Unlimited Fafnir Volumen 6 -Prologo-

La joven chica sabía muchas cosas.

A la edad en la que la mayoría de las personas estaban aprendiendo aritmética, la joven chica estaba jugando con complicadas ecuaciones que incluso los adultos tenían problemas para resolver.

La pequeña cabeza de la chica estaba llena con todo tipo de conocimientos desconocidos para los chicos de su misma edad.

Números incalculables de teoremas matemáticos, conocimiento adquirido de textos académicos o libros de referencia ilustrado, lenguajes por comunicación con máquinas––era imposible contarlos todos.

Sin embargo, la solución al único problema, el cual la chica en verdad esperaba resolver, la eludió sin importar cuando tiempo pasase.

Y de nuevo hoy, la chica estaba mirando hacia arriba a la imagen blanca da la espalda ancha de alguien.

El padre de la chica estaba usando una bata de laboratorio, centro en llevar a cabo algún tipo de investigación todo el tiempo.

Él siempre le daba la espalda a la chica.

En consecuencia, la chica quería un método para hacerle girar su cabeza hacia ella.

La chica gritó: “Padre.”

Pero el no volteó, simplemente siguió sentado en su silla, mirando fijamente y en silencio la pantalla de la computadora.

Aun así, la chica todavía no se rendía, llamándolo incesantemente.

Pa––

“Cierra la boca y dame algo de paz y tranquilidad.”

Sin embargo, lo que la chica recibió fueron sus frías palabras.

El regaño a la chica furiosamente sin siquiera girarse para verla.

La chica se estremeció del miedo. Las palabras que llegaron a su garganta y fueron tragadas.

Dentro de la silenciosa habitación, todo lo que podía ser escuchado era su intenso teclear.

La chica mordió su labio inferior fuertemente y contuvo sus lágrimas.

De este modo como era usual, la chica recogió textos académicos y empezó a leer en una esquina del laboratorio.

Excepto que sus lágrimas estaban goteando sobre las páginas abiertas.

La chica no entendía.

Por qué su padre se negaba a voltear a mirarla.

Días como estos siguieron repitiéndose. En un punto, la china ya no habló mas.

Debido a que hablar solo causaría la irritación de su padre.

A pesar estar claramente juntos cada día, ella se sentía sola.

Pero un día––La chica repentinamente obtuvo “una hermana mayor.”

Emitiendo una impresión poco femenina, ella sonrió alegremente.

“Soy Ariella Lu. Es un placer conocerte, Ren.”

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