó el suelo, produciendo un fuerte sonido de impacto en la escena.

De pie al lado del Kamuy, Masatsugu relajó sus hombros casualmente.

Estaba sangrando de algún lado en la parte alta de su cabeza y la sangre escurrió por su frente. Masatsugu se sintió profundamente impresionado. Y pensar que sólo sufriría esta pequeña herida. Un humano ordinario no podría ser tan fuerte y tenaz.

Gracias a éste poder, ha protegido a la princesa. Recostada en el suelo, la princesa lo miró sin emoción alguna.

A un lado, Hatsune estaba congelada en su lugar. Le preguntó en estupor, “Onii-sama… G-Gracias a Dios que te encuentras bien. No espera, ¿¡Qué demonios acabas de hacer!?”

Dando la espalda a las dos chicas, Masatsugu caminó hacia adelante. Una discusión detallada tendrá que esperar a que la situación se resuelva.

Lentamente se acercó a los dos Crusades. De los Kamuy que estaban peleando, sólo uno quedaba mientras que el resto se encontraba tirado en el suelo en calidad de cadáveres. (El que quedaba vivo era el que estaba encima de Masatsugu)

Los Crusades blancos británicos ya no tenían oponentes desde hace ya un rato.

Sin embargo, se detuvieron simultáneamente.

Mirando al pequeño mortal, actuaron como si hubiesen encontrado a un enemigo terrorífico.

Los Crusades levantaron sus rifles y apuntaron a Masatsugu en el suelo.

Masatsugu iba caminando despreocupado hacia los Crusades y simplemente dio una simple orden. Ante un enemigo tan pequeño, no había necesidad de que él se manchara las manos.

“Acaba con ellos.”

El Kamuy que estaba en el suelo detrás de Masatsugu reaccionó después de casi aplastar hasta la muerte a la princesa y Masatsugu hace un momento. Con sus ojos incrementando su brillo, el samurái se volvió a poner sobre sus pies con movimientos fluidos.

La forma de ponerse de pie del Kamuy parecía la velocidad y agilidad de una bestia—

El Kamuy luego voló sobre la cabeza de Masatsugu, cargando hacia los dos Crusades como un leopardo.

Haciendo una estocada con su rifle bayoneta a la velocidad del rayo, el Kamuy atravesó a un Legion británico en el pecho con la cuchilla. Sin embargo, el asalto estaba lejos de haber terminado.

Sacando el rifle bayoneta, el Kamuy cortó hacia arriba con un sesgo.

Éste corte destruyó la arteria carótida del otro Crusade.

La batalla terminó. La rápida ofensiva del Kamuy atacó puntos vitales con precisión, masacrando fácilmente a los dos Crusades.

“¿Rojo-púrpura…?” dijo Masatsugu para sí mismo.

El Kamuy siguiendo sus órdenes había cambiado un poco su color.

Originalmente azul, su armadura y uniforme militar se habían vuelto “una mezcla de púrpura mezclado con el color de la sangre”. Ni simple ni glamoroso, era una impactante sombra de rojo-púrpura, sin embargo.

…En éste momento, el sonido ruidoso de hojas propulsoras resonó en el aire sobre el fuerte tutelar.

Un helicóptero militar había llegado desde el oeste, rodeado por más de 10 Kamuys azules. Los refuerzos habían llegado.

“Esa debe ser Rikka-sama de la Casa Akigase. Déjale el resto a ella.”

Para cuando Masatsugu se dio cuenta, Shiori ya estaba a su lado.

“Masatsugu-sama… ¿Finalmente has despertado? Un legatus legionis al fin—Un verdadero Chevalier.”

La princesa había usado palabras extrañas.

La princesa del Japón Imperial estaba observando el rostro de Masatsugu.

[1] 風水 Del chino significa literalmente “Viento y Agua” es un antiguo sistema filosófico chino de origen taoísta basado en la ocupación consciente y armónica del espacio

[2] Falta de correspondencia, conformidad o igualdad entre dos o más cosas.

[3] También escrito como 想山著聞奇集 (Sōzan Chomon Kishū) o (Koda Gitsune) el kuda-gitsune se describe como un zorro del tamaño de una rata que se puede mantener en una tubería.

[4] Estoy 100% seguro que lo han escuchado en muchas partes pero no saben exactamente qué significa. Yamato Nadeshiko es la denominación al ideal de belleza femenina en Japón, piel blanca, bonita, educada y elegante

6 comentarios en “Chronicle Legion Volumen 1-Capitulo 2”

  1. Oh por un segundo hizo que mi corazon saltara, que escena tan genial, mientras tiene una belleza debajo, arriba sostiene al gigantesco legion y el actua con una calma que iguala en poder a la suerte de Yuki Rito, eso si es un papu de los papus x3

    Ah y gracias por el cap, falte a una clase pero valio la pena TwT

    Le gusta a 1 persona

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